El belga Francis Halzen ganó este martes el premio Nobel de Física por el descubrimiento de neutrinos de alta energía, unas partículas subatómicas procedentes de fuera de nuestra galaxia.
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“Ha sido una gran sorpresa y, obviamente, no me lo esperaba”, declaró el físico por teléfono en la rueda de prensa poco después de que se anunciara el premio.
“Pero es un gran placer saber que me han concedido este premio”, añadió.
El año pasado, el Nobel de Física fue otorgado al británico John Clarke, al francés Michel Devoret y al estadounidense John Martinis por poner en práctica la mecánica cuántica y permitir el desarrollo de todo tipo de tecnología digital, desde teléfonos móviles hasta una nueva generación de computadoras.
Este galardón es el segundo Nobel de la temporada, tras el de Medicina otorgado el lunes al estadounidense Karl Deisseroth y a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nage por su trabajo en el campo de la optogenética, que consiste en controlar las señales nerviosas mediante la luz.
El premio de Física será seguido por el de Química el miércoles y el de Literatura, el jueves.
Las quinielas para el de literatura incluyen a varias escritoras latinoamericanas.
La argentina Samanta Schweblin, de 48 años, podría ser una de ellas, declaró a la AFP la crítica literaria Lina Kalmteg.
Otra es la mexicana Cristina Rivera Garza.
Junto a ellas suenan con fuerza nombres como los de los estadounidenses Jamaica Kincaid y Thomas Pynchon, la china Can Xue o los australianos Gerald Murnane y Alexis Wright.
Quizá el más esperado sea el que se entregará el viernes, el Premio Nobel de la Paz, el único que se concede en Oslo.
Este año algunos expertos sugieren que el jurado podría optar por el consenso, después de la polémica suscitada por la ganadora del año pasado, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado.
El presidente estadounidense, Donald Trump, presionó para que se le concediera el premio y Machado acabó regalándole su medalla del Nobel.
Este año el premio podría ser conjunto para Save the Children y Mikola Kuleba, un activista ucraniano que lucha por traer de vuelta a los niños ucranianos trasladados ilegalmente a Rusia desde los territorios ocupados.
Entre los demás candidatos destacan las Salas de Respuesta a Emergencias (ERR) de Sudán, una amplia red de voluntarios que arriesgan sus vidas para ayudar a personas que se enfrentan a la guerra y el hambre, y el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ), después de que 2025 fuera el año más mortífero de la historia para la profesión.
El premio de Economía cerrará la temporada de los Nobel el 12 de octubre.

