El año pasado, el andinista Carlos Gobbi descubrió de casualidad una estructura que podría ser un geoglifo localizado sobre los 3.000 metros de altura en la Cordillera del Tigre, en Argentina. El hallazgo lo hizo cuando consultaba Google Earth, la aplicación de mapas satelitales. Ahora, una expedición se prepara para analizar la evidencia in situ el próximo diciembre.
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En mayo de 2025, Gobbi descubrió el geoglifo en Google Earth. Inició su propio viaje hasta dos veces para comprobar lo visto en fotos. No obstante, en ambas ocasiones no tuvo buenos resultados. Finalmente, en un último intento, en febrero de este año, llegó hasta el sitio arqueológico tras una marcha de cuatro días sin apenas agua ni conexión telefónica.
De acuerdo con el medio español, en el lugar encontró una estructura de piedras que formaban pasillos (de hasta 30 metros de longitud), así como un conjunto de estas apiladas, que formaban un montículo. Luego de fotografiar la evidencia, se la mostró a Prieto-Olavarría y a Chiavazza.
Los expertos determinaron que con el material visual obtenido era imposible saber el momento de la construcción ni la función que cumplían las estructuras, así que se acordó una expedición para diciembre.
Se baraja la posibilidad de que la estructura esté vinculada con el periodo incaico (siglos XV y XVI), aunque no se descarta que tenga un origen anterior. Si se confirma la hipótesis, podría tener relación con la concepción sagrada que tenía la sociedad, en la que montañas, caminos e hitos se vinculaban dentro de un territorio cargado de significado. En cuanto a su utilidad, se piensa que podría haber tenido distintas funciones a lo largo del tiempo, como la de campamento estacional.
Los especialistas prevén realizar un análisis del terreno de alta precisión, prospecciones a pie y geoquímicas, trabajos con drones, teledetección y estudios de geoarqueología.
La investigación se realizará en conjunto con especialistas del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, España.

