El inicio de las vacaciones y la temporada de verano puede tener consecuencias graves para la salud hepática: en el Perú, más del 70% de los casos de cáncer primario de hígado corresponden a carcinoma hepatocelular HCC, la forma más común de cáncer de hígado a nivel global, y la mayoría se detecta en etapas avanzadas.
Esta enfermedad afecta principalmente a hombres y a personas mayores de 50 años. Lamentablemente, menos de un tercio de los pacientes recibe un diagnóstico temprano, momento en el que aún existen opciones terapéuticas con mejores resultados. Esta situación evidencia la necesidad urgente de fortalecer la capacidad diagnóstica desde los primeros niveles de atención y de contar con equipos multidisciplinarios preparados para abordar oportunamente esta enfermedad.
Javier Díaz, especialista y jefe de servicio en Hospital Edgardo Rebagliati, explica que el carcinoma hepatocelular suele desarrollarse sobre un hígado previamente dañado. La elevada incidencia de hepatitis viral crónica, la enfermedad hepática por alcohol y la esteatosis hepática metabólica (MASLD) continúan elevando el número de casos en el país.
“Durante veranos, los excesos pueden acelerar procesos inflamatorios, favorecer descompensaciones y agravar enfermedades hepáticas ya existentes. Esto convierte a esta época del año en un periodo de riesgo para quienes viven con hígado graso, hepatitis crónica o antecedentes de consumo perjudicial de alcohol”, comentó el Dr. Díaz.
Según el especialista, gran parte de los pacientes llega a consulta cuando la enfermedad está avanzada y las alternativas de tratamiento son más limitadas. Por ello, es fundamental que los centros de salud cuenten con personal capacitado en técnicas diagnósticas especializadas, como ecografías realizadas por expertos en hígado, y con un equipo multidisciplinario que incluya hepatólogos, oncólogos, radiólogos y cirujanos.
El Dr. Díaz brindó recomendaciones para reducir el riesgo de HCC:
- Moderar el consumo de alcohol, especialmente en reuniones y eventos consecutivos.
- Evitar excesos alimentarios, priorizando comidas balanceadas y porciones moderadas.
- Continuar cualquier tratamiento o control, especialmente en personas con enfermedades hepáticas crónicas.
- Realizar actividad física ligera de manera regular durante el mes.
- Acudir a controles preventivos y no suspender exámenes programados.












