jueves, septiembre 10

Los océanos enlazan este jueves 100 días consecutivos de calor sin precedentes, cuyo impulsor principal es el cambio climático, con “consecuencias desastrosas” para los ecosistemas marinos e “importantes impactos” para la economía o el tiempo, entre otros ámbitos, según los expertos.

Los océanos enlazan este jueves 100 días consecutivos de calor sin precedentes, cuyo impulsor principal es el cambio climático, con “consecuencias desastrosas” para los ecosistemas marinos e “importantes impactos” para la economía o el tiempo, entre otros ámbitos, según los expertos.

Varios científicos que monitorean la temperatura diaria de la superficie del mar (TSM) a nivel global han analizado hoy en un encuentro virtual los últimos hallazgos sobre el calentamiento oceánico, una situación agravada este año por los efectos de El Niño.

Subrayan, entre otros, que la quema de combustibles fósiles está calentando el planeta y los océanos absorben la mayor parte de ese calor, a una tasa que en las últimas dos décadas es más del doble que en los 40 años anteriores.

Oceanógrafos como Gino Passalacqua están preocupados por el calentamiento del mar en nuestras costas, tendencia que no decrece, lo que sería un indicador de lo extremo que será El Niño 2026-2027. (Foto: Gino Passalacqua)

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Solo en la última década se han añadido al océano unos 104 zettajulios de energía, lo que equivale a 1.700 millones de bombas atómicas.

Revelan también que el océano ha absorbido el 93 % del exceso de calor atrapado en la Tierra, pero ese colchón de seguridad se está debilitando, ya que la temperaturas suben de manera acelerada y los océanos absorben cada vez menos CO2.

Los datos muestran que el cambio climático ha generado que las olas de calor marino sean ahora diez veces más intensas y duren tres veces más que antes y la mitad de las registradas desde 2000 no habrían ocurrido sin el calentamiento global, según esto.

Tom Pickerell, Director Global del Programa Oceánico y Jefe de la Secretaría del Panel de Alto Nivel para una Economía Oceánica Sostenible, World Resources Institute, cree que el calentamiento prolongado del océano “no es solo una cuestión medioambiental; es, en gran medida, un shock económico”.

En su intervención, considera que “cien días de calor prolongado y récord significan un estrés prolongado sobre la infraestructura natural que sustenta los alimentos, el empleo, el comercio, el turismo y también los sistemas energéticos”.

Por su parte, el científico Zachary Labe, de la organización estadounidense Climate Central, subraya que “el factor que impulsa este calentamiento récord es el cambio climático; es decir, la tendencia de calentamiento a largo plazo”.

Ese calentamiento “no está limitado a una sola parte del océano, sino que tiene un carácter global”, añade.

En cuanto al impacto de El Niño, puntualiza que “no es solo El Niño lo que está provocando estas condiciones extremadamente cálidas, sino que el Mediterráneo ha sido un punto particularmente cálido durante los últimos meses”.

Las condiciones de ola de calor marina “continúan por Europa occidental y se extienden hacia el Mediterráneo” y las temperaturas elevadas también se registran en otras partes como el golfo de México.

Entre los “impactos importantes” del calentamiento oceánico figuran los efectos sobre los ecosistemas marinos, por ejemplo, a través de los corales; el desplazamiento de la distribución geográfica de los componentes de la cadena alimentaria de esos ecosistemas; el impacto en la economía, en la pesca y el turismo y en el sistema climático físico y meteorológico.

“Algunas de las conexiones que realmente nos preocupan con estos océanos cada vez más cálidos son las relacionadas con los ciclones tropicales y los huracanes”, precisa Labe.

Otro “impacto clave” afecta al aumento del blanqueamiento de los corales, “una preocupación especialmente importante durante este año de El Niño, que está haciendo que las temperaturas de la superficie del mar sean todavía más cálidas”.

Claire Bergen, investigadora en el Centro de Investigación Climática ICARUS, de la Universidad de Maynooth (Irlanda), alerta de que “incluso un aumento de 1 grado en la temperatura del mar puede tener efectos significativos sobre la vida marina”.

Las temperaturas extremadamente elevadas de la superficie del mar y las olas de calor marinas tienen consecuencias desastrosas para los ecosistemas marinos, provocando episodios de mortalidad masiva de especies que forman hábitats, como los corales, las esponjas y las macroalgas”.

“Una transición rápida para abandonar los combustibles fósiles es esencial para preservar ecosistemas fundamentales, la pesca, la producción de alimentos y el turismo”, dice.

En la región de América Latina y el Caribe, los expertos avisan de que la erosión costera se está convirtiendo en un problema económico para la industria turística de Chile, un país que podría perder hasta 60 millones de dólares al año a finales de siglo por la erosión de sus playas.

Además, El Niño Costero generó una caída del 73 % interanual en el sector pesquero peruano en mayo de 2026, llegando a sus peores resultados en seis años y motivando una bajada del 42 % en la manufactura vinculada a actividades de pesca.

El presidente Donald Trump aseguró el lunes 3 de agosto que Estados Unidos negocia «en estos momentos» con Irán, a pesar de la desmentida de Teherán poco antes, y sostuvo que estas conversaciones son «la última oportunidad antes de la decapitación» de la república islámica. (AFP)
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