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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles de hasta 50% a las importaciones de acero, aluminio y cobre, medida que entró en vigencia hoy. Según gremios como la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las exportaciones peruanas con mayor valor agregado serían las más afectadas.
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“Se necesita prácticamente un 99% o un 99,5% de cobre para poder producir ese tipo de productos. Entonces, si ya estábamos enfrentando un 50% sobre esta base imponible del metal, hablamos de casi un valor del 99,9%. Entonces, con la aplicación base imponible no vemos de que hay un efecto”, mencionó.
Aun así, sostuvo que no hay datos para cuantificar el impacto sobre las decisiones de las empresas peruanas por ahora.
Vale decir que en el 2025, el valor de las exportaciones a Estados Unidos ascendieron a US$418,5 millones en el caso de productos de cobre, US$30,5 millones en acero y US$25,5 millones de aluminio.

Exportaciones de cobre, (Foto: GEC).
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Desde el lado de las empresas, David Lavandero, gerente comercial de Conductores Eléctricos de Celsa, sostiene que la disposición de Estados Unidos responde a una tendencia más amplia de protección industrial y relocalización de capacidades productivas en mercados desarrollados, lo que viene reconfigurando los flujos del comercio global.
En ese sentido, dichas decisiones tendrán efectos indirectos en la dinámica de precios y la disponibilidad de productos a nivel global, lo que también abre oportunidades para actores regionales.
“En ese contexto, se generan ajustes que abren espacios para que actores regionales con capacidad industrial, como Celsa, fortalezcan su posicionamiento en mercados donde la competitividad relativa se vuelve más relevante”, refirió a este Diario.
En el caso de Celsa, menciona, el impacto directo sería acotado, dado el limitado peso de Estados Unidos en su cartera de clientes y el carácter puntual de sus envíos a ese mercado.
La situación ha motivado acciones por parte del Gobierno, según informó el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). La principal estrategia es mantener el diálogo diplomático con las autoridades de Estados Unidos, con el objetivo de identificar espacios de cooperación que permitan mitigar el impacto de las medidas comerciales.
“El Gobierno se encuentra evaluando estas medidas, en el marco de nuestros compromisos internacionales, con el fin de analizar sus posibles implicancias sobre el comercio bilateral y la competitividad de nuestra oferta exportable”, informó la cartera en un comunicado.
Juan Carlos Mathews, decano de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad San Ignacio de Loyola y ex titular del Mincetur, señaló que las exportaciones peruanas, en sectores como el manufacturero, cuentan con una cartera diversificada, lo que reduce la dependencia del mercado estadounidense. En particular, indica que los productos de cobre con valor agregado se destinan principalmente a mercados latinoamericanos, como Colombia, Venezuela y Ecuador. “No dependemos de China, Estados Unidos, Europa o América Latina. Le vendemos a todos. En ese contexto, una de las principales alternativas es reorientar la producción hacia otros mercados. Asimismo, resulta clave observar si el incremento de aranceles también afecta a los países competidores; de ser así, las condiciones de competencia se mantendrían, lo que permitiría que ese mercado siga siendo una opción viable”, señaló.














