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Atrás han quedado las noches de vóley o los partidos de fútbol que cada fin de semana se disputaban en el estadio Niño Héroe Manuel Bonilla. Este ícono del deporte y la cultura en Miraflores lleva años cerrado en espera de la remodelación anunciada en enero del 2022 por el entonces alcalde Luis Molina que prometía la construcción de un gimnasio, una cancha de fútbol con tribunas para 2.400 personas, áreas de recreación y la mejora de los espacios e infraestructura del coliseo deportivo.
MIRA TAMBIÉN: Remodelación del Coliseo Bonilla en manos privadas: ¿en qué consiste el plan del municipio de Miraflores y por qué divide a los vecinos?
Hoy el complejo ubicado en la cuadra 13 de la avenida del Ejército luce abandonado, la entrada está tapiada y el campo de fútbol ha mutado hacia un terral ocupado por vehículos municipales, objetos incautados y desmonte, tal como informó este Diario en un reportaje publicado el último 12 de enero.
Maqueta del proyecto anunciado en el 2022 para el estadio Manuel Bonilla por la anterior gestión municipal.
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Actualmente el estadio luce abandonado y el campo de fútbol ha sido reemplazado por un depósito municipal.
/ Joel Alonzo
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A ello se suma una nueva arista. El 30 de enero, la municipalidad ahora administrada por Carlos Canales publicó un aviso de declaratoria de interés municipal y convocatoria a interesados para realizar un nuevo proyecto denominado “Auditorio Multiusos Deportivo y Cultural”. Sin embargo, el espacio ofrecido para la intervención sería el mismo que se destinó para el primer proyecto, detallado en el Convenio de Colaboración Social suscrito por el municipio y el consorcio conformado por Urbi Propiedades S.A.C., Patrimonio en Fideicomiso DS Nº 093-2002-EF Interproperties Perú y Supermercados Peruanos S.A. el 16 de julio del 2021, según hizo saber este último mediante una carta notarial difundida en redes sociales por el regidor Renato Otiniano Buquich el 2 de febrero.
En su misiva, el consorcio considera una “actuación incompatible con las obligaciones asumidas por la Municipalidad de Miraflores y contraria al ordenamiento legal” del convenio que, resaltan, se encuentra “plenamente vigente”.
El acuerdo suscrito en el 2021 contempla un esquema de financiamiento a través de un anticipo económico canalizado mediante un fideicomiso, cuyo beneficiario es la propia municipalidad. Según la carta notarial del consorcio, a la fecha han aportado 21,6 millones de soles a dicho fondo que deberán ser destinados por contrato al proyecto original.
Convenio firmado entre la municipalidad de Miraflores y el consorcio en el 2021.
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En conversación con El Comercio, Otiniano aseguró que la misiva le había llegado a once regidores ediles, mientras que la municipalidad aseguró a este Diario que hasta el cierre de este informe no había recibido la comunicación notarial pero que había tomado conocimiento de ella a través de redes sociales.
Lino de la Barrera, gerente de Asesoría Jurídica de la Municipalidad de Miraflores, aseguró que “ese proyecto al que hacen señalamiento en la carta, fue cerrado por la municipalidad dentro del derecho que tiene como autoridad pública en el Banco de Inversiones, es decir en el invierte.pe, en el 2023. O sea, desde el 2023 ya no existe el proyecto. Técnicamente no hay nada que ejecutar, no existe el tema que están reclamado”.
El vocero municipal detalla además que el convenio se firmó en concordancia a una ordenanza que buscaba promover el adelanto de impuestos prediales por obras, “ese consorcio adelantó los impuestos prediales de un conjunto de edificaciones que están en el distrito para ejecutar concretamente el proyecto que había sido concordado con la municipalidad”.
Tras el cambio de gestión, en enero del 2023, “el primer problema que encontramos era que el contratista que estaba ejecutando el proyecto tenía problemas serios a nivel del sistema de contratación del estado. Eso motivó la nulidad de ese tema”.
Anuncio publicado por la municipalidad de Miraflores en enero convocando a inversionistas para llevar a cabo el nuevo proyecto en el Bonilla.
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De la Barrera agrega que esto provocó la reevaluación sobre la pertinencia y conveniencia del proyecto “y encontramos que esto, además de no tener mucho sentido ni lógica, no era de interés para el vecindario de Miraflores y naturalmente además tenía una dificultad fundamental y es que estaba pensado sin haber hecho caso de algunos estudios sobre la calidad del sueldo en el que está sentado el complejo deportivo”.
Según pudo constatar El Comercio a través de la plataforma estatal, la inversión se encuentra en estado cerrado y el porcentaje de avance de la ejecución física figura en 0%. En la misma plataforma, el municipio sustentó el 18 de setiembre del 2023 que de acuerdo a las opiniones de la Gerencia de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente, la Subgerencia de Deporte y Recreación, y la Gerencia de Asesoría Jurídica se debe “proceder con el registro del cierre del proyecto” asegurando que este ya no responde a las necesidades reales del distrito ni a las demandas vecinales actuales; además de que implican una modificación profunda de la concepción técnica inicial.
