El presidente de Francia, Emmanuel Macron, criticó este viernes la idea de crear fuera de la Unión Europea centros de deportación para migrantes en situación irregular, y afirmó que París se opondrá a los esfuerzos para que el bloque los financie.
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“No estoy seguro de que esta sea la Europa que queremos. No estoy seguro de que esos sean los principios fundamentales sobre los que se construyó nuestra Europa. Y, por lo demás, no creo que sea eficaz. La prueba es que, hasta ahora, no he visto a nadie lograr que funcione”, dijo.
Macron añadió que Francia estaba a favor de normas más estrictas para aumentar las devoluciones de personas sin derecho a permanecer en el país del que proceden, pero que no construiría centros de retorno.
Si bien otros miembros de la UE son libres de seguir adelante con esos planes, París se opone a una iniciativa respaldada por varios Estados de la UE para que fondos del bloque contribuyan a financiarlos, dijo Macron.
Organizaciones de defensa de derechos humanos han calificado a esos centros como “agujeros negros jurídicos” que podrían dejar a los migrantes atrapados en un limbo legal con escasa supervisión.
Unos 200.000 migrantes han solicitado la regularización extraordinaria en España
El Reino Unido ya abandonó un plan para deportar migrantes indocumentados a Ruanda, mientras que las instalaciones gestionadas por Italia para tramitar solicitudes de migrantes en Albania se han enfrentado a desafíos legales y a una puesta en marcha muy lenta.













