viernes, febrero 6

Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III del Reino Unido, abandonó esta semana en silencio la parcela que ocupaba en las inmediaciones del Palacio de Windsor. El expríncipe británico había vuelto a la polémica pública en medio del surgimiento de más información en torno al Caso Epstein, en el que está involucrado hasta el cuello.

Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III del Reino Unido, abandonó esta semana en silencio la parcela que ocupaba en las inmediaciones del Palacio de Windsor. El expríncipe británico había vuelto a la polémica pública en medio del surgimiento de más información en torno al Caso Epstein, en el que está involucrado hasta el cuello.

El hijo de la difunta reina Isabel había sido despojado en el 2022 de sus honores reales y los beneficios que le otorgaba la Corona, aunque conservó el título de duque de York debido a que este solo podía serle retirado por el Parlamento de su país.

No obstante, tras la controversia creciente que implicaban sus vínculos con Jeffrey Epstein, en octubre del 2025 Andrés anunció que renunciaba al título de duque en medio de la presión que enfrentaba la Casa Real. Durante ese período se conoció que prácticamente no pagaba su estancia en la residencia de Royal Lodge, pese a haber perdido los patrocinios legales.

En el último capítulo del polémico historial del expríncipe, una acusación dada a conocer en los últimos días indica que Andrés estuvo detrás de la planificación de la visita de una joven de 20 años para mantener relaciones sexuales con ella en Royal Lodge.

El hijo de la fallecida reina Isabel se ha trasladado de forma temporal a una casa más modesta en Sandringham y se espera que se mude de forma definitiva a Marsh Farm.

El príncipe Andrés nació en el Palacio de Buckingham en febrero de 1960 y fue el tercer hijo de la reina Isabel II y del príncipe Felipe.

Desde joven se lo consideró particularmente alegre y adquirió fama de tener un humor irreverente durante sus años escolares en el exclusivo Colegio Gordonstoun, de Moray (Escocia).

Al cumplir la mayoría de edad se unió a la Marina Real británica como parte de sus obligaciones con la Corona, y un año más tarde se inscribió en el Royal Naval College Flight, donde recibió entrenamiento como piloto de helicóptero. Alrededor de esta época también había completado el Curso de Comando de Todas las Armas.

El entonces príncipe Andrés de Gran Bretaña, duque de York, en una ceremonia en Brujas, el 7 de septiembre de 2019. (JOHN THYS / AFP)

/ JOHN THYS

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Cuando inició la Guerra de las Malvinas en 1982 el príncipe era parte de la tripulación del portaaviones Invincible, por lo que participó directamente en el conflicto como piloto.

El príncipe Andrés fue el primer miembro de la familia real en intervenir directamente en combate desde el reinado de Jorge VI. A bordo de un helicóptero Sea King realizó misiones de ataque y como señuelo, además de participar en operaciones logísticas y de rescate.

Tras la guerra, Andrés fue recibido en su país como un héroe, labrándose la reputación de piloto diestro y de gran compromiso patriótico al no haber usado sus privilegios reales para no ser parte de la conflagración.

Si su hermano Carlos era visto con escepticismo como heredero por parte de la opinión pública, Andrés era considerado el preferido de su madre, un héroe nacional y una figura carismática.

Por aquel entonces el tercer hijo de la reina ya tenía apariciones constantes en los tabloides británicos con historias de diversas aventuras amorosas. Ya desde la adolescencia del príncipe había reportes sobre una vida bastante disipada en este apartado, aunque su imagen de “chico malo” era parte de su encanto de cara a la opinión pública.

El príncipe Andrés recibió el título de duque de York en 1986.

El príncipe Andrés recibió el título de duque de York en 1986.

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Lo anterior no impidió que Andrés contrajera matrimonio con Sarah Ferguson en 1986, siendo nombrado duque de York el día de su boda. Fruto de esta relación nacieron las princesas Beatriz y Eugenia, aunque la pareja acabó divorciándose en 1996 en términos amistosos.

En el 2001 el príncipe fue designado representante especial para el Comercio e Inversión del Reino Unido luego de su retiro de la Marina Real. Diversos archivos judiciales revelados posteriormente señalan que fue durante este período que Jeffrey Epstein lo puso en contacto con Victoria Giuffre.