Según el convenio firmado por ambas partes, el consorcio estaba a cargo de contratar a la empresa que se encargaría de elaborar dicho expediente técnico, para lo que se habría destinado un monto máximo de 800 mil soles al fideicomiso. Según De la Barrera, “los estudios que nosotros hemos encontrado realizados en anteriores gestiones ya decían que había que tener ciertas precauciones con ese lugar. Sin embargo, a despecho de esto, se siguió adelante y se prosiguió con lo que se había pensado. La realidad nos dice que debajo del suelo del complejo deportivo hay suelo deleznable y corrientes de agua”.
El proyecto del Bonilla pactado en el 2021 figura como cerrado según la plataforma Invierte.pe
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– El consorcio apela a la Contraloría –
El Comercio solicitó una entrevista a representantes del consorcio en busca de sus descargos; sin embargo, refirieron que no deseaban realizar comentarios adicionales a la carta hecha pública.
En su misiva, el consorcio asegura que “ya la Contraloría General de la República intervino frente a la negativa por parte de la actual administración municipal de cumplir con acreditar la constancia de cancelación del impuesto predial conforme al aludido convenio”, revelan que el conflicto entre ambas partes lleva años de desarrollo.
El Comercio pudo confirmar que el órgano de control emitió los informes N° °021-2023-CG/2161-SCC y N° 024-2024-CG/OC2161-SCC, correspondiente a los años 2023 y 2024, respectivamente. En ambos casos, la Contraloría no cuestiona el orden y la legalidad administrativa del cierre pero si concluye que el cierre constituye una situación adversa y cuestiona el orden y la legalidad administrativa del cierre frente al marco contractual vigente.
“Lo que entiendo es que la Contraloría ha examinado fueron las modalidades que se siguieron para llegar a ese convenio, no cuestiona lo que nosotros hayamos hecho como gestión. Investigó cómo es que se llegó a eso”, comenta De la Barrera.
En la carta notarial, el consorcio también hace referencia a los aportes realizados al fideicomiso, suma que ascendería a los 21,6 millones de soles, y expresan su preocupación de que sean empleados para el desarrollo del nuevo proyecto convocado por la municipalidad.
Según invierte.pe, durante la vigencia del proyecto se ejecutaron 951,129 soles. De la Barrera califica de “curiosa” la forma en la que está redactada la carta porque “el único propósito y fin de ese fideicomiso era el proyecto que diseñaron. No es que yo pueda agarrar el dinero, cogerlo y gastarlo en gasto corriente o derivarlo a otras inversiones. Eso no es posible. Miraflores lo único que ha hecho es mantener vivo ese fideicomiso conforme estuvo pactado por la gestión pasada”.
Además, el vocero municipal agrega que la carta notarial del consorcio es incoherente porque “inicia diciendo que ha depositado dinero para que se haga un proyecto en el Bonilla y luego que la Contraloría nos dijo que tienen que darle el certificado que acredita que los impuestos prediales están pagados. No tienen absolutamente nada que ver. Ellos reclamaron una constancia de que han pagado sus impuestos”.
– El futuro del Bonilla –
Lejos del ámbito legal, y en respuesta a la preocupación de los vecinos sobre el futuro del icónico centro deportivo hoy devenido en un depósito municipal, De la Barrera aclara que “el complejo tiene casi un 50% de terreno sobre el que no se pueden hacer edificaciones de la magnitud que se pensaban por los problemas del suelo mencionados. En la iniciativa que ahora se ha lanzado, se está proyectando utilizar la parte del suelo más sólida, sobre la que sí se puede construir, y el resto del complejo se convertirá en una importante y enorme área verde que pueda ser aprovechada por todos los vecinos del distrito”.
Según la convocatoria publicada en enero, el total del terreno es de 30 mil metros cuadrados, de los cuáles se utilizarán 10 mil para el proyecto del auditorio mientras que el resto quedarán como área verde pública según lo explicado por el vocero.
Esto implicará que en el Bonilla ya no habrá un campo de fútbol, una demanda vecinal que el municipio busca satisfacer mediante dos iniciativas distintas. “Estamos trabajándolas en paralelo y complementarán la oferta deportiva del distrito. Además del auditorio multiusos deportivo y cultural Niño Héroe Manuel Bonilla, que albergará todo deporte bajo techo como voley, basquetbol, pingpong, entre otros; en la playa Los Delfines se trabaja otra iniciativa privada para hacer todo lo que son deportes al aire libre. Ahí habrá cancha de fútbol, cancha multiusos, un área de recreación y algunos otros servicios adicionales. La oferta deportiva de Miraflores no se verá perjudicada de ninguna manera”, señala De la Barrera.
Cabe resaltar que vecinos y colectivos del distrito, como el Grupo Vecinal Defensa de Miraflores, han protestado sobre la decisión de privatizar el recinto al considerar que esta atenta contra el patrimonio urbano y social del distrito.




