“No es escritora, es dramaturgista”, me corrige Fiorella Pennano (Lima, 1991). Se refiere a Naomi, su personaje en “Una obra para quienes viven en tiempos de extinción”. “No es lo mismo que una dramaturga [escritora]. Una dramaturgista investiga, trae datos y hechos para complementar la creación”, detalla. En la escenificación el personaje encara de urgencia a los asistentes cuando la actriz protagónica no sube al escenario; esta es una obra dentro de otra obra. Desde esa incomodidad, Pennano conduce un unipersonal a medio camino entre charla Ted y pedido de auxilio, pero no para el personaje, sino para el mundo entero.
Escrita por la norteamericana Miranda Rose Hall, “Una obra para quienes viven en tiempos de extinción” es sobre la pérdida colectiva. Naomi repasa los varios procesos de extinción por los que ha pasado la Tierra; el quinto fue de los dinosaurios, hace 65 millones de años. También está el sexto, que vivimos en la actualidad, y donde la humanidad es responsable de la desaparición de especies vegetales y animales a una velocidad inédita. La protagonista, con sus tics y pensamientos de muerte, se conmueve por las especies. Pero en medio de la catástrofe también está la pérdida personal; porque cuando el mundo se derrumba también hay espacio para el duelo. Dirige Norma Martínez.
No es la primera vez que la actriz se enfrenta sola a una audiencia; así fue en “Hoy prometo no mentir” (2012). Pero “Una obra…” es distinta al tratarse de una especie de conferencia. “No soy yo quien está dando la conferencia, sino soy el personaje. Entonces es muy híbrido esto, está la parte del unipersonal en donde no tienes a nadie en escena, pero en realidad estás todo el tiempo acompañada del público, dependo mucho de ellos para continuar”, dice Pennano, quien a la par de esta obra trabaja en la telenovela “Eres mi bien”. En un momento de la función la actriz habla sobre el surgimiento de la flora; pide a los espectadores alzar los brazos y moverlos un poco, como si fueran árboles a capricho del viento.
“Ayer tuve un bosque bien pequeño, de solo dos personas. Definitivamente este es un reto”, dice la actriz, tal vez un poco resignada. De inmediato cuenta de la experiencia que tuvo con “Solo cosas geniales”, donde fue productora y que también requirió la participación de la audiencia. Si de allí aprendió algo, eso fue la horizontalidad. “Es acercarse al público desde un lugar de calidez, que va a darle la confianza de atreverse a participar”. Además la actriz tiene que mantener su energía lo más elevada posible en la hora y media de la función; si los asistentes perciben que su mente está en otro lado, se acabó todo.
“Siempre te encuentras con un público diferente, pero en este caso que hay tanta participación, hay personas que quieren hablar, que quieren participar y esa energía jala a que otras personas también se animen. Pero cuando se instala esta sensación de aprehensión, por decirlo de algún modo, eso se contagia también”, cuenta la actriz, cuyo trabajo se sostiene en parte a cuán rápido se “gana” a la audiencia.
Ahora que la obra se acerca a sus últimas funciones, y que la novela está en sus capítulos finales, le preguntamos a la actriz si está en sus planes volver a España, donde vivió cuatro años y estudió un máster, o seguir en el Perú. “Yo voy a ir donde tenga trabajo. Mientras tenga trabajo aquí en Perú, estaré aquí. Y si tengo trabajo en otra parte del mundo, pues me iré, pero en este momento tengo la posibilidad de vivir así y entonces seguiré de esta manera”.
Desde que empezó su carrera, Pennano ha trabajado con verdaderos maestros de la actuación. Allí está la misma Norma Martínez, junto a la cual fundó una productora, así como Alberto Isola y los ya fallecidos Sofía Rocha y Hernán Romero. ¿Cómo examina ella su carrera hasta el momento?
“Muy afortunada. Me siento muy contenta de las oportunidades que he tenido en cine, en teatro, en televisión. Quisiera hacer más, quisiera apoderarme de de personajes emblemáticos del teatro que todavía tengo el deseo de hacer. Nunca he hecho un Lorca, por ejemplo, me encantaría hacer un protagónico de Shakespeare”, respondió.
“Hay muchos actores que yo admiro tremendamente con los que me encantaría trabajar, que todavía no he tenido la suerte de de hacerlo. Es cierto que he sido muy privilegiada de compartir escenas, imagínate, en ”Rosa Mística“: en una sola escena actuaba con Alberto Isola, Carlos Tuccio, Hernán Romero, Coco Chiarella, Bruno Odar… y yo [risas]“.
DATO
“Una obra para quienes viven en tiempos de extinción”. Últimas funciones. Desde este martes 24 hasta el domingo 1 de marzo por la noche en Teatro La Plaza (Larcomar, Miraflores). Entradas a la venta en Joinnus y en boletería.




