“Liderada por la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear y @SOUTHCOM, esta misión defiende nuestra patria, elimina a los narco-terroristas de nuestro hemisferio y protege nuestra patria de las drogas que están matando a nuestro pueblo. El Hemisferio Occidental es el vecindario de América – y lo protegeremos”, escribió el secretario de Guerra Pete Hegseth en la red social X.
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MIRA: El USS Gerald R. Ford ya está en la región: ¿Qué significa desplegar el portaaviones más avanzado del mundo cerca de Venezuela?
Hegseth no dio detalles concretos sobre la Operación Lanza del Sur.
La Casa Blanca ha asegurado que la misión en el Caribe es luchar contra el tráfico de drogas, pero el régimen de Nicolás Maduro sostiene que Trump busca provocar un cambio de gobierno en el país caribeño.
Estados Unidos ya desplegó en el Caribe nueve buques de guerra, un submarino nuclear, aviones cazas de última generación F-35, aviones espías y otros activos aéreos. También han sobrevolado cerca de la costa venezolana aviones estratégicos B-52 y B1-B Lancer. Además, en su momento se informó que todo este movimiento implicaba el envío de unos 6.500 militares, entre marines y marineros.

Con el USS Gerald R. Ford entraron en aguas de América Latina nueve escuadrones embarcados del ala aérea de combate 8. El portaaviones más grande del mundo puede transportar más de 75 aeronaves, incluidos los cazas furtivos F-35C Lightning II, los cazas F/A-18 Super Hornet, helicópteros Seahawk y drones de vigilancia MQ-25 Stingray. Su dotación supera los 4.500 tripulantes.
Esta base naval flotante puede lanzar hasta 160 operaciones aéreas diarias, una cifra sin precedentes que le permite mantener una ofensiva constante o reaccionar ante cualquier amenaza en minutos. Además, al funcionar a propulsión nuclear, es capaz de operar más de 25 años sin necesidad de repostar combustible, garantizando una autonomía prácticamente ilimitada.
Desde el pasado 1 de setiembre, las fuerzas estadounidenses han llevando a cabo 17 operaciones contra lanchas que supuestamente transportaban droga en el Caribe y el Pacífico, causado la muerte de al menos 76 personas, a quienes el gobierno de Trump ha calificado de “narcoterroristas”.
Trump acusa al Cártel de los Soles, una supuesta mafia que estaría liderada por Maduro y su cúpula militar y política, de inundar de droga a Estados Unidos y de ser responsable de miles de muertes por sobredosis.
Washington ofrece una recompensa de 50 millones de dólares por información que lleve a la captura de Maduro.
Presión para Maduro y cómo impacta en la región
El analista internacional Francesco Tucci, docente de Ciencias Políticas y de Relaciones Internacionales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), advirtió a El Comercio que el emplazamiento del USS Gerald R. Ford en el Caribe, y de los demás barcos de guerra, representa “una nueva forma de presión directa” de Estados Unidos sobre Venezuela y, por extensión, sobre la región latinoamericana.
Tucci precisó que no se trata de un movimiento aislado, sino del despliegue de un grupo de batalla completo, que incluye tres destructores de clase Arleigh Burke, un submarino nuclear equipado con misiles Tomahawk, y un número desconocido de buques logísticos y de apoyo a fuerzas especiales.
Agregó que no queda claro cuál es el objetivo final de Estados Unidos: “¿operativo antinarco o cambio de régimen en Venezuela?“, se preguntó
Tucci planteó dos hipótesis sobre lo que busca la Casa Blanca: una operación contra cárteles del narcotráfico con blancos en México, Colombia y Venezuela. Y una acción encubierta bajo el pretexto antinarco para buscar un cambio de régimen en Caracas.
“Todavía no queda claro cuál es la verdadera intención de Estados Unidos. Pero el despliegue es demasiado costoso como para no materializar alguna acción”, afirmó.
“Algo se está cocinando en Washington”, sostuvo. Tucci advirtió que la decisión de países como Canadá y el Reino Unido de limitar la cooperación en inteligencia con Estados Unidos debe interpretarse como “una señal importante que debe ser monitoreada”, pues podría anticipar una acción militar limitada pero inminente en Venezuela.
