El candidato presidencial César Acuña y su partido, Alianza para el Progreso (APP), han intensificado en la recta final de la campaña electoral un discurso que combina ataques contra los medios de comunicación con acusaciones de una presunta persecución política.
El pasado miércoles, durante un mitin en San Juan de Lurigancho, Acuña mostró desdén contra el trabajo periodístico. “Me llegan los medios. Me llega lo que digan de mí los medios de comunicación. No les debo nada a ellos”, afirmó ante sus simpatizantes.
En ese mismo evento, trató de reforzar la idea de que existe una persecución política en su contra vinculada a un supuesto crecimiento en su popularidad. “Estamos cerca de llegar a la segunda vuelta. Si no fuera así, no me estarían persiguiendo. Es que los poderosos no quieren que sea presidente”, dijo.
En tanto, el pasado 16 de marzo, el partido acusó a Willax de hacer activismo político en lugar de periodismo. “Actúan como operadores de Rafael López Aliaga, usando su pantalla para atacar porque no pueden competir con propuestas ni con una campaña limpia”, aseguró mediante un comunicado.
En el mismo documento, la agrupación agregó: “Basta de cinismo, manipulación y mal periodismo”.
El discurso se ha replicado en otros espacios. Durante una transmisión en vivo con un influencer, Acuña reiteró: “Me llegan los medios”, mientras la cámara mostraba, de fondo, un informe de “Panorama”.
Además, en notas de prensa difundidas por APP, el candidato presidencial denunció un presunto hostigamiento en su contra, en respuesta a reportajes que dan cuenta de los vínculos entre la Universidad César Vallejo, que fundó, y EsSalud, donde, según investigaciones periodísticas, tiene influencia.
“De acuerdo a ley tiene que existir un acuerdo entre las universidades y EsSalud para que los jóvenes puedan hacer prácticas. […] ¿No creen que eso es hostigarme?”, dijo.
En las últimas semanas, diversos medios han revelado que allegados a Acuña obtuvieron contratos con el Estado. Además, desde el gobierno de Dina Boluarte, la prensa viene reportando la influencia de APP dentro del Ejecutivo, aunque la agrupación lo niega.
Desde el partido, la defensa del discurso de César Acuña ha recaído, entre otros voceros, en su candidata a la primera vicepresidencia, Jessica Tumi. En declaraciones a Canal N, sostuvo que Acuña “no respeta a aquellos medios que tampoco lo respetan”.
En esa misma línea, Tumi acusó a Canal N de una supuesta persecución política: “Este canal todos los días está en una campaña de desprestigio contra nuestro líder”, afirmó.
La candidata a la primera vicepresidencia de la República también intentó matizar el alcance de las críticas de Acuña. Señaló que estas no están dirigidas a todos los medios, sino a aquellos que, según su versión, difunden información sesgada.
La defensa también alcanzó el relato sobre el respaldo juvenil que tendría Acuña.
En el podcast “Tenemos Que Hablar” (TQH), de El Comercio, Tumi sostuvo: “A algunos medios de comunicación les cuesta creer que los jóvenes están cerca de César Acuña porque ven en él lo que en algún momento quieren ser”.
Desde que inició su campaña presidencial, Acuña apostó por participar en transmisiones en directo de jóvenes ‘influencers’, una estrategia que privilegia espacios menos exigentes que las entrevistas en medios de comunicación.
La apuesta le permite acercarse a audiencias jóvenes y mantener un mayor control sobre el tipo de preguntas que enfrenta.
De acuerdo con la última encuesta de Datum Internacional, César Acuña se ubica en un empate técnico por el tercer lugar en intención de voto, con 5.2%, junto a Alfonso López Chau (Ahora Nación), con 5.5%, y Carlos Álvarez (País para Todos), con 5%.
El apoyo a Acuña se concentra principalmente en los votantes jóvenes, entre 18 y 24 años. En ese segmento, alcanza 10,8% de intención de voto.













