A estas alturas del partido, hay algunas certezas sobre la inteligencia artificial (IA) y su avance que no podemos negar ni postergar. Esta tecnología impacta en todos los trabajos: eliminará algunos, creará otros y, sobre todo, redefinirá la manera en que trabajamos.
La automatización ganará cada vez más escala. Y, la clave para que la IA esté al servicio de las personas —y no al revés— está en mantenerlas en la cadena de decisiones, asegura Gustavo Waldfogiel, director de HCM de SAP para América Latina y el Caribe.
En el mundo corporativo, el avance de la tecnología no depende solamente de la inversión que las compañías estén dispuestas a ejecutar, sino también de que las personas decidan adoptarla. Esto último es el siguiente reto para escalar su uso. ¿Cómo abordar a un trabajador receloso de la IA que teme perder su empleo? Y, desde el punto de vista del colaborador, ¿en qué habilidades conviene especializarse para seguir siendo valioso en una empresa cada vez más autónoma?
“Organizaciones y Estados deben impulsar el ‘reskilling’ (recapacitación); es una tarea muy importante (…) La IA propone, el humano decide. Habilidades como el criterio, el juicio y la creatividad seguirán siendo cruciales en las compañías”, asegura Waldfogiel.
Esta revolución tecnológica debe venir acompañada de una gestión del cambio liderada por los equipos de Recursos Humanos o Gestión del Talento. No hay —aún— una receta perfecta, pero sí una bastante lógica: involucrar a los colaboradores en la adopción de la tecnología para reducir el miedo y lograr un cambio cultural.
“Cuando aparecieron los celulares, al principio hubo mucha resistencia y hoy es vital. La curva de adopción será similar”, prevé Waldfogiel.
Según SAP, Latinoamérica está bastante alineada con las conversaciones y tendencias globales, y la velocidad de adopción es similar entre los mercados de la región.
Sin embargo, la exposición a estas herramientas no es la misma para todos. Quienes no tienen un trabajo de escritorio —por ejemplo, en la agricultura o la minería— tienen una exposición y posibilidades de adopción distintas y más limitadas que quienes trabajan en una oficina.
Los retos son bastante parecidos entre las distintas industrias, pues el aporte de la IA a la competitividad ya es una realidad. El desafío está en aprovecharlo sin perder de vista el papel de las personas.
“Se llegará a estabilización y equilibrio. Hoy hay cuestionamientos, pero se alcanzará balance entre IA y factor humano”, asegura Waldfogiel.
Además…
Más datos
La mitigación de sesgos forma parte del diseño de los algoritmos de SAP, según la compañía. Aunque los datos pueden contener sesgos históricos, la empresa señala que trabaja activamente para mitigarlos y para revisar y modificar políticas definidas en contextos pasados que ya no responden a la realidad actual.

