Antes de la primera publicación sobre las acusaciones contra el proyecto inmobiliario “Miami Beach Peruano”, ubicado en Casma, El Comercio se contactó directamente con José Verona, CEO de la organización. Sin embargo, pese a la solicitud de sus descargos, nunca respondió. Ahora, su equipo de representación salió en su defensa ante la serie de reclamos surgidos en redes sociales contra este proyecto dedicado a la venta de lotes.
El grupo Verona, que maneja la representación del “Miami Beach Peruano”, comunicó que “el proyecto cuenta con títulos de propiedad independizados en la Sunarp, sumando más de 3.000 lotes con existencia jurídica plena. Además, contamos con las resoluciones de recepción de obras emitidas por la Municipalidad Distrital de Comandante Noel entre 2023 y 2025″.
En cuanto a los reclamos y especulaciones sobre las redes eléctricas que hacen usuarios en internet, el equipo del señor Verona afirma “contar con suministro eléctrico formal. La red eléctrica se encuentra conectada al sistema nacional”.
Representantes del proyecto aseguran contar con títulos inscritos, servicios operativos y vínculos contractuales con Marriott.
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Su equipo informó a El Comercio que “se han instalado más de 470 postes conectados a la Red Eléctrica Nacional, con facturación industrial/comercial activa a abril de 2026. Toda la red eléctrica instalada ha conllevado una inversión de S/ 23.000.000″.
“Actualmente en Miami Beach Peruano, se han completado las obras de habilitación urbana de todos los lotes de condominios entregados. Contamos con los estudios certificados de suelos que fueron realizados por Higashi Ingenieros SAC y Martínez Ingeniería, contamos también con una piscina de 1,200 m² certificada por la Corporación Grubal S.A. (la piscina más grande entre Ancón y Máncora) y un Club House de 1,600 m². Así, el proyecto presenta una ejecución física y legal avanzada”, dijo a este Diario.
Respecto a su relación con Marriott International, cadena hotelera que hasta ahora no se ha pronunciado con este Diario pese a las múltiples solicitudes, el grupo Verona sostiene que “mantienen vínculos contractuales vigentes”. “Actualmente operan los contratos de Design Review supervisados por la oficina corporativa de Marriott en Bethesda, EE.UU., garantizando estándares internacionales de ingeniería”, afirmaron.
Aseguran que cuentan con contratos de franquicia con las marcas City Express Plus y City Express Suites by Marriott, los cuales fueron firmados en diciembre de 2024 y enero de 2025, respectivamente, pero sostienen que no pueden hacerlos públicos porque “contienen datos sensibles”.
En cuanto a los reclamos y especulaciones sobre las redes eléctricas que hacen usuarios en internet, el equipo del señor Verona afirma contar con suministro eléctrico formal.
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La única publicación proveniente de Marriott International al respecto se encuentra en su web y data de hace más de un año, enero de 2025. En ella, se informa que “se tiene anticipado hacer dos hoteles en el proyecto de Casma que abran en 2027”. Pese a ello, al final de este comunicado colocan una advertencia clara, la cual dice que “este comunicado de prensa contiene ‘declaraciones prospectivas’ (proyecciones sujetas a riesgos) (…). Son eventos futuros previstos y expectativas que no constituyen hechos históricos”.
“Le advertimos que estas declaraciones no garantizan resultados futuros y están sujetas a numerosos riesgos e incertidumbres cambiantes que podríamos no poder predecir o evaluar con precisión (…). Esto podría hacer que los resultados reales difieran significativamente de las expectativas expresadas o implícitas en este comunicado de prensa. No asumimos obligación alguna de actualizarlas o revisarlas públicamente (la información)”, se lee en lo expresado por Marriott International en su página web.
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Marriott International anticipa que el anuncio de hoteles está sujeto a riesgos e incertidumbres.
