El conflicto en Medio Oriente provocó un fuerte incremento en los precios del petróleo, los fertilizantes y los fletes marítimos, lo que impulsó una aceleración de la inflación a nivel global. Sin embargo, tras el anuncio del fin de la guerra, estos costos podrían estabilizarse en los próximos meses, aunque permanecerían por encima de los niveles previos al conflicto, señaló Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva (BCR).
“[Los precios] Van a ser afectados de todas maneras, pero ya no como proyectarnos” refirió.
Velarde explicó que el BCR volverá a revisar sus estimaciones sobre estos tres commodities, cuyo encarecimiento contribuyó a elevar la inflación mundial hasta 4,2%. No obstante, el impacto ha sido desigual entre economías: en los países emergentes la inflación alcanzó el 5%, mientras que en las economías desarrolladas se ubicó en 3%.
“La preocupación que teníamos los bancos centrales es que incluso este aumento del petróleo podía quedar pequeño si continuaban [agotándose] los inventarios de los países desarrollados. Estos inventarios habían permitido usar su petróleo para que el precio no subiera tanto, [pero] se están agotando y el precio hubiera subido fuerte; incluso se estimaba que podría llegar a los 200 dólares por barril de petróleo“, advirtió durante el Encuentro Económico Loreto organizado por el BCR.
De acuerdo a los datos del BCR, entre mayo y febrero de este año, el WTI subió 32,8% y el Brent 28,6%. En el caso de los fertilizantes, oscilaron entre 5% y 8% y los fletes avanzaron más del 50%.
Aunque la eventual estabilización de los precios del petróleo, los fertilizantes y los fletes aliviaría parte de las presiones externas sobre la economía peruana, persiste la preocupación por la posible ocurrencia de un fenómeno El Niño de fuerte intensidad, que podría afectar la producción agrícola y elevar los precios de los alimentos.
“Había dos factores que podían afectar al próximo gobierno. Uno de ellos se habría agravado si la guerra continuaba, pero afortunadamente ese riesgo comienza a disiparse. Sin embargo, permanece la amenaza de El Niño”, sostuvo.
Asimismo, señaló que los eventos climáticos podrían generar problemas al cierre del año y durante el comienzo del próximo. “Todo dependerá de las medidas preventivas que tome el nuevo gobierno”, mencionó.
Aún con este panorama, la inflación en Perú sigue siendo la más baja de la región. El indicador interanual disminuyó a 3,9%; mientras que la subyacente se mantuvo en 4,4%; aunque, excluyendo el rubro de transporte, dicha medida habría sido de 1,6%.














