Decirle adiós a la Libertadores en Universitario de Deportes dejó una escena que hace mucho no se veía en el Monumental: jugadores cabizbajos, 50 mil hinchas insultando al plantel y un técnico que, apenas terminado el empate 0-0 ante Tolima, entendió que el problema de la ‘U’ no pasa solamente por lo emocional. Héctor Cúper, curtido en noches grandes del fútbol mundial, descubrió en apenas tres partidos que el tricampeón peruano necesita una reconstrucción profunda para volver a competir de verdad.
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El informe elaborado por Cúper incluye la evaluación de 22 de los 23 futbolistas que utilizó en sus primeros tres partidos al mando del equipo: Nacional de Uruguay, CD Moquegua y Tolima. El argentino observó comportamientos tácticos, respuesta física, personalidad competitiva y adaptación a la idea de juego que pretende implementar. Y las conclusiones no serían alentadoras para buena parte del plantel.
Sobre todo para los refuerzos del 2026.
De los seis futbolistas incorporados esta temporada, el único que superó la evaluación preliminar de Cúper fue el argentino Caín Fara. El defensor se consolidó rápidamente como uno de los jugadores más regulares del equipo y mostró liderazgo en una defensa que perdió solidez durante el año. Distinto es el panorama de Sekou Gassama, Miguel Silveira, Héctor Fértoli, Lisandro Alzugaray y Bryan Reyna, quienes no convencieron al entrenador argentino.
Cada caso tiene sus matices. Gassama, por ejemplo, llegó como apuesta internacional para potenciar el ataque, pero entre lesiones, bajo ritmo competitivo y poca influencia ofensiva terminó siendo uno de los jugadores más cuestionados por la hinchada. Ante Tolima volvió a ingresar desde el banco y otra vez mostró desconexión absoluta con el partido. Hoy, en la interna crema, ya se da casi por descartada su continuidad para el Clausura.
La situación de Héctor Fértoli también parece definida. El extremo argentino, que llegó como un futbolista capaz de darle desequilibrio y experiencia internacional al plantel, apenas pudo jugar 30 minutos ante Tolima antes de salir lesionado. Cúper siente que físicamente no logra sostener la intensidad que exige el fútbol peruano y su permanencia para la segunda mitad del año también luce complicada.

Universitario cerró una Copa Libertadores para el olvido: empató 0-0 con Tolima, quedó eliminado de toda competencia internacional. | Fotos: Mario Zapata N. / @photo.gec
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En tanto, Bryan Reyna y Lisandro Alzugaray siguen bajo evaluación, aunque ambos quedaron marcados por la irregularidad. Reyna todavía no logra recuperar continuidad tras meses sin competencia desde su salida de Belgrano, mientras que Alzugaray alternó buenos momentos con largos pasajes de desconexión futbolística.
Pero el informe de Cúper no apunta únicamente a los refuerzos. También alcanza a los referentes del plantel.
Edison Flores y Alex Valera aparecen en el centro de las preocupaciones ofensivas del entrenador. Entre ambos lideran un ataque que simplemente dejó de producir. Flores no logra recuperar la explosión física que lo convirtió en el hombre de los goles importantes, mientras que Valera volvió a quedarse solo, obligado a luchar permanentemente contra defensas cerradas y sin socios claros en ataque.
La estadística es brutal: Universitario no anota desde el minuto 33 de la derrota ante Coquimbo Unido en Chile. Desde entonces pasaron cinco partidos completos sin goles. La ‘U’ dejó de intimidar.
Otros nombres también aparecen bajo observación. Paolo Reyna, César Inga y Hugo Ancajima no consiguieron explicar futbolísticamente por qué debían sostener un lugar dentro del plantel. Además, jugadores que arrancaron el año como titulares indiscutibles terminaron perdiendo terreno: Jesús Castillo dejó de transmitir seguridad en la volante, Miguel Vargas perdió el arco y Jorge Murrugarra dejó de ser ese mediocampista de equilibrio que había sido fundamental en temporadas anteriores.
Por eso, cuando Cúper habló de “acelerar todo”, en realidad se refería a una reingeniería total del plantel.













