
Universitario de Deportes vs. River Plate: cuándo juegan, horarios y canales de televisión
Sao Paulo, cabeza del grupo que comparte con Alianza Lima, repatrió al extremo izquierdo brasileño William Gomes desde el Porto de Portugal. A cambio tuvo que soltar US$9millones. Los íntimos, en tanto, obtuvieron el préstamo del lateral argentino Guillermo Enrique y si quieren comprar su ficha deberán pagar US$1’300.000.
Vitor Roque, la estrella brasileña que nunca pudo explotar en Europa y por quien Barcelona pagara US$30millones, volvió a Sudamérica de la mano de Palmeiras que desembolsó unos US$25 millones. El equipo paulista está en el grupo de Sporting Cristal, que ha perdido por lesión a una de sus figuras, el brasileño Gustavo Cazonatti, y sigue sin recuperar a Yoshimar Yotún.
Este es, a grandes rasgos, el panorama que deberán afrontar los clubes peruanos en la Copa Libertadores. Las comparaciones suelen ser desilusionantes, pero no hay nada mejor que pisa tierra antes de enfrentar un torneo de esta dimensión. El poderío económico de los clubes brasileños y las inversiones que realizan sus pares argentinos para no perderles el paso están a años luz de lo que pueden gastar nuestros equipos.
La esperanza, sin embargo, siempre es lo último que se pierde.
Haber eliminado a Boca mantiene el pecho inflado de los simpatizantes aliancistas. Sao Paulo es bravísimo, pero los otros rivales parecieran más terrenales: a Libertad, Alianza ya lo derrotó en Asunción el año pasado y si bien Talleres acaba de ganarle la Supercopa a River, su fútbol no parece tan inasible.
Cristal tiene un grupo más difícil de lo imaginable: además de Palmeiras -candidatazo al título-, deberá jugar con Cerro Porteño, un cuadro durísimo que se deshizo de Melgar con cierta holgura en la fase 3, y enfrentar a Bolívar en la altura de La Paz. Sin embargo, su principal rival es otro: el propio Sporting Cristal. Su dirigencia y cuerpo técnico llevan semanas soportando una apabullante avalancha de críticas. Las acusaciones son múltiples (ineptitud, no saber reforzarse, etc.). El rechazo es tal que un sector de la hinchada ha llamado a no asistir a los partidos para dejar en claro su voz de protesta.
El grupo de la muerte tiene color crema. El equipo de Bustos no solo jugará contra River Plate, que se ha reforzado para ser campeón, sino también al Barcelona de Guayaquil que eliminó al Corinthians de Carrillo y a Independiente del Valle, el mayor fabricante de futbolistas de esta parte del continente, que será local en Quito. El descontento con los refuerzos y la poca voluntad por contratar a Raúl Ruidíaz han acrecentado las dudas.
Hay un arma que los clubes peruanos tienen a favor: su hinchada. A diferencia de lo que ocurre en otros países, el número de simpatizantes que acude en masa a acompañar a Universitario, Alianza y Cristal es un fenómeno que alguna vez tendrá que estudiarse. Su fervoroso aliento, desde el primer minuto, puede ayudar a transformar a los jugadores y darles ese plus que les permita no solo competir ante clubes en el papel más poderosos, sino aprovechar el resquicio más pequeño para sacar alguna ventaja. A la Copa hay que ir a pelear. Con todo.