El empresario chino Zhihua Yang se negó a presentarse ante la Comisión de Fiscalización del Congreso para responder por las reuniones que sostuvo con el presidente José Jerí, realizadas en un chifa en San Borja y en una tienda en el Centro de Lima que se encontraba clausurada, ambos de su propiedad.
Mediante una comunicación formal, Yang solicitó que su citación sea reprogramada hasta que concluya el proceso penal que ya se le sigue por los mismos hechos. Argumentó que declarar ante la comisión “comprometería gravemente” su derecho a la defensa.
Yang señaló que por los mismos hechos es investigado por el cuarto despacho de la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima.
“La concurrencia a una sesión parlamentaria de carácter público y la eventual formulación de respuestas comprometería gravemente mi derecho de defensa, así como el principio de no autoincriminación”, dijo mediante una carta dirigida al presidente de la comisión, el legislador Elvis Vergara (Acción Popular).
Según Yang, “la existencia de investigaciones paralelas genera un riesgo cierto y objetivo de que cualquier manifestación realizada en sede parlamentaria puede ser utilizada directa o indirectamente en el proceso penal en curso, afectando garantías básicas del debido proceso”.
El empresario también se amparó en su nacionalidad para justificar su inasistencia: “Debe considerarse que soy ciudadano extranjero, por lo que corresponde observar con especial cautela los estándares internacionales de protección de derecho de defensa y el principio de legalidad”.
El presidente de la comisión señaló que Yang “evidentemente lo que está tratando es evitar colaborar con el esclarecimiento de los hechos”.
En tanto, el congresista Segundo Montalvo (Perú Libre) sostuvo que la negativa del empresario chino a declarar ante la comisión fortalece la posición de quienes impulsan una moción de vacancia contra el presidente por presunta incapacidad moral.
La comisión esperaba que responda desde cuándo y en qué contexto conoce al presidente, qué temas conversó con este en las reuniones no transparentadas, cuál son sus vínculos con inversiones y proyectos concesionados por el Estado, entre otros asuntos vinculados al caso.
Yang no se ha pronunciado públicamente desde que se reveló que Jerí lo visitó encapuchado el pasado 26 de diciembre. Días después, se supo que el jefe del Estado también acudió el 6 de enero a la tienda “Market Capón”, establecimiento que se encontraba clausurado al momento de la visita.
Además, el propio gobierno ha reconocido que Yang registra al menos cuatro ingresos a Palacio, aunque ha negado que en esas oportunidades se haya reunido con Jerí.
Tal como ha dado cuenta El Comercio, Yang, conocido como “Johnny”, ha sido fundador, socio, administrador y apoderado, junto con otros ciudadanos chinos, de un conglomerado de empresas dedicadas a diversos rubros, varias de las cuales se convirtieron en proveedoras del Estado.
Mediante American Sam S.A.C., una de sus primeras compañías, operó una procesadora de minerales ubicada en San Andrés, Pisco. Dicha empresa estuvo inscrita en el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo) desde el 2020, aunque actualmente su inscripción se encuentra suspendida.
En el 2023, Yang obtuvo la concesión del proyecto “Central Hidroeléctrica Pachachaca 2”, en la región Apurímac, mediante la empresa Hidroeléctrica América S.A.C. El proyecto, valorizado en más de U$$ 224 millones, se encuentra actualmente paralizado.
Recientemente, el ministro de Energía y Minas, Luis Bravo, señaló ante la Comisión de Fiscalización que su sector rechazó una solicitud de prórroga presentada por la empresa para postergar el inicio de operaciones. Según precisó, el cronograma original establecía el inicio de las obras en mayo del 2025 y su culminación en mayo del 2026.
A diferencia de Yang, el ciudadano chino Ji Wu Xiaodong sí compareció ante la Comisión de Fiscalización, aunque evitó responder preguntas clave.
Wu Xiaodong —quien participó en el encuentro que Jerí y Yang sostuvieron en un chifa de San Borja— intervino de manera virtual debido a que cumple arresto domiciliario mientras es investigado por presuntamente integrar la organización criminal “Los Hostiles de la Amazonía”.
Durante la sesión, afirmó que se encuentra jubilado. Sin embargo, al ser consultado sobre la razón social de su empresa y el rubro al que se dedicaba, se limitó a responder: “Hay un proceso abierto, prefiero no declarar”.
El empresario sostuvo que acudió al chifa por invitación de Yang para desempeñarse como traductor. “El señor Yang sí habla español, pero en forma empírica. Para ocasiones me llama para traducción en las cosas difíciles”, declaró.
Esa versión contradice lo señalado previamente por Jerí, quien había afirmado que Wu Xiaodong no habla español. Al respecto, replicó: “Si dice que no hablo español, el presidente está equivocado. No me conoce. Debe estar confundido”.
Además, aseguró que en la reunión solo se abordaron las actividades por el Día de la Amistad Perú–China, tal como ha sostenido Jerí. Con ese mismo argumento justificó sus visitas a Palacio de Gobierno, aunque reconoció que ni él ni Yang estaban acreditados por la Embajada de China en el Perú para organizar dicho evento.
“Zhihua Yang siempre ha sido uno de los dirigentes jefes de la colonia china, y todos los años celebran una serie de actividades. En este caso no se requiere ninguna autorización de la embajada. […] Es una voluntad de la colonia”, afirmó.
También precisó que cuando acudió a Palacio aún no se encontraba vigente la orden de detención domiciliaria en su contra, la cual —según indicó— se implementó recién el pasado 21 de enero.
No obstante, dijo desconocer quién gestionó las visitas a Palacio: “Las reuniones desconozco cómo fueron gestionadas. Yo siempre voy en calidad de traductor, por si hay un problema de entendimiento”.
Además, señaló que es amigo de Yang “desde hace muchos años”.
Por este caso, un sector del Congreso impulsa la vacancia o la censura de Jerí, para ello busca reunir 78 firmas requeridas para convocar a un pleno extraordinario en el que se evaluarían esas medidas.




