martes, marzo 24

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, presiona al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que siga la guerra contra Irán alegando que es una “oportunidad histórica” para remodelar Oriente Medio, informó The New York Times este martes tras hablar con personas familiarizadas con las conversaciones.

El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, presiona al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que siga la guerra contra Irán alegando que es una “oportunidad histórica” para remodelar Oriente Medio, informó The New York Times este martes tras hablar con personas familiarizadas con las conversaciones.

Según estas personas, informadas por altos cargos estadounidenses sobre los contactos mantenidos la semana pasada, el príncipe saudí estaría insistiendo a Trump para que destruya por completo al gobierno de Irán ya que, según defiende, la amenaza que supone para todo el golfo Pérsico solo se puede eliminar derrocando ese régimen.

Desde el ataque conjunto entre Washington e Israel contra Irán del pasado 28 de febrero, que acabó con la vida del entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, la lista de miembros de la cúpula política, militar y de inteligencia de Teherán asesinados no ha hecho más que crecer.

PUEDES VER: Quiénes son algunas de las víctimas civiles en Irán de los ataques de Estados Unidos e Israel

Sin embargo, se han ido reemplazando por otras figuras que representan una postura continuista, como la del ayatolá Mojtaba Jamenei para suceder a su padre como nuevo líder supremo iraní.

Mientras el entorno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, vería como una victoria un estado iraní fallido, sumido en la agitación interna, según el New York Times, Arabia Saudí considera que este resultado seguiría constituyendo una amenaza directa y grave para su seguridad en la región.

Las autoridades saudíes niegan públicamente que el príncipe esté presionando a Trump para seguir.

“El reino de Arabia Saudita siempre ha apoyado una resolución pacífica de este conflicto, incluso antes de que comenzara”, afirmó el Gobierno saudí en un comunicado recogido por el Times en el que asegura que sus responsables “siguen en estrecho contacto con la Administración Trump” y su “compromiso sigue siendo el mismo”.

El presidente estadounidense Donald Trump saluda tras desembarcar del Air Force One a su llegada a la Base Conjunta Andrews en Maryland, el 23 de marzo de 2026. (SAUL LOEB / AFP)

/ SAUL LOEB

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The Washington Post reportó el mismo día del inicio de los bombardeos que la decisión de Trump de atacar a Irán se produjo después semanas de presión por parte de Israel y Arabia Saudita, según explicaron cuatro personas familiarizadas con el asunto.

En los últimos días, el mandatario estadounidense ha arrojado cierta luz a un posible fin del conflicto tras afirmar que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán están dejando “puntos de acuerdo importantes” y tras aplazar durante cinco días los ataques contra instalaciones energéticas iraníes.

En cambio, Teherán negó que haya conversaciones en curso y solo reconoce “contactos”.

Según las personas familiarizadas con las conversaciones, el príncipe saudí considera un error la disposición de Trump a poner fin a la guerra y aboga por seguir atacando la infraestructura energética de Irán, a pesar de las consecuencias que está teniendo para la economía y la cadena de suministros global.

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