Los gobiernos de Estados Unidos e Israel afirmaron el miércoles que Irán está respondiendo cada vez con menos fuerza a su ofensiva, en el quinto día de una guerra que se ha extendido por todo Oriente Medio.
Desde el ataque israeloestadounidense lanzado el sábado contra Teherán que desató el conflicto, la república islámica ha respondido con salvas de drones y misiles contra el Estado hebreo y objetivos estadounidenses en el Golfo.
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Washington e Israel aseguran que estos ataques disminuyen en intensidad.
El número de misiles iraníes lanzados contra Israel disminuye “cada día”, declaró un portavoz del ejército israelí, aunque este jueves por la mañana esa fuerza anunció que había puesto en alerta el centro del país y activado las defensas aéreas para interceptar nuevos proyectiles.
“Israel y Estados Unidos han logrado juntos avances históricos”, consideró previamente la oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
“Ahora estamos en una posición de fuerza”, aseguró por su parte el presidente estadounidense, Donald Trump.
Primera víctima colateral del conflicto, Líbano se ha visto arrastrado a la guerra por Hezbolá, que pretende “vengar” la muerte del líder supremo iraní Alí Jamenei.
“No nos rendiremos”, insistió el miércoles por la noche el líder de ese movimiento islamista apoyado por Irán, Naim Qassem, mientras que el gobierno libanés desea que entregue las armas.
Ciudades como Dubái y Riad, que normalmente se mantienen al margen de la agitación de la región, también se ven sumidas en el caos, con embajadas estadounidenses cerradas, turistas bloqueados, miles de vuelos cancelados y refinerías y petroleros atacados.
Este conflicto tiene repercusiones a miles de kilómetros de Teherán: un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní en el océano Índico frente a las costas de Sri Lanka, algo que no ocurría desde la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades esrilanquesas han informado de al menos 87 marineros muertos y decenas de desaparecidos.
Irak también siente los coletazos, luego de que Irán atacara, en la vecina región del Kurdistán iraquí, a grupos armados de la oposición kurda hostiles a la república islámica.
Algo similar sucede en Turquía tras la interceptación de un misil lanzado desde Irán. Según un alto funcionario turco, el objetivo era probablemente una base militar de Chipre, país de la Unión Europea.
En el estratégico estrecho de Ormuz, el tráfico marítimo sigue paralizado.
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Los Guardianes de la Revolución, fuerza considerada el ejército ideológico de Irán, reivindicaron el miércoles el control “total” del paso, por el que suele transitar el 20% del petróleo y el gas natural licuado mundial.
¿El resultado? Los precios del petróleo siguen subiendo.
En Líbano, Israel ha ampliado el alcance de sus ataques y ha lanzado operaciones terrestres en el sur del país.
“Esta estrategia de escalada constituye un grave error que pone en peligro a toda la región”, lamentó el presidente francés, Emmanuel Macron, al tiempo que pedía “preservar la integridad territorial del Líbano” tras una reunión con los dirigentes de Estados Unidos e Israel.
El miércoles por la noche, tres personas murieron en ataques israelíes cerca de Beirut, según las autoridades libanesas.
Estas últimas habían informado anteriormente de 72 muertos y 83.000 desplazados desde el inicio de la violencia, el lunes.
Por parte iraní, la agencia de noticias oficial Irna informó el miércoles de 1.045 muertos, una cifra que la AFP no ha podido verificar.
Seis militares estadounidenses murieron, según el Pentágono. Y diez personas murieron en ataques iraníes en Israel, según los servicios de emergencia.
En los países del Golfo, los ataques iraníes causaron 13 muertos, entre ellos una niña de 11 años que murió el miércoles por la caída de escombros en una zona residencial de Kuwait.
Bombardeada sin descanso, Teherán parece una ciudad fantasma. Los habitantes que no han huido evitan salir a la calle.
“Teherán está tan desierta como ayer. Las calles que han sido alcanzadas (por los ataques) están acordonadas y los empleados retiran los escombros. Hay controles de patrullas policiales por todas partes”, aseguró en la plataforma de mensajería Telegram Abid, un habitante de la capital.
Las autoridades aplazaron el funeral de Estado inicialmente previsto el miércoles por la noche para el ayatolá Jamenei, quien murió el sábado al comienzo de la ofensiva de Israel y Estados Unidos.
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El gobierno iraní no ha establecido ninguna relación con la situación de seguridad y han justificado la medida en la necesidad de prepararse para la afluencia prevista.
El miércoles por la noche, miles de personas se reunieron en diversos lugares del país para rendir homenaje a Jamenei, informó la televisión pública iraní.
Algunos participantes portaban pancartas en las que se leía “Muerte a Estados Unidos” y “Muerte a Israel”.
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