viernes, mayo 22

No todo progreso es siempre hacia adelante”, dice Enrique Bunbury, quien lleva años escribiendo canciones sobre personajes desplazados, fugitivos emocionales y hombres fuera de época. Pero esta vez el diagnóstico parece autobiográfico. “De un siglo anterior”, su más reciente álbum, no solo mira con nostalgia al siglo XX, también funciona como una reflexión incómoda sobre el estilo de vida del presente, aunque Bunbury encuentra concilios, por ello nos recibe a través de Zoom.

No todo progreso es siempre hacia adelante”, dice Enrique Bunbury, quien lleva años escribiendo canciones sobre personajes desplazados, fugitivos emocionales y hombres fuera de época. Pero esta vez el diagnóstico parece autobiográfico. “De un siglo anterior”, su más reciente álbum, no solo mira con nostalgia al siglo XX, también funciona como una reflexión incómoda sobre el estilo de vida del presente, aunque Bunbury encuentra concilios, por ello nos recibe a través de Zoom.

Soy un hombre cauto, privilegiado por nacer en otros tiempos y vivir los actuales, pero eventualmente todos nos encontramos fuera de nuestro entorno primario. Todas las generaciones están en vías de extinción, hasta los que acaban de nacer; en algún momento les tocará morir”, menciona Enrique Bunbury.

En su nuevo disco, “De un siglo anterior”, Enrique Bunbury reflexiona sobre el paso del tiempo, la nostalgia por el siglo XX y las contradicciones de una época marcada por la hiperconectividad y la autocensura. (Foto: Bizarro)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

El cantante volverá a Lima como parte de Nuevas mutaciones, una gira que, según explica, ya dejó atrás el concepto exclusivo de “De un siglo anterior” para transformarse en una revisión más amplia de toda su carrera, incluyendo canciones que nunca antes interpretó en vivo. Acompañado por una banda de diez músicos, Bunbury prepara un espectáculo dividido en tres bloques musicales: uno latino, otro influenciado por el soul y una sección final más cercana al rock and roll y a los temas más reconocidos de su repertorio.

El formato del concierto también responde a una necesidad de reinterpretación. Bunbury no quiere repetir las canciones exactamente igual a como fueron grabadas hace décadas. Por eso habla de “Nuevas Mutaciones”-nombre de esta gira-: versiones distintas, arreglos renovados y una lectura más actual de distintas etapas de su discografía. “Revisamos canciones que he interpretado pocas veces, algunas incluso nunca”, adelanta sobre el show que presentará en Perú.

Acompañado por una banda de diez músicos, Bunbury prepara un concierto dividido en tres bloques musicales: uno latino, otro influenciado por el soul y una sección final más cercana al rock and roll y a sus temas más reconocidos. (Foto: Difusión)

Acompañado por una banda de diez músicos, Bunbury prepara un concierto dividido en tres bloques musicales: uno latino, otro influenciado por el soul y una sección final más cercana al rock and roll y a sus temas más reconocidos. (Foto: Difusión)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

A sus 58 años, Bunbury parece sentirse más cómodo observando el mundo que intentando adaptarse completamente a él. Habla pausado, mide las palabras y evita colocarse en posiciones extremas “Y de partidos políticos no hablo porque la misma palabra lo dice: ‘partir’. Y yo no estoy para dividir a la gente”, menciona el músico, quien admira las posibilidades tecnológicas de esta época, pero insiste en mantener una mirada crítica sobre estos tiempos. De cómo las redes sociales alteran la percepción y como estas enaltecen al artista.

Últimamente, gran parte de sus reflexiones giran alrededor de la autocensura y el temor constante a la reacción pública. “Dicen que todo el mundo está a un mal adjetivo de ser cancelado. Esa es la cuestión actualmente. No se puede hablar de forma libre diciendo barbaridades. Y decir barbaridades está bien. Es divertido, nos hace humanos”, menciona Bunbury. “Ahora se exalta al artista como si fuera una figura de moral, limpio, sin errores. Antes no teníamos esa presión porque no se esperaba nada de nosotros más que las canciones que hacíamos”, agrega.

Aunque reconoce que la trayectoria le ha permitido tomarse ciertas libertades —además de aliviar la presión económica y trabajar con mayor independencia—, insiste en que el éxito también puede convertirse en una carga difícil de manejar. “Cuanto más éxito tiene alguien, más dependiente es de equipos de trabajo, pero también lo es de su propio público porque y de sus exigencias. Siempre intentar satisfacer a pequeñas cantidades de público será más sensato que el éxito masivo”, explica Bunbury.

La idea aparece reflejada en “La cima”, una de las diez canciones de “De un siglo anterior”, donde compara el éxito con alcanzar los ochomiles: un lugar atractivo para llegar, pero complicado para permanecer demasiado tiempo. “Bueno, tú que eres peruano sabes perfectamente de los problemas del mal de altura”, agrega entre risas el cantante. Y ahí reside gran parte de lo que es Bunbury, en no frenarse en decir lo que piensa, en lanzar un disco, aunque un single individual sea más rentable. “Tengo un público que atienda al llamado, no es un público masivo. Digamos que es una minoría, pero una gran minoría”, concluye.

Share.
Exit mobile version