Hace más de una década, Martín Quispe Reyna dirige la inmobiliaria Grupo Reyna, una empresa que fundó junto a su madre tras años de aspirar a desarrollar proyectos inmobiliarios, inspirados en el ejemplo de uno de sus tíos, dedicado al mismo rubro.
Hace más de una década, Martín Quispe Reyna dirige la inmobiliaria Grupo Reyna, una empresa que fundó junto a su madre tras años de aspirar a desarrollar proyectos inmobiliarios, inspirados en el ejemplo de uno de sus tíos, dedicado al mismo rubro.
La empresa se constituyó formalmente el 2013 y ya acumula 10 proyectos culminados y nueve en diferentes etapas de desarrollo.
El primer paso fue pequeño. Su proyecto inicial contemplaba ocho departamentos, financiados con recursos propios y con capital obtenido tras vender propiedades familiares.
lima 26 de enero del 2026
MARTIN QUISPE, DIRECTOR DEL GRUPO REYNA (NOMINADO A PREMIO LEC)
/ HUGO PEREZ
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“Los primeros años fueron muy artesanales. Comprábamos el terreno, construíamos y vendíamos para financiar el siguiente proyecto”, recuerda Quispe Reyna.
Con el tiempo, el negocio comenzó a despegar y pasaron a desarrollar proyectos en San Miguel, Pueblo Libre y otras zonas de Lima moderna, segmentos que —según el empresario— ofrecen mayor velocidad de ventas y demanda sostenida.
Actualmente, cuentan con un portafolio con más de 500 unidades inmobiliarias, entre proyectos terminados y en ejecución.
Profesionalización y salto de escala
Quispe Reyna cuenta a El Comercio que hubo decisiones clave para impulsar la empresa. Uno de ellos fue trabajar con financiamiento bancario y el segundo fue profesionalizar la gestión.
Y es que, hasta el 2019, la empresa operaba exclusivamente con capital propio, pero al recurrir al financiamiento bancario, lograron ampliar la escala de los proyectos. La segunda decisión la tomaron a causa de la pandemia, que golpeó severamente a la empresa y al sector.
“Vino la pandemia y nos sacudió muy fuerte [dilató los proyectos]. Y ahí empezamos a tomar decisiones como las de tener un asesor financiero; es decir, de profesionalizar más la empresa y darle un enfoque más estructurado. Ahora él es el gerente general de la empresa”, explica Quispe Reyna.
Este proceso coincidió con el inicio de proyectos de mayor tamaño. En alianza con entidades financieras, la empresa pasó de edificios de 14 unidades a proyectos que hoy alcanzan 88 departamentos.
Portafolio actual y nuevos proyectos
Actualmente Grupo Reyna mantiene nueve proyectos activos en distintas fases, de los cuales cinco se encuentran en preventa o construcción y cuatro en etapa de desarrollo o expediente técnico.
Estos se ubican principalmente en San Miguel, donde destacan Ako Proyecto 11, con 88 departamentos; Vivum, con 34 unidades; Kai, actualmente en expediente técnico, con 130 departamentos; y Naara, el más grande del portafolio, con 136 unidades. La empresa también desarrolla proyectos en Miraflores —como Caserta, de 12 departamentos—, además de otros en Cercado de Lima, Magdalena y San Bartolo.
Nuevo modelo de crecimiento
La perspectiva de la empresa no se queda en ese rubro. En los últimos años la diversificaron su estructura con tres líneas de negocio: inmobiliaria, constructora y una gestora de fondos privados para financiar proyectos.
La última, creada en 2023, lanzó su primer fondo de inversión inmobiliaria con una emisión inicial de US$1.3 millones y un objetivo de hasta US$20 millones, dirigido a inversionistas privados.
“Nosotros a los inversionistas le ofrecemos 12% de rentabilidad anual”, mencionó.
El modelo además incluye alianzas con propietarios de terrenos. De esta manera, en lugar de comprar los lotes, la empresa puede asociarse con los dueños y compartir las utilidades del proyecto, lo que reduce la inversión inicial y permite desarrollar más proyectos simultáneamente.
Proyecciones
De cara al crecimiento, la compañía planea asegurar hasta siete nuevos terrenos al año, cada uno con proyectos de aproximadamente 40 unidades, con el objetivo de sostener el ritmo de expansión de la empresa.
La apuesta seguirá centrada en Lima moderna, donde el ejecutivo considera que la demanda inmobiliaria mantiene una dinámica sólida.
“El sector está en un buen momento. Vemos más construcción y mayor confianza en el mercado”, afirma Quispe Reyna.
Actualmente, la empresa pasó de facturar cerca de US$2 millones en sus primeros proyectos a alrededor de US$13 a US$14 millones anuales.




