domingo, julio 5

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

A los 23 años, Fabián Zignago, hoy conocido simplemente como Fabian, su nombre artístico, siente que ya dejó atrás la necesidad de demostrar quién es. El cantautor peruano, firmado por Universal Music Latino, presenta una nueva etapa con “Golpe” y “Pared”, dos sencillos que llegan como parte de su EP “Niño Bueno”, el proyecto con el que retrató su paso de la adolescencia a la adultez y terminó de definir su identidad artística.

A los 23 años, Fabián Zignago, hoy conocido simplemente como Fabian, su nombre artístico, siente que ya dejó atrás la necesidad de demostrar quién es. El cantautor peruano, firmado por Universal Music Latino, presenta una nueva etapa con “Golpe” y “Pared”, dos sencillos que llegan como parte de su EP “Niño Bueno”, el proyecto con el que retrató su paso de la adolescencia a la adultez y terminó de definir su identidad artística.

MIRA: Sang Jung, el chef que dejó su vida en Seúl para sumarse a Central, el restaurante peruano considerado el mejor del mundo

En paralelo, su carrera continúa creciendo sobre los escenarios. Tras abrir conciertos para artistas como Jason Mraz, Reik y Lasso, se presentó en el festival Selvámonos y busca seguir ampliando una propuesta musical que mezcla pop contemporáneo con influencias indie y anglo-latinas.

― Para alguien que todavía no te ha escuchado en esta etapa, ¿cómo te presentarías hoy?

Un poco más maduro, más relajado, más confiado en mí mismo y mucho más fiel a mí. Más honesto.

Fabian es un cantante y compositor de 23 años. (Foto: Hugo Pérez/ GEC)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

― Ya con “Niño Bueno” fuera, ¿qué descubriste de ti como artista al escuchar el proyecto completo?

Que uno cambia constantemente. Siento que de los 19 a los 23 he cambiado muchísimo, y eso se refleja en cómo escribo, cómo interpreto y cómo me presento. Estoy en una etapa de muchos cambios y, por suerte, los estoy abrazando.

― “Golpe” habla de la contradicción entre haber cerrado una historia y aún reaccionar emocionalmente al ver feliz a la otra persona. ¿Qué te interesaba explorar?

Es ese golpe al ego que te da cuando dices que has superado a alguien y, de pronto, la ves con otra persona. Ahí dices: “Oye, en verdad sí me molesta”. Ese es el golpe. Yo creo que hoy lo que más conecta es ser fiel a uno mismo. El público tiene un olfato muy sencillo y puede darse cuenta cuando un artista está fingiendo. Intento ser súper honesto con lo que escribo.

― “Niño Bueno” retrata una etapa muy específica de tu vida. ¿Cómo recuerdas hoy ese proceso?

Fue un proceso de autodescubrimiento. Cambié muchísimo en esa etapa, viví experiencias nuevas y escribí muchísimas canciones que finalmente no entraron al proyecto. Pero fue el primer disco con el que realmente me presenté al mundo como artista y estoy muy feliz con el resultado.

― Tus videoclips han construido un universo bastante cinematográfico. ¿Qué tan importante es para ti que la música también se vea?

Muchísimo. Antes de querer ser músico quería ser director de cine. Tenía mi canal de YouTube cuando era niño y crecí viendo MTV, los videoclips de Michael Jackson y Beyoncé. Siempre soñé con hacer videos musicales. Me gusta que cada canción tenga también un universo visual. Muchas veces las ideas de los videoclips no siguen literalmente la letra, sino la sensación que tuve cuando escribí esa canción.

― ¿Escribes desde tus propias experiencias o también desde las de otras personas? ¿Cómo nace una canción?

Creo que ambas. Para mí es importante vivir experiencias para poder escribir. Si te quedas sentado en tu cuarto sin vivir nada, ¿de qué vas a escribir? Mi proceso sigue siendo muy espiritual. Es como entrar en un trance y, de pronto, la canción ya está escrita. También escribo muchísimas ideas en las notas del teléfono y luego vuelvo a ellas. Es como armar un rompecabezas hasta que aparece la canción.

― En una entrevista pasada comentabas que el proceso creativo de tu papá se parecía mucho al tuyo. ¿Hoy ya han compartido más ese lado?

Sí, recién este año. Mi papá siempre ha sido mi papá: el que me cocina, con el que almuerzo, con el que converso. Pero muy pocas veces habíamos compartido el estudio. Ahora sí ha pasado que le digo: “Oye, necesito unas guitarras para esta canción”, o empezamos a trabajar un poquito juntos. Como hijo, se siente muy bonito.

― En tu casa los tres hermanos decidieron hacer música. ¿Cómo ha sido encontrar una identidad propia dentro de una familia de artistas?

Es una bendición compartir la música con mi familia. Imagínate: ningún abogado, ningún doctor, ningún odontólogo… solo tres músicos. Siento que cada uno encontró su propio camino. Nicole tiene un estilo muy sentimental; Abril es más acústica y yo me voy por un pop más anglo, alternativo y con algo de rock. Los tres hacemos pop, pero cada uno tiene su identidad.

«Golpe» es uno de los más recientes lanzamientos del peruano. (Foto: Universal Music)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

― ¿Alguna vez sentiste el peso de ser hijo de Gian Marco?

Nunca. Siempre tuve claro que mi papá iba a ser mi papá toda la vida y que yo lo amo muchísimo. Nunca sentí una presión. Obviamente existen comparaciones porque también soy hombre y hago música. Falta que me rape nomás y ya está. Pero yo hago música porque la amo. Si a la gente le gusta, increíble; y si no, también está bien.

― Has abierto conciertos para Jason Mraz, Reik y Lasso. ¿Qué aprendiste de esas experiencias y cuál recuerdas con más cariño?

Abrir conciertos siempre emociona, pero también da muchos nervios porque es un público prestado. Tienes que disfrutar el momento, pero también lograr que ese público quiera seguir escuchándote. Aprendí que la mejor herramienta es ser uno mismo. La presentación que más recuerdo fue la de Lasso, en el Parque de la Exposición. Ver a cuatro mil personas ahí fue impresionante y, además, había gente que ya conocía mis canciones.

― ¿Cómo ves el momento que vive la música peruana? ¿Se vienen colaboraciones?

Creo que siempre es importante apoyarnos entre nosotros. Mi sueño es que algún día podamos hablar de una industria peruana tan fuerte como la de Argentina, Colombia o Venezuela. Se viene una colaboración con Yamil y existe la posibilidad de hacer algo con Lucianeka. Me entusiasma muchísimo porque, además de ser amigos, son artistas a los que respeto mucho.

― ¿Sientes que ya encontraste tu sonido? ¿Qué artistas siguen siendo tus referentes?

Sí, siento que sí. El pop siempre va a ser mi base, pero me gusta explorar. Escucho mucho hip hop y también mucha música latina. Creo que hoy los géneros ya no son tan rígidos. Últimamente escucho muchísimo a Lasso, Rawayana, Lagos, John Mayer y Shawn Mendes. También me encantaría colaborar con Julieta Venegas, Natalia Lafourcade o Reik algún día.

― Si alguien escucha tu música por primera vez sin saber nada de ti, ¿qué te gustaría que entendiera sin necesidad de explicaciones?

Ojalá conecte con la canción. No necesito que saquen una conclusión sobre mí. Me gusta pensar que cada persona puede tomar una canción y completarla con su propia historia. Eso mismo hago yo cuando escucho música. Si alguien hace eso con las mías, siento que ya cumplí mi trabajo.

Share.
Exit mobile version