La elección de José María Balcázar como presidente abrió una etapa de transición que, a juicio de los gremios empresariales, debe manejarse con cautela para evitar impactos en la economía y en el clima político previo a las elecciones del 12 de abril. Representantes del empresariado coincidieron en que el principal objetivo debe ser preservar la estabilidad y asegurar un proceso electoral ordenado.
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También se puso el foco en el bajo ritmo de crecimiento y el potencial desaprovechado de la economía peruana. Jaime Dupuy, director ejecutivo de ComexPerú, remarcó que la inestabilidad política limita el desempeño económico. “Tenemos las condiciones para crecer a tasas mucho más altas, pero esta volatilidad nos estanca”, indicó. Añadió que la gestión debe centrarse en tareas concretas y acotadas. “Es indispensable que esta gestión se caracterice por honestidad, decencia e integridad. La prioridad debe ser el país”, afirmó.
Dupuy también advirtió que cualquier señal que altere la predictibilidad puede afectar decisiones de inversión. “Cualquier bulla que genere ruido termina impactando en los planes de inversión y en la economía”, señaló, tras insistir en la importancia de garantizar elecciones limpias y reforzar la seguridad.
Dupuy añadió que el país debería aspirar a tasas de expansión significativamente mayores. “Debemos crecer a tasas de 6%, 7%, 8%, 9%”, afirmó, al señalar que el actual ritmo no es suficiente para reducir pobreza. También remarcó que el presidente debe entender el carácter excepcional de su encargo. “No es una persona elegida por voto popular (…) no puede venirse a hacer cambios estructurales que generen inestabilidad”, indicó.
Por su parte, César Tello Ramírez, presidente de la Asociación de Exportadores (Adex), expresó preocupación por el contexto político en el que se produjo la designación. “Respetamos, pero no compartimos, el procedimiento constitucional que ha permitido que José María Balcázar asuma la Presidencia de la República”, afirmó. Sostuvo que, en esta etapa, no es momento para reformas ni decisiones que alteren el marco vigente. “Se requieren señales claras de continuidad institucional, respeto irrestricto al proceso electoral y firme compromiso con la responsabilidad fiscal”, puntualizó.
Tello remarcó además que la disciplina fiscal y la estabilidad macroeconómica deben preservarse para evitar impactos en la confianza empresarial. “El Ministerio de Economía y Finanzas es determinante para preservar la disciplina fiscal y la estabilidad macroeconómica, pilares esenciales para mantener la confianza de inversionistas y mercados”, indicó.
El presidente de ADEX advirtió además que el contexto preelectoral eleva los riesgos sobre las cuentas públicas. “En un contexto preelectoral pueden surgir presiones por adoptar medidas de corto plazo, sin evaluación técnica rigurosa, que comprometan la sostenibilidad de las finanzas públicas”, señaló. Recordó que el sector exportador superó los US$ 90 mil millones el año pasado, con un crecimiento de 21%, lo que exige mantener estabilidad en la conducción económica.
En paralelo, gremios de la micro y pequeña empresa como la Asociación Peruana de Farmacias, la Asociación Peruana de Empresarios de la Belleza, la Asociación Peruana de Empresarios de la Panadería y Pastelería, Mypes Unidas del Perú, la Cámara Peruana de Mypes y Emprendedores y la Cámara Ferretera del Perú, advirtieron que el debate político podría radicalizarse en plena campaña electoral y pidieron que el aparato estatal no sea utilizado con fines partidarios. En un pronunciamiento conjunto señalaron que la prioridad debe ser administrar el Estado con eficiencia hasta el término del mandato y avanzar en normas pendientes que apoyen a las Mypes.
En conjunto, los gremios coincidieron en que la transición debe limitarse a garantizar gobernabilidad, continuidad en sectores estratégicos y un proceso electoral transparente, evitando cambios que generen mayor incertidumbre en la economía y en los mercados.














