`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles de hasta 50% a las importaciones de acero, aluminio y cobre, medida que entró en vigencia hoy. Según gremios como la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las exportaciones peruanas con mayor valor agregado serían las más afectadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles de hasta 50% a las importaciones de acero, aluminio y cobre, medida que entró en vigencia hoy. Según gremios como la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las exportaciones peruanas con mayor valor agregado serían las más afectadas.
De acuerdo con el gremio, la proclama presidencial actualiza el tratamiento arancelario de estos productos, ampliando el alcance de los bienes sujetos a mayores gravámenes. En varios casos, además, se establece que el arancel se aplique sobre el valor total del producto importado, lo que incrementa su costo de ingreso a ese mercado.
En este contexto, si bien las materias primas —como minerales de cobre, cátodos y chatarra— no se verían afectadas y mantendrían sus condiciones de acceso, sí lo harían los productos con mayor valor agregado, como alambres, barras, perfiles, chapas, bandas, hojas y accesorios.
Gabriel Arriera, jefe de Estudios Economicos e Inteligencia Comercial del CIEN-ADEX, recuerda que Estados Unidos viene aplicando aranceles a nuestras exportaciones de acero, cobre y aluminio desde el 2018 y en julio del año pasado se fijó 50% para el metal rojo. La diferencia entre esta última vez con la que entró en vigencia este lunes, es el cambio en la base imponible.
“El [anterior] arancel solamente iba a impactar al valor del contenido del metal que tenía cada producto que fue identificado dentro de las listas que publicó el gobierno americano. Por ejemplo, si yo quería exportar una barra de cobre, tendría que calcular cuánto de la barra de cobre es cobre. A eso le aplico el arancel. Ahora lo que está cambiando es que la base imponible ya no va a ser el contenido, sino va a ser todo el producto”, detalló.
Con este panorama, en algunos productos “el efecto no sería tan significativo”, tales como las barras y las placas de cobre, que precisamente son los principales productos que exportamos a Estados Unidos.
Producción de cobre se recuperó en diciembre. Foto: Diario Correo.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
“Se necesita prácticamente un 99% o un 99,5% de cobre para poder producir ese tipo de productos. Entonces, si ya estábamos enfrentando un 50% sobre esta base imponible del metal, hablamos de casi un valor del 99,9%. Entonces, con la aplicación base imponible no vemos de que hay un efecto”, mencionó.
Aun así, sostuvo que no hay datos para cuantificar el impacto sobre las decisiones de las empresas peruanas por ahora.
Vale decir que en el 2025, el valor de las exportaciones a Estados Unidos ascendieron a US$418,5 millones en el caso de productos de cobre, US$30,5 millones en acero y US$25,5 millones de aluminio.
Exportaciones de cobre, (Foto: GEC).
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Desde el lado de las empresas, David Lavandero, gerente comercial de Conductores Eléctricos de Celsa, sostiene que la disposición de Estados Unidos responde a una tendencia más amplia de protección industrial y relocalización de capacidades productivas en mercados desarrollados, lo que viene reconfigurando los flujos del comercio global.
En ese sentido, dichas decisiones tendrán efectos indirectos en la dinámica de precios y la disponibilidad de productos a nivel global, lo que también abre oportunidades para actores regionales.
“En ese contexto, se generan ajustes que abren espacios para que actores regionales con capacidad industrial, como Celsa, fortalezcan su posicionamiento en mercados donde la competitividad relativa se vuelve más relevante”, refirió a este Diario.
En el caso de Celsa, menciona, el impacto directo sería acotado, dado el limitado peso de Estados Unidos en su cartera de clientes y el carácter puntual de sus envíos a ese mercado.
La situación ha motivado acciones por parte del Gobierno, según informó el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). La principal estrategia es mantener el diálogo diplomático con las autoridades de Estados Unidos, con el objetivo de identificar espacios de cooperación que permitan mitigar el impacto de las medidas comerciales.
“El Gobierno se encuentra evaluando estas medidas, en el marco de nuestros compromisos internacionales, con el fin de analizar sus posibles implicancias sobre el comercio bilateral y la competitividad de nuestra oferta exportable”, informó la cartera en un comunicado.
Juan Carlos Mathews, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad San Ignacio de Loyola y ex titular del Mincetur, señaló que las exportaciones peruanas, en sectores como el manufacturero, cuentan con una cartera diversificada, lo que reduce la dependencia del mercado estadounidense. En particular, indica que los productos de cobre con valor agregado se destinan principalmente a mercados latinoamericanos, como Colombia, Venezuela y Ecuador. “No dependemos de China, Estados Unidos, Europa o América Latina. Le vendemos a todos. En ese contexto, una de las principales alternativas es reorientar la producción hacia otros mercados. Asimismo, resulta clave observar si el incremento de aranceles también afecta a los países competidores; de ser así, las condiciones de competencia se mantendrían, lo que permitiría que ese mercado siga siendo una opción viable”, señaló.




