El príncipe Harry y su esposa Meghan realizaron este jueves su primera aparición pública juntos desde su regreso al Reino Unido, durante una visita en Nottingham, en el centro de Inglaterra, a una organización benéfica que apoya el hijo de Carlos III.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Los duques de Sussex, como se les conoce ahora oficialmente, posaron para hacerse selfis, abrazaron a algunos asistentes y aceptaron flores.
Tras una espectacular ruptura con la familia real, Harry y Meghan han tendido puentes con Carlos, pero siguen distanciados del hermano mayor de Enrique y heredero al trono, el príncipe Guillermo.
La prensa, citando a alguien cercano a Harry y Meghan, apuntó hace unos días que no estarán invitados a la tradicional reunión navideña de la familia real en la residencia del rey Carlos III en Sandringham, en el este de Inglaterra, y que pasarán las fiestas de fin de año en California.
A finales de septiembre, un portavoz del príncipe Harry arremetió contra los paparazzi y su “intrusión inaceptable en la privacidad de los hijos de la pareja”, después de que dos hombres fueran vistos mirando hacia el interior del colegio al que asisten Archie, de 7 años, y Lilibet, de 5.
Los niños comenzaron el curso en un colegio británico a principios de septiembre, para cambiar posteriormente a otro por motivos relacionados con la seguridad del trayecto.
Según la prensa británica, Harry y Meghan han optado por vivir en los Cotswolds, una región del centro de Inglaterra.

