El incidente más reciente se trata de filtraciones de tuberías instaladas en los techos de la zona de oficinas. El último martes, el periodista Paolo Benza difundió un video que muestra una “ducha” sobre equipos y mobiliario del área designada a la aerolínea CopaAirlines. Según indicó, lo mismo sucedió el sábado en la oficina de Star Perú.
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Al respecto, Lima Airport Partners (LAP), concesionario del nuevo aeropuerto inaugurado el 1 de junio, emitió un comunicado en el que aseguró que “ya se han realizado las acciones correctivas necesarias” con el contratista para solucionar la inundación y que están asumiendo los daños que pudiera haber ocasionado a las entidades impactadas. Este Diario se comunicó con el área de prensa del concesionario, pero al cierre de esta nota no obtuvimos respuesta.
¿Qué puede pasar para que un proyecto recién entregado presente este tipo de filtraciones? El Comercio consultó a dos ingenieros especialistas para entender las razones.
Rafael Santos, presidente del Capítulo de Ingeniería Sanitaria, Higiene y Seguridad Industrial del Colegio de Ingenieros de Lima, explica que por la magnitud de las filtraciones (similares a duchas y no simples goteras), es probable que el problema tenga su origen en la etapa constructiva del proyecto. Mencionó tres posibles causas: fallas en las instalaciones sanitarias internas, en la red contra incendios o un mal diseño del sistema de drenaje del aire acondicionado. Aunque no se puede tener certeza del origen de la filtración sin hacer la inspección necesaria, Santos enfatizó en que no deberían ocurrir este tipo de fugas si se siguen los protocolos de diseño y las pruebas hidráulicas que estipulan las normas peruanas.
“Se tienen que revisar los protocolos de las pruebas hidráulica para determinar dónde es el origen del problema. Esta prueba tiene como objetivo verificar que la integridad de las tuberías no tienen fugas ante una determinada presión. Lo segundo es verificar si en la instalación del techo, el técnico no daño tuberías o generó fisuras, o si los materiales cumplen las especificaciones técnicas con las que se aprobó el proyecto”, dijo a este Diario.
Para el ingeniero civil Johann J Cardenas, MS en Ingeniería de Transportes por la Universidad de Illinois, de tratarse de un problema en el aire acondicionado, el origen también puede estar asociado a juntas deficientes en el sistema, bandejas con drenaje obstruido o aislación deficiente.
En cualquier caso, todo sistema debió haber sido probado exhaustivamente antes del inicio de operaciones, como parte de las pruebas de calidad que pueden durar varios días.
“Un aeropuerto recién inaugurado tendría que haber operado en fase de prueba integrada por un periodo mayor, no solo 15 días, para detectar cualquier deficiencia en la entrega. Defectos de este tipo pueden ser comunes y por eso la importancia de los periodos de prueba. Dado que existió una presión inmensa por inaugurar el aeropuerto, valdría la pena analizar si algunos procesos se obviaron o se redujeron las exigencias”, añadió Cardenas.
Hasta el momento, el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte (Ositrán) solo se ha pronunciado por las fallas en el abastecimiento de combustible reportado durante los primeros días. En un comunicado emitido el último martes, Ositrán indicó que, conforme al contrato de concesión, han supervisado las obligaciones de la empresa LAP de contar con una adecuada infraestructura, para lo cual se construyó e instaló una red de hidrantes de combustible en los Puestos de Estacionamiento de Aeronaves (PEA’s). El ente supervisor dijo que las fallas en el abastecimiento se originaron por razones operativas y no de infraestructura. De todas formas, se analizarán responsabilidades por parte del concesionario. Sobre filtraciones, no hubo declaraciones.






















