No es la intención de Roddy Dextre dar lecciones de vida a quienes más tienen. Pero la cámara del cineasta peruano tampoco puede dejar de observar ciertas realidades. Esas que traen a la mesa la vulnerabilidad de algunos peruanos, en especial de los niños y adolescentes, que se quedan fuera del encuadre público. “Allá en el cielo”, su cortometraje seleccionado en el Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale), cuenta la historia de un niño jugando fútbol en un cementerio. Allí, el pequeño trabaja con flores y camina entre vivos y muertos como si no hubiera una frontera clara entre ambos mundos.
La historia sigue a Chito, un niño de 11 años que crece en la periferia de Lima, en un barrio donde la muerte forma parte del paisaje cotidiano. En el trailer desaturado de la película corta, las tumbas funcionan como patio de juegos y fiesta con reguetón. En lo más hondo de la trama, hay precariedad, trabajo temprano y una cercanía constante con la violencia.
Aún así, hay mensajes sobre la fragilidad humana que persisten en la interpretación de niños que nunca habían actuado en su vida. “No-actores” del cine, se les dice. Beto Benites, actor peruano hoy dedicado a la dirección de casting, hizo posible ese proceso, según contó Roddy Dextre en una entrevista con este diario. “Hemos trabajado con chicos de Villa María del Triunfo, de Villa El Salvador, del Rímac, del mismo Callao y con una casa albergue de San Bartolo”, dice. Entre los artistas recién descubiertos, está el protagonista Ramsés Naranjo. Algunos secundarios y extras llegaron a la película, gracias a un colegio del barrio, que incluso terminó nombrando padrino de su promoción a Benites al terminar el rodaje.
“Lo particular de este cementerio es que no está cercado —explica Dextre—. Las tumbas colindan con las casas. No hay divisiones. Los chicos viven y trabajan alrededor del cementerio”. Lejos de ser una decisión estética, mucho del cortometraje, como la cancha de fútbol frente a los nichos, es así en realidad. Y al serlo, por supuesto, pesa más al hablar de infancias expuestas a los peligros de la calle.
“Tratamos de ser lo más genuinos y honestos al momento de filmar la historia. Pero queríamos estar muy alejados del exotismo, de romantizar sus vidas. Más bien, centrarnos en la infancia y adolescencia. Creo que un festival como la Berlinale es justamente lo que estábamos buscando para exponer nuestro cortometraje”, comenta Dextre.
«Allá en el cielo» narra el día a día de niños y adolescentes en la periferia de Lima. (Foto: Difusión)
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Roddy no llegó a esta historia desde una biografía de niño bueno. De padre arequipeño y madre iqueña, se define entre rodeos como lo que llamaríamos “un chico problema” de pequeño. Aunque hoy su comportamiento refleja pasividad, de adolescente, pasó por un internado de monjas. “Fue una manera de ayudarme a centrarme, porque paraba demasiado en la calle. Era eso o el Leoncio Prado”, recuerda. Antes de llegar al cine, hizo publicidad para las premiadas agencias Rebeca y Circus Grey. Ese cruce entre lo comercial y lo íntimo también atraviesa su forma de observar el mundo.

«Allá en el cielo» se presentará en el Festival Internacional de Cine de Berlín (Berlinale). (Foto: Difusión)
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La inspiración viene de más atrás. En Ica, donde están sus raíces familiares, está el cementerio de Zaraja, uno de los más antiguos de la ciudad. “Mis bisabuelos eran de ahí. Desde niño acompañaba a mi abuelita al cementerio”, cuenta. La imagen de niños trabajando con flores, ofreciendo agua o favores, lo ha acompañado toda la vida. “Allá en el cielo” dura 18 minutos, pero la memoria del cineasta es mucho más larga.
El cortometraje toma su nombre de una canción popular de despedida de los muertos, “Allá en el cielo”, escrita por José Luis Maura e interpretada en el filme por Chacalín. En este universo, los rituales de duelo, como el baile, la música, el licor, los disparos al aire, son parte del barrio.
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“Allá en el cielo” compite en la sección Generation 14plus Shorts Competition de la Berlinale, entre el 12 y el 22 de febrero de 2026. Aspira al Oso de Cristal, en una categoría dedicada a historias sobre las transiciones difíciles entre la infancia y la adultez. Comparte espacio, aunque no la subsección de largometrajes, con “Sunna Dancer”, de George Jaques, protagonizada por Bella Ramsey, famosa por ser la serie “The Last Of Us”, y Neil Patrick Harris, actor del clásico de televisión “Cómo conocí a tu madre”.
La película peruana corta es una coproducción entre Perú, Colombia, España y México. “Sí creo que el corto se va a ir abriendo camino”, dice Dextre. Están programadas funciones pendientes en La Regla (Callao) y en San Bartolo, para los barrios y colegios que fueron parte del proceso. También está en los planes una futura exhibición en plataformas como MUBI o Arte.tv.




