Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

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Cuando el vuelo FZ 1073 de Dubái a Tel Aviv se acercaba a la frontera jordana este miércoles, los pasajeros se enteraron de repente que algo iba mal, pues el avión empezó a perder altura rápidamente.
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Él era uno de los 174 pasajeros que iban a bordo, según datos de los medios israelíes. Según contó, en un momento dado vio “un enorme caos en la parte delantera del aparato, cerca de la cabina de mando”.
“Entendimos que uno de los pilotos había apuñalado al otro, que los pasajeros y miembros de la tripulación habían tomado el control”, añadió tras llegar a Tel Aviv.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que acudió al aeropuerto Ben Gurión, elogió a los “héroes” que “impidieron un desastre mayor”.

El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, junto con un hombre llamado Yaniv, a quien describe como uno de los pasajeros que lograron entrar a la cabina del avión de Flydubai. (AFP).
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Otro de los viajeros, Shaim Nazarovitz, dio cuenta de un vuelo “absolutamente aterrador”.
“Oí gritos, gente histérica. En un momento, pierdes pie. Ya no ahí, ya no estás entre los vivos”, comentó.

El pasajero israelí Asaf Rajuan, procedente de un vuelo de Flydubai que había sido desviado previamente, habla con la prensa tras aterrizar en el aeropuerto Ben Gurion de Lod, Israel, el 30 de septiembre de 2026. (Foto de Jack GUEZ / AFP).
/ JACK GUEZ
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“Estábamos a punto de estrellarnos” y es solo “gracias al ingenio de muchas personas que redujeron al copiloto y lo neutralizaron” que todas las personas que iban a bordo del avión quedaron sanas y salvas, contó otra pasajera, Miryam Shira Ohayon, desde el aeropuerto de Tabuk.
En su caso, había tomado ese vuelo para asistir a una ceremonia en memoria de su hermano, al que mataron durante el ataque del movimiento islamista palestino Hamás del 7 de octubre de 2023.
Había “mucha sangre” y los pasajeros “estaban muy nerviosos, creían que iban a morir”, relató.
En unas fotos enviadas a la AFP por uno de los pasajeros, aparecen algunos -incluidos niños- en un salón del aeropuerto. Los hay que están sentados en el suelo, y un hombre lleva una camiseta blanca y unos pantalones salpicados de sangre.
En un video grabado dentro del avión, que fue publicado por israelíes en redes sociales, un pasajero, con una herida abierta en la cabeza, pidió ayuda y avisaba de que iban a aterrizar en Arabia Saudita, país con el que Israel no tiene relaciones diplomáticas.
“Estamos aquí durante un ataque en el avión. Acabamos de neutralizar a los terroristas y nos preparamos para aterrizar”, decía el hombre, en hebreo.
“Si alguien me escucha: necesitamos ayuda. Estamos a punto de aterrizar en Tabuk, al parecer en Arabia Saudita. Una zona desconocida”, agregó.
Horas después, ya en Tel Aviv, la tensión parecía ir bajando.
“Ha sido un día de locos, afortunadamente, para nosotros, todo ha acabado bien”, concluyó Almog Italie, antes de recordar la improvisada escala que tuvieron que hacer en Arabia Saudita.
“Nos acogieron amablemente. Hicieron de todo para que nos sintiéramos como en casa, como invitados”.


