sábado, julio 18

Una televisión tiene la ventaja de transmitir señal abierta y de pago, algo que el proyector no ofrece. Sin embargo, al igual que muchas otras personas, cada vez la uso menos y, en cambio, consumo más canales de streaming. Eso, sumado a la posibilidad de ver mis películas favoritas en hasta 150 pulgadas desde mi cuarto, acostado en mi cama, resulta extremadamente tentador. Es como tener mi propio cine.

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Otro punto a favor del proyector es la facilidad para transportarlo. Aunque no es exactamente el equipo más compacto (pesa 3 kg), llevarlo de un lugar a otro no resulta complicado, lo que permite moverlo por todas las habitaciones de la casa o incluso llevarlo fuera. Algo que con una TV sería mucho más incómodo.

Diseño y usabilidad

Epson F-22.

El equipo mide 23 centímetros de alto, 19 de ancho y 19 de profundidad. Llega con el enchufe y un control remoto para manejarlo a distancia. En Perú, está disponible en dos colores, negro ónix y azul zafiro, aunque en mi caso probé el modelo verde, que no está a la venta.

El proyector está compuesto por una caja rectangular que alberga el lente, los componentes y, en la parte externa, los puertos. Lo sujeta una base giratoria que, probablemente, es el gran acierto del fabricante. Otros proyectores suelen incluir sistemas de tuercas para ajustar dirección y altura, una tarea que puede volverse tediosa. El F-22, en cambio, gracias a su base, puede girar 360° en horizontal y hasta 180° en vertical. Acomodar y encuadrar la imagen resulta sencillísimo y nos ahorra varios minutos de ajuste. El punto negativo —nada puede ser perfecto— es que basta un pequeño toque para que la imagen se desacomode, aunque no llega a ser frustrante.

Sin duda, el mayor beneficio de su base giratoria es la versatilidad: permite proyectar la imagen en el techo o incluso en el piso sin complicaciones.

La parte frontal del Epson EF-22 tiene un acabado brillante, mientras que la parte superior, los laterales y el soporte cuentan con un acabado mate que evita muy bien las huellas y la suciedad. La zona trasera es distinta: justo donde se sitúan los altavoces encontramos una especie de rejilla.

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En la parte delantera del equipo se ubican la lámpara —que, de acuerdo con la marca, ofrece una vida útil de 20.000 horas— y los sensores. En el anverso hallamos el botón de encendido, una conexión USB Mini-B 2.0, un puerto de 3,5 milímetros, una entrada USB-A y un puerto HDMI.

Control e interfaz

El control remoto ofrece acceso directo a algunos ajustes básicos, como el nivel de brillo o el sonido, además del menú principal. También incluye un botón para abrir Google Assistant y ejecutar órdenes por comando de voz, como pedir que abra MAX, Netflix o YouTube.

El proyector incorpora Google TV, una interfaz sencilla e intuitiva que se siente muy similar a la de una televisión. El algoritmo recomienda películas según nuestros gustos y ofrece una página principal desde donde acceder a nuestras aplicaciones favoritas. Además, desde la Play Store tenemos acceso a más de 10.000 aplicaciones, incluidas las de algunos canales de TV y navegadores de internet.

Otra ventaja de contar con Google TV es la presencia de Chromecast. Es posible enviar contenido desde la PC, por ejemplo, y funciona de manera fluida, sin problemas de conexión.

Y no solo por Chromecast, también podemos reproducir desde los dispositivos conectados en los puertos traseros, como una memoria USB para ver videos o una consola para jugar en 150 pulgadas.

Calidad de imagen y sonido

Me encanta el cine, pero no me doy abasto para ver todas las películas que quisiera cuando están en cartelera. Verlas en un proyector con una imagen gigante —y desde mi casa— es la experiencia más cercana que puedo tener. Y no solo he visto películas, también series y otro contenido de streaming; todo resulta muy disfrutable gracias a la resolución Full HD (1920 x 1080 píxeles), el brillo de 1.000 lúmenes y la compatibilidad con HDR10. Además, este Epson EF-22 ofrece una relación de aspecto 16:9 y un contraste de 5.000.000:1.

El modelo en prueba es uno de los mejores en cuanto a enfoque de imagen que he visto. Su tecnología EpiqSense ajusta automáticamente el tamaño, enfoca y alinea la imagen en tiempo real, adaptándola prácticamente a cualquier superficie. Si la proyección no cuadra con exactitud, el equipo la corrige sin que el usuario tenga que intervenir. También incorpora la tecnología de evitación de obstáculos inteligente, que detiene la proyección si alguien se cruza, protegiendo así la vista del contacto directo con la luz de la lámpara.

Hay que aplaudir el buen trabajo de Epson en nitidez y color. En general, la proyección es muy nítida y permite apreciar todos los detalles de las imágenes. En cuanto al color, está bien equilibrado, con tonos vívidos, pero sin caer en la sobresaturación.

En mi experiencia, el brillo no es el mejor. En una habitación oscura, las imágenes se disfrutan al máximo; en cambio, en estancias con algo de luz ambiental no se ven tan claras, incluso con el brillo ajustado al máximo.

En cuanto a los ajustes que ofrece, no son demasiados, pero sí suficientes para personalizar la imagen. Se puede elegir entre tres modos de temperatura de color: estándar, cálido y frío. También hay varios modos de imagen: dinámico, vívido, natural y personalizado, este último permite configurar la imagen a nuestro gusto.

La calidad de imagen y color está asegurada, pero para tener una experiencia óptima también importa el sonido. En este caso, el Epson EF-22 integra dos altavoces de 5 vatios cada uno, que en conjunto suman 10 vatios. No es el mejor sonido que he oído en un proyector, pero cumple bien. Es correcto, aunque le falta algo de intensidad, no tanto en volumen sino en la riqueza del audio.

Los ajustes de sonido son limitados: solo ofrece cuatro modos —estándar, voz, música y cine—. En el apartado “Salida de audio” podemos optar entre automático, omitir, PCM, Dolby Digital y Dolby Digital Plus.

Conclusión

El Epson EF-22 se perfila como una opción muy seria para quienes quieren llevar la experiencia del cine a casa sin las complicaciones habituales de un proyector. Su base giratoria y la tecnología EpiqSense lo convierten en un dispositivo práctico y versátil, capaz de ajustarse solo en cuestión de segundos. La calidad de imagen es uno de sus puntos fuertes, con un buen balance de nitidez y color, aunque el brillo limita un poco la experiencia en ambientes iluminados.

No es perfecto: el sonido integrado queda algo corto y la fluidez de la interfaz podría mejorar con actualizaciones de software. Sin embargo, frente a la posibilidad de ver tus series y películas favoritas en hasta 150 pulgadas, mover el equipo con facilidad por la casa y disfrutar de Google TV y Chromecast integrados, sus limitaciones terminan pesando poco.

En definitiva, el EF-22 no solo es un complemento, sino que puede ser perfectamente el reemplazo de un televisor tradicional para quienes ya migraron al streaming como principal fuente de entretenimiento. En el país se vende a S/ 3399.

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