viernes, marzo 13

La inercia electoral de los últimos meses ha empezado a romperse. Los indecisos ya estarían empezando a inclinar la balanza y, casi como en una definición por penales, cualquier error puede dejar al candidato (o candidata) fuera de carrera.

La encuesta de Datum Internacional del pasado domingo trajo el clarinazo de que las cosas se están moviendo. Un primer lugar con empate técnico entre Fuerza Popular y Renovación Popular, aunque la candidata Keiko Fujimori (10,7%) supera ligeramente a Rafael López Aliaga (10%).

Para Urpi Torrado, de Datum, “las encuestas no predicen el futuro”, sino que son el pulso del momento y, al parecer, el elector está empezando a sacar sus propias conclusiones sobre las acciones y actitudes de determinados actores políticos.

Las campañas electorales tienen sus momentos de quiebre, y la censura al entonces presidente José Jerí fue uno de ellos.

Fuerza Popular fue la única agrupación en el Congreso en negarse a censurar a Jerí. Quizá porque leyeron los sondeos de opinión que en su momento se inclinaban por rechazar la vacancia del mandatario. Incluso ahora, un estudio de CPI señala que un 60,7% de encuestados considera que Jerí debió completar su mandato.

Los naranjas se encargaron de enfilar todas las baterías a su rival celeste. Ordenada y disciplinadamente, desarrollaron la narrativa de que la responsable de la inestabilidad política por la salida de Jerí era la bancada de Renovación Popular, achacándole incluso la elección de José María Balcázar, que se impuso por 64 votos sobre María del Carmen Alva.

Fueron siete las mociones para censurar a Jerí y Renovación Popular fue la bancada que se encargó de juntar las firmas para hacer un pleno extraordinario ante el receso parlamentario. Fuerza Popular ahora recoge el vuelto. ¿Le alcanzará?

Mientras los punteros se trenzaban en una interminable guerra de declaraciones, otros actores esperaban su turno, como el caso del candidato Wolfgang Grozo, que dejó el pelotón de otros para colarse en la pelea. La pregunta es cuánto le afectará su negada amistad con Zamir Villaverde, pieza clave para encumbrar a Pedro Castillo y también para su debacle. En el caso de Grozo, los jóvenes tienen la palabra.

Otro personaje expectante es César Acuña, de APP, que si bien sus universidades, en teoría, lo harían más cercano a los jóvenes, es imposible no poner en la balanza el papel que ha jugado en este último quinquenio, en el que en nombre de la “gobernabilidad” ha pactado con la administración de turno para beneficiarse con puestos en el Ejecutivo. Es un secreto a voces que su familia política controlaría Essalud.

Y otro actor que prefiere mantenerse en un perfil bajo y solo dar entrevistas a quienes considera afines a su pensamiento es Alfonso López Chau. El sueño de la izquierda es una segunda vuelta entre el exrector de la UNI y Keiko Fujimori.

A un mes para acudir a las urnas, ya se ve que la cosa está para cualquiera.

*El Comercio abre sus páginas al intercambio de ideas y reflexiones. En este marco plural, el Diario no necesariamente coincide con las opiniones de los articulistas que las firman, aunque siempre las respeta.

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