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Desde que asumió el mando hasta ahora, ¿cuánto ha crecido la empresa?
En estos 15 años [a mi cargo] hemos crecido enormemente como compañía y como marca, porque registramos la marca hace 10 años aproximadamente y con esto consolidamos el negocio y comenzamos a estructurar una visión más armada de los conceptos que actualmente se manejan. Hablamos de ‘Zero Waste’, de economía circular, de sostenibilidad, etc.
Actualmente tenemos 80 unidades trabajando, contamos con plantas de valorización; un logro muy importante es que hemos podido cerrar la megaplanta de valorización El Toro. Son 43 hectáreas donde se involucran todas las actividades que actualmente manejamos. Otra planta que tenemos está en la zona de Huachipa, en Bryson Hills. En los últimos cinco años hemos invertido en los servicios ambientales casi US$ 20 millones. Trabajamos con grandes corporativos en el manejo de residuos sólidos, orientándolos, capacitándolos en sostenibilidad y sensibilizando a su personal para el buen manejo de los residuos, como amerita el manejo ambiental actual.
Nuestro portafolio de clientes también se expandió. Comenzamos manejando clientes como Montana, Pisopak, trabajamos en Industrias Teal, Sayón, posteriormente ingresamos a Alicorp y con ellos comenzamos a incursionar en las demás regiones. Así muchas empresas grandes comenzaron a confiar en nosotros y hasta hoy seguimos trabajando con ellas, muchas están con nosotros hace 20, 15 y 10 años.
¿A partir de ese cliente empiezan a expandirse a otras regiones?
Sí, ellos tenían la necesidad de cubrir sus operaciones en Piura o Chiclayo y no había un empresa, acorde al estándar corporativo, que le pueda hacer el servicio. Entonces tuvieron confianza en nosotros y comenzamos a llevar la operación a provincia. Llegamos hasta Arequipa y se comenzaron a abrir brechas importantes para el crecimiento del negocio porque vimos una oportunidad en la escasez de este tipo de servicios: un trabajo más profesional, más estructurado, con el enfoque de cero residuos. Este año hemos comenzado a trabajar con minería. Hemos entrado al primer convenio-contrato con Southern, hemos entrado también a agroindustria con Pampa Baja en Arequipa.
¿Ahora en cuántas provincias se encuentran?
Estamos en el norte, en Chiclayo, Trujillo, Piura; en el sur en Arequipa. Y, estamos entrando a Cusco, Juliaca y Puno. Y también estamos en Lima y Callao, nuestra parte fuerte.

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Mencionó que, entre sus activos, cuentan con plantas de valorización, ¿qué son?
Nosotros hacemos que los residuos que actualmente se generan, sean urbanos o industriales, puedan tener un segundo valor. Ahí viene nuestro primer eslogan: “De residuo a recurso”, porque vemos oportunidades donde otros solo ven residuos. Entonces, una planta de valorización es un lugar donde los residuos llegan, pero son transformados en un segundo producto. Por ejemplo, de los residuos de restaurantes conseguimos compost que posteriormente se usa para reforestar. Ese es el impacto positivo que tenemos como planta de valorización. Ese concepto es economía circular.
¿Cuántas plantas de valorización tienen?
Contamos con dos proyectos ya terminados: planta La Rinconada, que está en Huachipa, y planta El Toro MRB, que es de 43 hectáreas, la más grande a nivel nacional. Y el próximo proyecto que tenemos es en Piura, el Oasis del Algarrobo. Es una planta de 300 hectáreas; estamos en procesos documentarios. Ahí hablamos de una inversión de aproximadamente US$ 15 millones.
¿Qué otros proyectos de inversión tienen, además de esta planta en Piura?
Para este año, lo que tenemos ya cerrado es el proyecto El Toro, que es una planta de 43 hectáreas. También estamos importando equipos y maquinarias. Desde Alemania hemos recibido volteadores, trituradores, prensas y equipos que nos ayudan a ser más eficientes en volúmenes industriales.
¿Y cuántas actividades se realizan en estas plantas de valorización?
Tenemos ocho actividades. La primera es la recuperación de los residuos inorgánicos. Otra actividad es el compost. También generamos adoquines o bloques para soportes o contención de ríos o muros; realizamos el tratamiento de residuos líquidos y hacemos los famosos NFU (neumático fuera de uso), o sea, las llantas. Nos llegan llantas, hacemos un triturado en el proceso y salen hojuelas de llantas que sirven para el gras sintético.
Lo otro que tenemos como desarrollo innovador es manejar el CDR (combustible derivado del residuo), que es un proyecto muy ambicioso. Todos los plásticos y residuos tienen un poder calorífico que puede utilizarse para generar energía. En Perú es algo nuevo y estamos comenzando a articular con Unacem, Yura y Cementos Pacasmayo —empresa que ahora forma parte de Holcim— para dar alternativas de CDR que puedan utilizarse en sus hornos cementeros.
¿Cuál es el volumen de residuos que manejan por año?Manejamos 110.000 toneladas, aproximadamente. El 2024 hemos valorizado el 40% de estos residuos. En 2025 hemos llegado a un 73% y al 2030 esperamos llegar al 100%. Eso es lo que buscamos; es muy ambicioso y en Perú es un reto, porque dependemos bastante de las normativas, dependemos bastante de la parte cultural, pero lo asumimos como equipo.
Entiendo que su visión no se limita a Perú.
Este año y a mediados del siguiente queremos dejar bien establecidas las plantas que actualmente manejamos, porque el hecho de irnos a Arequipa y a Piura en el desarrollo del negocio obedece a una estrategia de consolidar esas bases o plantas y de ahí migrar a Ecuador, migrar a Colombia. Nos acercamos a Arequipa es para llegar a Chile, que es un mercado muy interesante y también a Bolivia, que es un mercado creciente en el manejo de residuos sólidos.
Son ya una empresa consolidada, ¿cuánto crecieron el 2025?
Hemos tenido un 40% de crecimiento, porque hemos invertido mucho en el servicio ambiental y creo que vamos por buen camino.
Para este año, ¿cuánto pronostican?
Tenemos un presupuesto planteado para este año muy agresivo. Esperamos un 60% más de ventas dentro de los ingresos que venimos manejando. Yo creo que se trata de eso: no es avanzar y perder clientes, es consolidar y seguir mirando hacia otras empresas.
¿Y cómo afianzan esa confianza con sus clientes?
Hacemos muchas campañas de sensibilización, que incluyan a sus colaboradores para entender qué es lo que su empresa busca en la parte ambiental, qué pasivos puede generar y cómo se pueden controlar para no contaminar. Este 25 de marzo, por ejemplo, realizaremos nuestra primera edición de ‘Zero Waste to Landfill’ y el concepto de este evento es reconocer a las empresas que han ido trabajando en este desarrollo.
¿Qué mensaje le deja haber sido reconocido como Líder Empresarial del Cambio?
Me siento agradecido, porque a veces uno necesita esa palmada en el hombro y que alguien te diga que estás haciendo bien las cosas, que sin Transvida no se hubiesen valorizado volúmenes de residuos que actualmente se disponen en rellenos sanitarios o se arrojan en botaderos o en un río.
A mí me ha fortalecido como persona, como profesional, como empresario y, sinceramente, no solo a mí, sino a todo mi equipo y a toda mi familia. Estoy agradecido con ustedes por esta iniciativa y este desarrollo que han tenido y tienen con las empresas que luchan día a día para hacer que el país cambie y se desarrolle por buen rumbo, que es lo que queremos todos los empresarios del Perú.