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El grupo Verona reafirma que, de acuerdo con su cronograma estimado para la culminación total del proyecto, se construirán dos hoteles en “Miami Beach Peruano”, los cuales provienen del contrato de franquicia establecido entre Marriott Switzerland Licensing Company SARL y Grupo Verona SAC. “La fecha límite para el inicio de las obras de ingeniería y arquitectura de las unidades hoteleras es 2027, y el plazo máximo para la apertura oficial e inicio de operaciones de los hoteles de las franquicias Marriott es el primer trimestre de 2029”, sostuvieron.
“A nuestros más de 3.000 compradores, su inversión está respaldada por activos reales, registros públicos y suministros verificables. Reafirmamos nuestra disposición permanente para brindar información transparente y colaborar“, concluyó el equipo del señor Verona a este Diario.
Precauciones
El Comercio conversó con Ana Cecilia Gálvez, gerente general de la Confederación de Desarrolladores Inmobiliarios del Perú (CODIP), para abordar ejes utilitarios en cuanto a este tema.
¿Qué señales debe tomar en cuenta un ciudadano ante una promoción inmobiliaria?
“Primero, debe sospechar o desconfiar de los precios cuando estos están muy por debajo del mercado. Luego, debe ver si el proyecto es solo un anteproyecto aprobado, lo cual solo podría funcionar en un entorno consolidado. Además, siempre debe pedir que exista una licencia de edificación y habilitación urbana”.
¿Qué documentos o evidencias concretas debe exigir un comprador?
“Primero, tiene que asegurarse de que el predio es de quien lo está vendiendo, y eso tiene que estar en la partida registral del inmueble. Después, está la resolución de habilitación urbana, que es una garantía para la futura construcción de viviendas. También están los planos aprobados de lotización. Eso es primordial, sobre todo si hablamos de un proyecto integral”.
Así se publicita este proyecto en redes sociales.
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¿Cómo un consumidor puede diferenciar entre una proyección legítima de desarrollo y una promesa que, con el paso del tiempo, quizás no podría concretarse?
“Nosotros, como gremio, hemos emprendido una campaña que se llama ‘La Defensa del Modelo Inmobiliario’. La empezamos el año pasado en Lima y ahora la estamos llevando a provincias. Es para educar al ciudadano de a pie y enseñarle qué cosas debe considerar a la hora de comprar. Y dentro de eso es muy importante, en una etapa inicial, la habilitación urbana aprobada por la municipalidad. Otra cosa que tiene que pedir el ciudadano a la empresa inmobiliaria es una fuente de financiamiento real y una estructura de financiamiento aprobada por una institución financiera”.
“Nosotros hemos desarrollado una institución que se llama la DCI, Defensoría del Cliente Inmobiliario. Trabajamos de la mano de Indecopi y ayudamos a resolver conflictos entre clientes y desarrolladores. Obligamos a todos nuestros asociados a incluir en el contrato de compraventa una cláusula que diga que cualquier inconveniente que haya entre el cliente y el desarrollador se pueda resolver a través de la Defensoría del Cliente Inmobiliario”.
Además, ¿qué precauciones debe tomar un inversionista de un proyecto inmobiliario y qué mecanismos existen para poder protegerse ante eventuales incumplimientos contractuales?
“Del lado de los inversionistas, tienen que evaluar la estructura legal del producto. Es decir, si está respaldado por un fideicomiso inmobiliario, un fideicomiso de flujos, un vehículo de inversiones, etc. Luego, tienen que verificar quién administra los fondos. Es muy importante ver quién maneja el dinero. Otra de las cosas que hay que exigir como inversionista son reportes periódicos de los avances físicos, financieros, la posición contable y el flujo de caja. También hay que revisar qué tipo de garantías otorgará ese desarrollador inmobiliario, ya sea a los inversionistas o a la institución financiera. Me refiero a hipotecas, fideicomisos en garantía, entre otros”.
“Nosotros, como gremio, tenemos un compromiso con el desarrollo urbano formal. Buscamos fortalecer mecanismos de supervisión. Hay que cuidar el patrimonio. Y también venimos trabajando con las autoridades para generar las bases para que haya una planificación urbana que beneficie a la familia y también a un entorno sostenible”.