“Estamos viendo indicios de que algo puede pasar. Antes eran solo despliegues, ahora hay señales más concretas. No será una invasión, pero sí podrían producirse ataques aéreos o el uso de misiles contra objetivos específicos”, explicó.
Por su parte, el analista internacional Francisco Belaunde Matossian le dijo a El Comercio que el despliegue del USS Gerald R. Ford y otros buques representan una maniobra de presión directa sobre el gobierno de Maduro, con el objetivo de provocar una ruptura interna dentro del régimen chavista.
“Claramente es una forma de presionar de manera más fuerte. Parece que el plan original es provocar una traición desde dentro, y si eso no ocurre, probablemente habrá un ataque. Hacer semejante movilización solo para hundir lanchas no tiene sentido”, señaló Belaunde.
En experto no descartó que, en un escenario de escalada, otros países de la región también puedan verse involucrados, especialmente Colombia y México, pues el gobierno de Trump ha expresado públicamente su intención de combatir a los cárteles más allá de las fronteras estadounidenses.
“Se ha hablado incluso de ataques en Colombia. En el caso de México, sería muy complicado, porque implicaría una colisión directa con su gobierno, con el que Estados Unidos mantiene una relación manejable. Pero no se puede descartar”, indicó Belaunde.
Destacó la creciente distancia entre Estados Unidos y algunos de sus socios tradicionales, tras las decisiones de Reino Unido y Colombia de dejar de compartir información de inteligencia con Washington sobre operaciones en el Caribe.
“Lo de Gustavo Petro responde a su propia postura política, pero termina beneficiando a los narcotraficantes. En cambio, lo del Reino Unido refleja una crítica más amplia en Europa hacia los operativos estadounidenses”, explicó.
El analista recordó que la Unión Europea ha cuestionado abiertamente las acciones de Washington, lo que provocó la reacción del secretario de Estado Marco Rubio, quien reprochó que “Europa pida ayuda a Estados Unidos para su defensa, pero lo critique cuando actúa contra los narcos”.
Según Belaunde, en Europa se considera que Estados Unidos está cometiendo ejecuciones extrajudiciales en el Caribe, afectando a personas que, en todo caso, “deberían ser llevadas ante la justicia”.
¿Puede responder Venezuela?
Tucci consideró que frente a un eventual escenario de ataques aéreos, Venezuela carece de capacidad para defenderse. Recordó que, aunque el gobierno de Maduro buscó apoyo de China y Rusia en materia de armamento, “ya es demasiado tarde” para recibirlos.
“Si Estados Unidos decide lanzar una campaña de ataques aéreos, Venezuela no tiene manera de contrarrestarla. No existe esa posibilidad”, enfatizó Tucci, quien calificó la reciente retórica de Caracas llamando a movilizaciones de milicianos en todo el país como un “discurso nacionalista y propagandístico” que busca ganar respaldo interno y regional.
El analista advirtió que el respaldo latinoamericano a Maduro sería limitado, incluso si una eventual intervención militar norteamericana genera rechazo entre varios gobiernos de la región.
Tucci destacó que la tendencia reciente en el continente muestra una creciente injerencia de mandatarios en los asuntos internos de otros países, citando los casos de Trump con Brasil para defender a Jair Bolsonaro, Claudia Sheinbaum con el Perú, y otros líderes que han opinado abiertamente sobre procesos electorales en la región.
“Falta prudencia en la política exterior. La no injerencia es un principio básico que se está perdiendo”, expresó Tucci.
Belaunde sostuvo que los recientes discursos y despliegues militares ordenados por Maduro son más simbólicos que efectivos.
“Todos estos shows que está haciendo Maduro son por las puras. En caso de un ataque de Estados Unidos, Venezuela no podría hacer nada”, aseguró.
En cuanto a la posibilidad de una salida política, el analista señaló que una eventual renuncia de Maduro no bastaría para satisfacer las exigencias de Washington, ya que “Estados Unidos no se contentará con que se vaya solo Maduro, sino todo su entorno”.
Belaunde recordó que hubo versiones sobre una propuesta de transición liderada por una figura cercana a Maduro, supuestamente impulsada por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, pero fue rápidamente desmentida y rechazada por Caracas.
“Tendrían que irse todos, no solo Maduro. Tal vez llegue un momento en que busquen exiliarse, pero por ahora están muy aferrados al poder”, concluyó.




