El juicio contra el exministro socialista español José Luis Ábalos, el primer gran caso de corrupción en el gobierno de izquierdas en llegar a los tribunales, se abrió este martes en Madrid y tendrá entre los primeros testimonios a una expareja de este antiguo hombre de confianza de Pedro Sánchez.
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El juicio llega con las elecciones del 17 de mayo en Andalucía en el horizonte, en las que, según los sondeos, los socialistas podrían acumular otra derrota en comicios regionales tras las sufridas en Extremadura, Aragón y Castilla y León.
El exministro lleva en prisión preventiva desde noviembre de 2025 y renunció a su escaño a finales de enero.
Según el ministerio público, los tres acusados formaban un “convenio criminal” orientado al enriquecimiento personal, al aprovechar el cargo de Ábalos para favorecer adjudicaciones a empresas vinculadas a De Aldama.
En conversaciones privadas entre los acusados, que trascendieron a los medios, se les oye a menudo hablar de dinero en efectivo y prostitutas, otro golpe a unos socialistas que han hecho bandera de la lucha por las mujeres.
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Más de 75 testigos y una veintena de peritos están citados en este juicio, que se prolongará previsiblemente hasta finales de mes.
El tribunal no abordará, por ahora, las otras ramas del caso que han salpicado a Santos Cerdán, sucesor de Ábalos como número tres del PSOE, también investigado por corrupción en un procedimiento paralelo.
Ábalos, García y Cerdán fueron figuras decisivas en el retorno de Sánchez al liderazgo socialista en 2017, tras la famosa “gira del Peugeot” con la que el ahora presidente del Gobierno reconquistó a las bases del partido.
Ese pasado compartido llevó a la oposición a bautizarlos despectivamente como “la banda del Peugeot”.
En plena ofensiva política, el PP y el partido de extrema derecha Vox reclaman la dimisión de Sánchez y la convocatoria de elecciones anticipadas, algo que el presidente descarta.
Sánchez sostiene que ignoraba las actividades investigadas y niega que el PSOE se beneficiara de una financiación ilegal. Tras la imputación de Cerdán, pidió disculpas a los ciudadanos y se desmarcó de los acusados.
Mientras tanto, el jefe de Gobierno encara otros frentes judiciales: su hermano David será juzgado a finales de mayo por presunto tráfico de influencias y su esposa, Begoña Gómez, está imputada en una causa independiente por corrupción.














