martes, febrero 10

Tanto Perú como China han destacado que el megapuerto de Chancay tiene como objetivo dinamizar el comercio entre América y Asia. Asimismo, representa una oportunidad estratégica para China, que busca diversificar sus rutas de exportación y reducir su dependencia del Canal de Panamá, un paso comercial que ha sido foco de tensiones con Estados Unidos.

En este contexto, China ha decidido acelerar la construcción de un sistema ferroviario que atraviese Sudamérica y que conecte directamente con el terminal portuario de Chancay, convertido en pieza clave de su nueva ruta logística.

El ambicioso proyecto, respaldado por una inversión china de 3.500 millones de dólares, busca unir los océanos Atlántico y Pacífico mediante una extensa red ferroviaria. Esta infraestructura creará un corredor comercial que facilitará el transporte de mercancías a gran escala, fortaleciendo el intercambio comercial en toda la región. Con ello, el puerto de Chancay se perfila como un eje intercontinental clave para el comercio global.

La línea ferroviaria tendrá una extensión aproximada de 3.755 kilómetros y unirá el puerto de Santos, en la costa atlántica de Brasil, con la costa peruana. En su recorrido, atravesará diversos estados brasileños como Bahía, Goiás, Mato Grosso, Rondônia y Acre, para luego ingresar a Bolivia por Puerto Suárez. En territorio boliviano, la vía pasará por ciudades estratégicas como Montero y Bulo Bulo, antes de cruzar hacia Perú a través del hito 4, un punto limítrofe en plena Amazonía.

Según informó el ministro de Transportes y Comunicaciones, Raúl Pérez Reyes, el primer tramo que se construirá en suelo peruano será el que conectará la ciudad amazónica de Pucallpa con el puerto de Chancay, en la costa, integrando de manera directa la selva con el océano Pacífico.

La obra promete dinamizar el comercio entre América y Asia, y posicionar al Perú como un eje logístico en Sudamérica.

Bajo análisis

En entrevista con El Comercio, Alfonso Flórez, gerente general de la fundación Transitemos y especialista en transporte, se pronunció sobre el proyecto del tren bioceánico que busca conectar el megapuerto de Chancay con el puerto de Santos, en Brasil. El experto consideró que la iniciativa es positiva para el país, aunque aún requiere definiciones clave. “Es bueno para el Perú tener mayores opciones de transporte. Ya se ha iniciado el desarrollo de esta obra, pero ahora es fundamental definir con mayor precisión cuál será la ruta exacta. La idea es buena, pero todavía es muy general. Necesitamos más detalles sobre el recorrido de la vía férrea”, afirmó.

Flórez destacó los beneficios logísticos que traería este megaproyecto. “Esta obra mejorará significativamente el sistema de transporte en el país. Nos permitirá enviar productos de forma más conectada y eficiente. Actualmente, usamos la carretera Interoceánica Sur, lo que implica mayor tiempo y esfuerzo. Con el ferrocarril, el traslado será más rápido y económico”, señaló.

Otro punto a favor, según el especialista, es que los productos provenientes de China podrían ingresar al país de manera más fluida. Sin embargo, advirtió que este tipo de tránsito requiere una regulación estricta. “Estos traslados más rápidos también demandan mayor control en las fronteras”, indicó.

En ese sentido, consideró que el proyecto podría posicionar al Perú como un centro logístico clave en la región. “Definitivamente. Se abrirán nuevas negociaciones para el traslado de productos con países como Colombia o Ecuador, todo gracias al puerto de Chancay. Incluir un sistema ferroviario como este en la agenda nacional es muy importante”, remarcó.

No obstante, Flórez subrayó que el éxito del proyecto dependerá de varios factores. “Hay que tener claro quién financiará la obra. ¿Cuál será el costo-beneficio para el Perú? ¿Quién se hará cargo de la inversión y en qué condiciones? Nada es gratis. Estas son preguntas que necesitan respuestas urgentes”, sostuvo. También resaltó la importancia de articular esta infraestructura con los sistemas ferroviarios internos. “Por ejemplo, debe analizarse cómo se conectará el Callao con Chancay por tren, considerando que por ahí también se mueve bastante mercancía”, agregó.

Respecto a los desafíos que enfrentará la ejecución del tren bioceánico, mencionó aspectos técnicos, geográficos e institucionales. “A nivel de rutas, todo está en etapa de ideas, pero no hay nada confirmado. Es urgente definir el trazado. Hay muchas propuestas sueltas que deben consolidarse. Además, el rol del Ministerio de Transportes y Comunicaciones será clave. Se necesita personal capacitado, incluso con apoyo de expertos si es necesario”, comentó.

Flórez también expresó dudas sobre el tramo inicial del proyecto, que uniría Pucallpa con Chancay. “No está claro cómo se llegaría a Pucallpa desde Bolivia. Entendemos la conexión entre Pucallpa y Chancay, pero no cómo se integraría esa ciudad amazónica con la ruta boliviana. Eso demuestra que aún hay vacíos. Es urgente que se presenten todos los detalles del proyecto para analizarlos cuidadosamente”, advirtió.

Finalmente, hizo un llamado a que el Estado asuma un rol más activo. “La idea es buena a nivel general, pero las autoridades peruanas deben involucrarse más, especialmente considerando que se trata de una inversión extranjera. Hay que evaluar fortalezas, riesgos y condiciones. Es una inversión china, pero seguramente habrá contraprestaciones. Debemos saber si se trata de una donación o de un préstamo con condiciones”, señaló.

En el actual contexto geopolítico, el Perú debe adoptar estrategias claras para que este corredor logístico realmente beneficie al país y no lo haga más dependiente. El gobierno tiene que actuar con mayor cautela. Se necesitan funcionarios preparados en estos temas. Si no los hay, es clave recurrir a asesorías especializadas. Sin entender el modelo de negocio, podríamos terminar perjudicados. Este tipo de proyectos requiere capacidad técnica dentro del Estado para tomar decisiones informadas”, concluyó.

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