miércoles, febrero 18

El ingenio peruano no tiene límites, especialmente cuando se trata de alcanzar metas académicas y tecnológicas de talla mundial. Freddy, Joaquín, Álvaro y Melissa son cuatro jóvenes talentos que han lanzado una iniciativa disruptiva: una “pollada virtual”. A diferencia de la versión tradicional, aquí el “plato” es tecnológico. Por una colaboración económica, estos programadores diseñan y entregan un portafolio web profesional a los donantes. Todo este esfuerzo para recaudar los fondos necesarios y así viajar a San Galo, Suiza.

El ingenio peruano no tiene límites, especialmente cuando se trata de alcanzar metas académicas y tecnológicas de talla mundial. Freddy, Joaquín, Álvaro y Melissa son cuatro jóvenes talentos que han lanzado una iniciativa disruptiva: una “pollada virtual”. A diferencia de la versión tradicional, aquí el “plato” es tecnológico. Por una colaboración económica, estos programadores diseñan y entregan un portafolio web profesional a los donantes. Todo este esfuerzo para recaudar los fondos necesarios y así viajar a San Galo, Suiza.

Ellos han sido clasificados para participar en la Start Hack 2026, considerada la hackatón más grande de Europa. En este evento, desarrolladores de todo el planeta disponen de solo 36 horas para resolver retos reales planteados por empresas globales utilizando inteligencia artificial, desarrollo de software y diseño de producto. Sin embargo, el costo de los pasajes, alojamiento y manutención en el país europeo representa una barrera económica que hoy intentan derribar a través de su talento.

Cuando hay dificultad aflora el ingenio

El equipo peruano no es ajeno al esfuerzo. Freddy Edwin Ñañez Choque, estudiante de Gestión Empresarial en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), relata cómo su origen en Huancavelica y su paso por un Colegio de Alto Rendimiento (COAR) le permitieron acceder a una educación de calidad. “Mi camino comenzó cuando descubrí competencias de innovación y tecnología. Luego fui seleccionado en el Maker Fellowship, un programa muy exclusivo cofundado por uno de los creadores de Rappi que busca al talento ‘tech’ de toda Latinoamérica”, explica en diálogo con El Comercio.

Los chicos crearon una web a través de la que venden sus «polladas virtuales»: la confección de portafolio web a medida.

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Por su parte, Melissa Iman Noriega, estudiante de Ciencias de la Computación en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), destaca que la idea de la “pollada” nació de la necesidad de generar valor real. “Queríamos que las personas nos apoyen, pero llevándose algo a cambio que impulse su carrera, como una página web para mostrar su experiencia laboral. Para nosotros, el desarrollo de software es el día a día, y decidimos usar eso para financiar nuestro sueño”, señala.

Una carrera contra el reloj

A pesar de la capacidad técnica de este grupo humano, el factor económico se ha convertido en el obstáculo más crítico. El equipo estima que aún necesitan recaudar entre 16.000 o 18.000 soles para cubrir, sobre todo, gastos logísticos. La urgencia es máxima, ya que los precios de los pasajes hacia Europa se incrementan cada día.

El grupo se ha puesto un plazo de unos ocho días más para intentar cerrar la brecha financiera principal y asegurar su presencia en la competencia que inicia el 17 de marzo.

André Joaquín Pacheco Taboada, también estudiante de Ciencias de la Computación en la UNI y experto en inteligencia artificial explica que en la hackatón de Suiza “nos darán 36 horas para resolver retos de empresas reales. Es una competencia general de cuál es la mejor solución integrando IA y diseño”. El compromiso es tal que, de no llegar a la meta, estos jóvenes entusiastas están dispuestos a asumir parte de la deuda, aunque confían en la solidaridad de la comunidad interesada en la innovación.

Cómo participar de la “pollada virtual”

Aquellos interesados en apoyar a estos jóvenes talentos pueden solicitar su portafolio web personalizado. “La propuesta busca profesionalizar la presencia digital de quienes se animen a colaborar mientras nos ayudan”, indica Alonso Zúñiga, que estudia Ingeniería Civil en la UTEC.

“¿Postulas sin portafolio? ¿Tu LinkedIn no destaca? ¿No tienes tiempo? Nosotros lo hacemos por ti. En 72 horas tendrás un portafolio profesional que te diferencia, con hosting de por vida, listo para impresionar a cualquier reclutador”, dicen a través de la web de esta “pollada digital”.

Tienen disponibles tres planes:

  • El plan Arranca, con un pago único de S/50, que incluye el portafolio pro publicado, hosting de por vida en cofoundy.dev, y con el código 100% en propiedad de quien lo compra.
  • Luego está el plan Pro, que cuesta S/120, que incluye todo lo anterior más la posibilidad de elegir entre cinco diseños, colores y copy a medida, foto mejorada con IA, CV en formato Harvard listo para enviar y una ronda de ajustes.
  • Finalmente, está el plan Premium con un pago único de S/280, que incluye todo lo anterior además de un diseño personalizado, animaciones, SEO optimizado, Open Graph y ajustes ilimitados.

El equipo recibirá solicitudes de portafolios hasta inicios de marzo para garantizar la entrega de los productos antes de su partida.

Este esfuerzo no solo representa una búsqueda de financiamiento, sino una muestra de cómo la formación en tecnología y el emprendimiento pueden unirse para superar barreras geográficas y económicas. Los cuatro integrantes esperan dejar en alto el nombre del Perú, demostrando que el talento local está al nivel de los mejores desarrolladores de Europa.

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