La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) autorizó a SpaceX a desplegar otros 7.500 satélites de segunda generación de Starlink, elevando a 15.000 el total aprobado para esta nueva fase de la constelación en órbita baja. La decisión refuerza la expansión del mayor operador de satélites del mundo y abre la puerta a servicios móviles avanzados y conexiones de hasta 1 gigabit por segundo.
El regulador permitió además cambios técnicos clave: nuevos diseños para los satélites Gen2, uso combinado de las bandas Ku, Ka, V, E y W, servicios fijos y móviles desde el espacio y mayor flexibilidad en la gestión de haces y capas orbitales entre 340 y 485 kilómetros, con el objetivo de optimizar cobertura y rendimiento.
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La autorización, sin embargo, quedó por debajo de lo solicitado. SpaceX había pedido permiso para desplegar cerca de 30.000 satélites Gen2, pero la Comisión Federal de Comunicaciones decidió aplazar la mitad restante ante la falta de pruebas en órbita y dudas sobre operaciones a mayor altitud, por encima de los 600 kilómetros, según Reuters.
El visto bueno incluye plazos estrictos: al menos la mitad de los satélites autorizados deberá estar operativa antes del 1 de diciembre de 2028 y el despliegue completo antes de diciembre de 2031. Además, SpaceX deberá cerrar la primera generación antes de noviembre de 2027 y prevé para 2026 una reconfiguración que reducirá la altitud de miles de unidades para disminuir riesgos.
La expansión busca habilitar conectividad directa al móvil dentro y fuera de Estados Unidos, siguiendo acuerdos como el alcanzado con T-Mobile, pero aviva críticas del sector científico. Astrónomos alertan por las estelas en imágenes y el ruido en radiotelescopios, mientras la Unión Astronómica Internacional ha creado un centro para proteger el “cielo oscuro y silencioso”, en un debate que también incluye la saturación orbital y el riesgo de colisiones.