La amistad del duque de York con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein generó gran indignación luego de que se hiciera público el esquema de explotación sexual creado por el empresario.

Esto llevó a que Andrés renunciara a su cargo como representante especial en el 2011 luego de que se hiciera pública una foto en la que aparecía caminando junto a Epstein en el Central Park de Nueva York. A partir de ese momento ya se hablaba de la posibilidad de que el miembro de la familia real británica hubiera podido formar parte de la trama de abuso.

En diciembre del 2014 llegó la primera acusación formal contra el príncipe, a través de una demanda entablada por un grupo de abogados en Estados Unidos, la cual sindicaba a Andrés de haber sostenido relaciones sexuales con una mujer llamada Virginia Giuffre cuando ella era menor de edad.

Los denunciantes señalaban que Giuffre era una de las víctimas de trata de persona de Epstein y había tenido encuentros con el duque de York en tres ocasiones en Reino Unido, Nueva York y las islas Vírgenes.

El príncipe Andrés, Virginia Giuffre (de 17 años) y Ghislaine Maxwell posando para una fotografía. (AFP).

/ HANDOUT

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El Palacio de Buckingham rechazó las acusaciones calificándolas de “categóricamente falsas” y Andrés continuó con sus labores habituales con la Corona para transmitir una imagen de normalidad. En estos años buscó mejorar la percepción que la ciudadanía tenía de él a través de varios proyectos como Pitch@Palace, plataforma destinada a la promoción del emprendimiento.

Sin embargo, el gran punto de quiebre se produjo en el 2019, comenzando con el arresto de Epstein en julio. La desclasificación de documentación de Ghislaine Maxwell, expareja y cómplice del delincuente sexual, sacó a la luz menciones directas al príncipe Andrés.

Tan solo 35 días después de su detención, Epstein fue encontrado sin vida en su celda el 10 de agosto. A partir de ese momento los hallazgos judiciales ya daban cuenta de una importante red de implicados de alto perfil en la red de abuso de Epstein, por lo que la mirada de las autoridades y el público se posó sobre ellos para proseguir con el caso, siendo Andrés uno de ellos.

En medio de una presión mediática que se hacía incontenible, el duque de York accedió a una entrevista con el programa Newsnight, de la cadena BBC, en noviembre con la finalidad de limpiar su imagen.

Los resultados fueron totalmente contraproducentes, pues el príncipe no mostró arrepentimiento de haber conocido a Epstein y fue incapaz de dar una respuesta convincente al ser increpado sobre su visita a la casa de este en el 2010, a pesar de que por entonces el empresario ya era considerado un delincuente sexual convicto.

El príncipe Andrés de Gran Bretaña y Virginia Giuffre. (Foto de Steve Parsons y Ben Gabbe / AFP).

/ STEVE PARSONS BEN GABBE

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La entrevistadora Emily Maitlis mencionó a Andrés que testigos afirmaron haber visto durante ese día a Epstein junto a varias chicas jóvenes el día en el que el príncipe se alojó en la casa del criminal. El duque de York respondió que su permanencia se debió a que optó por permanecer en la residencia de Epstein por su “tendencia a ser demasiado honorable”.

El príncipe tampoco fue capaz de refutar de forma contundente las afirmaciones de Virginia Giuffre en torno a los encuentros que habían mantenido.

El diálogo con BBC fue un desastre de relaciones públicas para la Casa Real y no solo generó más dudas sobre las afirmaciones del hermano del rey Carlos sobre el escándalo, sino que lo mostró como una persona carente de empatía ante un escenario de abuso. Cuatro días después de la entrevista, Andrés anunció su retiro de las funciones públicas.

Dos años más tarde, Virginia Giuffre presentó una demanda civil en Nueva York contra el príncipe, la cual es admitida por el juzgado a cargo.

Como respuesta ante las críticas, en enero del 2022 la reina Isabel despoja a Andrés de todos sus títulos y patrocinios reales, que debían ser devueltos a la familia real. La decisión también significó que se le retirara de forma oficial el tratamiento de “Su Alteza Real”.

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