sábado, junio 27

En el punto de acopio de la plaza El Indio, en el municipio caraqueño de Chacao, Yessica Álvarez ha trabajado todo el día para asistir a niños y ancianos que se han quedado sin hogar. Muchos residentes permanecen en las plazas y avenidas porque los dos terremotos del último miércoles convirtieron sus inmuebles en escombros. Otros ven que sus edificios siguen en pie, pero el temor a un nuevo sismo les impide volver.

“Hay adultos mayores que prácticamente están en situación de calle porque no pueden subir a sus edificios. Tienen que pernoctar aquí afuera y la seguridad en el país se tambalea”, dice a El Comercio Álvarez, coordinadora territorial de adultos mayores de Chacao, por la gobernación de Miranda.

Varios de quienes se animan a volver a sus casas duermen con las puertas abiertas. Las rejas tampoco se cierran, pues hay que estar alerta. La incertidumbre es mayor en el norteño La Guaira (cercano a Caracas), el más afectado por los terremotos, pero en la capital y aledaños también se palpa el temor.

En medio del miedo y la tristeza, la prioridad en estos primeros días es buscar sobrevivientes y atender a heridos. También es visible el esfuerzo por dar apoyo a los vecinos. “Gracias a Dios, el pueblo venezolano es muy solidario y la comida no ha faltado a los damnificados ni a quienes están poniendo la cara para recuperar todos los cuerpos y esas vidas que lamentablemente la naturaleza nos quitó. Pero seguimos adelante, el venezolano no se rinde”, señala Álvarez.

Andrés Simón González, presidente ejecutivo de Venemergencia, trabaja con su equipo desde el primer momento. Los esfuerzos se canalizaron con la puesta en marcha de la expansión del sistema de telemedicina para hacerlo público y gratuito para todas las personas. A través de un número telefónico, cualquier venezolano puede hablar con un médico de manera inmediata para ver si es necesario que acudan o no a un centro de asistencia. “Más del 30% de casos podemos resolverlos de esa manera y así ayudamos a no colapsar los centros asistenciales”, nos cuenta.

Quienes están prestando ayuda a los rescatados destacan la importancia de las donaciones, especialmente de los insumos médicos. Los hospitales enfrentan un gran nivel de presión, mientras aún se espera que se recuperen cientos de fallecidos a causa de los terremotos.

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“Hemos habilitado salas de urgencia gratuitas para todas las personas, no importa si tienen seguro o no. Se está dando una coordinación entre hospitales y clínicas para entender dónde y cómo podemos canalizar mejor los recursos”.

Andrés Simón González, presidente ejecutivo de Venemergencia

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“Gracias a Dios, hemos podido recolectar bastante cantidad de comida que sirvió para incluso apoyar a los cuerpos policiales y a todo el personal que está trabajando. Esperamos que mañana también contemos con el apoyo de toda la ciudadanía”.

“Gracias a Dios, hemos podido recolectar bastante cantidad de comida que sirvió para incluso apoyar a los cuerpos policiales y a todo el personal que está trabajando. Esperamos que mañana también contemos con el apoyo de toda la ciudadanía”.

Yessica Álvarez, coordinadora territorial de adultos mayores de Chacao

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“Se ha hecho un arduo trabajo de forma comunicada con los órganos de seguridad ciudadana del país y se ha dado respuesta óptima a la situación en la que nos enfrentamos en estos momentos. Lo que más se necesita son insumos médicos porque se maneja un número alto de personas lesionadas”.

Miguel Balza, supervisor 3 de protección civil del estado Miranda

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“A pesar de que uno está en un municipio donde se supone que han habido charlas, a la hora de un terremoto así uno no reacciona. Yo me quedé petrificada. Yo me quedé esperando aquí, afuera, porque uno no sabe, puede haber réplicas”.

Maribel Herrera, vecina

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“Como comunidad organizada en el Perú, no solo a nivel político, sino con la sociedad civil y varias ONG, apenas ocurrió la tragedia nos organizamos para impulsar la creación de centros de acopio de ayuda humanitaria. No vamos a parar”.

Darwin Izaguirre, coordinador del Comando Con Vzla en el Perú

Varios de los residentes, autoridades y socorristas que se han ofrecido como voluntarios en la emergencia no quieren dar su nombre, pero narran los peligros que implica remover escombros en medio de una escena de destrucción que nadie imaginaba.

“La mayor preocupación que tenemos ahora son las deficiencias de las infraestructuras. Se está evaluando la situación para ver qué edificaciones están resistentes, cuáles sufrieron grietas y cuáles colapsaron totalmente”, comenta un policía en Chacao, quien destaca que en todos los lugares afectados se han desplegado la policía municipal, la protección civil y los bomberos.

Los venezolanos cuentan los segundos para la llegada de la ayuda de países internacionales, que, esperan, sea sostenible en el tiempo. “Todo cuenta para poder atender a esas personas que aún se encuentran desaparecidas, pero que se encuentran con vida, porque tengo entendido que hay unas estructuras colapsadas donde hay personas a las que se les escucha la voz pidiendo auxilio”, dijo el policía con el que conversamos.

Mientras crece la zozobra y el reclamo de información oficial. Algunas autoridades se han acercado a las zonas colapsadas y les han dicho a los residentes que serán reubicados en hoteles hasta encontrar alguna solución.

“Llegaron de la alcaldía a la plaza y censaron a las personas que no pueden entrar a sus viviendas por los daños. Dijeron que iban a venir a evaluar los departamentos para ver si están habitables o no, o si tenemos que ir a los hoteles que nos irán a asignar. Pero no dijeron cuándo sería, ni en qué condiciones, ni en qué momento”, dice la venezolana Maribel Herrera.

En el Perú, donde reside una de las comunidades venezolanas más numerosas de la región, la ayuda ya se está recolectando. Darwin Izaguirre, coordinador del Comando Con Vzla en el Perú, explica que diversas organizaciones han iniciado la recolección de alimentos y medicinas. Mañana será una de las jornadas de acopio.

“Para quienes estamos lejos, la principal angustia es que persiste la incertidumbre de lo que está sucediendo dentro de Venezuela. No hay datos exactos. Hay 50 mil desaparecidos. Muchos amigos se han enterado a la distancia del fallecimiento de sus seres queridos y otros aún esperan recibir noticias”, señala.

Izaguirre dice que el objetivo es que la ayuda llegue a Venezuela a través de la cancillería peruana, por lo que mantienen contacto con autoridades y líderes políticos en el país.

Carolina Guzmán Duclós, también radicada en Lima, señala que es muy difícil lidiar con la impotencia de no poder hacer nada de forma presencial. “Es bastante difícil cuando estás lejos, quieres hacer varias cosas y no puedes. La gente necesita medicina, agua, carpas, solo podemos colaborar enviando eso. Muchos quisiéramos cruzar las pantallas del celular y ayudar a quitar los escombros, pero no se puede”.

PUNTOS DE ACOPIO

Mañana se recibirán donaciones en los dos principales puntos de recojo de ayuda en Lima: el parque Kennedy (Miraflores) y el parque Miguel de Cervantes de la Av. Arequipa (Cercado de Lima). La convocatoria es desde las 8 a.m. hasta las 5 p.m.

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