El mercado de la electromovilidad en América Latina ha dejado de ser una promesa medio ambiental para convertirse en uno de los nichos comerciales más dinámicos y rentables para el sector privado. En ese contexto de alta competitividad, la startup peruana Evinka se ha consolidado como un caso de éxito empresarial tras registrar un impresionante crecimiento de 40 veces en su facturación en apenas cuatro años de operaciones.
Fundada en agosto del 2021, la compañía ha diseñado una estrategia de penetración de mercado que combina alianzas estratégicas con un agresivo modelo de inversión, un elemento clave en este sector: la infraestructura de carga para vehículos eléctricos.
Evinka se dedica a la venta cargadores portátiles y caseros para vehículos eléctricos; también maneja algunas estaciones de carga en espacios públicos -instaladas en centros comerciales y grifos-; y tiene como plan más ambicioso articularlos e implementar una red de puntos de carga a lo largo de toda la región.
Crecimiento sostenido
En diálogo con Día 1, el ingeniero Julio Campos Valenzuela, CEO de Evinka, explicó que la clave del despegue comercial radica en haber seleccionado un sector con un crecimiento anual sostenido que ronda el 100% en ventas en diversos puntos de Sudamérica. De acuerdo con el ejecutivo, el mercado automotor eléctrico se expande a un ritmo de 150% en Colombia, en Chile lo hace al 100% y en el Perú, la tasa se mantiene en 70%.
La compañía inició sus primeras ventas de cargadores portátiles para vehículos eléctricos en el 2022 y, tras consolidar su presencia local como un laboratorio de pruebas, inició su rápido despliegue internacional. Actualmente, además del Perú, operan en Colombia, Ecuador y Chile, y proyectan la apertura de dos nuevos mercados en el corto plazo. “De lo que facturamos en el 2022, el año pasado facturamos 40 veces lo que logramos en ese momento”, afirmó Campos.
El dinamismo comercial ha sido tan marcado que, para el 2026, las previsiones apuntan a duplicar sus ingresos globales, apalancados principalmente por el ‘boom’ de la demanda en el mercado colombiano, donde la paridad de precios entre vehículos eléctricos y de combustión ya es una realidad.
Un mercado complejo
Pese a lo que se podría pensar, el negocio de los cargadores para vehículos eléctricos no es sencillo. No solo existen varios tipos de cargadores, diferenciados por la velocidad de carga, sino también por el tipo de conector. Aunque Evinka mantiene un vínculo estrecho con la marca china de vehículos eléctricos BYD, han logrado cerrar acuerdos comerciales en el Perú y otros países de la región con más de una decena de fabricantes automotrices de primer nivel, incluyendo a Volvo, Geely y Toyota.
De esa manera, no solo ofrece cargadores específicos para cada marca, sino que ataca el principal dolor de cabeza de los concesionarios automotrices: el servicio de posventa sobre todo para los cargadores residenciales tipo Wallbox. Al ofrecer soporte técnico de diagnóstico e incluso el reemplazo total del equipo en un plazo menor a 24 horas, Evinka ha logrado que los grandes distribuidores deleguen en ellos toda la responsabilidad de infraestructura, permitiendo que el negocio siga escalando sin fricciones logísticas.
Ambicioso plan
Una de las jugadas comerciales más estratégicas de la firma ha sido ir más allá de la venta de cargadores y evolucionar hacia el rol de operadores de puntos de carga públicos (CPO), un modelo de negocio que busca rentabilizar el uso del suelo mediante alianzas 100% privadas.
Su proyecto más ambicioso se denomina Ruta Zero, un corredor de infraestructura eléctrica que busca conectar redes de carga rápida y lenta desde Colombia hasta Chile. Bajo un modelo de inversión privada, la empresa asume los costos totales de adecuación eléctrica, transformadores y cargadores en espacios comerciales, grifos y estacionamientos de alta concurrencia, repartiendo un porcentaje de las ganancias con los propietarios del suelo.
Esta estrategia de mutuo beneficio no solo genera una nueva línea de ingresos pasivos para los comercios aliados, sino que atrae a un perfil de consumidor de nivel socioeconómico medio-alto y alto que innova, consume y permanece más tiempo en las instalaciones mientras reabastece su vehículo.
Sepa más
El dato
Rebranding. Como parte de su estrategia, la compañía adoptará un próximo cambio en su marca y pasará a llamarse Zero.













