Hay algo que pocos lo saben. En medio de la Playa Las Sombrillas, rodeado de casetas, veraneantes y desperdicios, el único humedal que existe en la Costa Verde se resiste a ceder al abandono de las autoridades y el desconocimiento de quienes utilizan mal su suelo, agua y vegetación.
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Esta situación ha sido advertida por vecinos de ambos distritos, más o menos desde que el humedal se formó naturalmente en tiempos de pandemia, cercano al año 2020. Se trata de un ecosistema de 150 metros cuadrados aproximadamente, con un follaje que alcanza una altura de 2 metros y hasta más en algunos sectores.
Así está la situación
El Comercio llegó hasta la playa Las Sombrillas y recorrió el humedal. Lo que encontró fue un estado lamentable: un ecosistema en abandono, botellas de plástico, empaques de dulces, restos de basura, papeles y todo clase de desperdicios. Incluso, el lugar es utilizado como baño público por los veraneantes, quienes se adentran entre su follaje y al cabo de unos minutos salen como si nada.
Por si fuera poco, muy cerca del humedal se han instalado casetas donde se ofrecen comidas y bebidas. Asimismo, también existen negocios de alquiler de sillas y sombrillas. Estos locales han aprovechado la suerte de barricada que brinda el humedal para colocar sus implementos, silla y hasta improvisar hamacas o sitios para descansar.

(Foto: Mario Zapata)
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Metros más allá, al otro extremo del humedal, la formación natural de un riachuelo, a manera de una poza de agua, es aprovechado por algunos visitantes para refrescarse y bañar a los más pequeños, sin el riesgo que podrían representar el mar y sus olas.
No obstante, cabe mencionar que esta actividad se realiza a solo unos pasos del follaje, el cual ya explicamos que es utilizado como letrina y está lleno de basura, por lo que puede resultar insalubre para los que deciden meterse a esta agua empozada.

(Foto: Mario Zapata)
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Teniendo en cuenta todo esto, en medio de este escenario un hecho particular resulta paradójico, por decirlo menos: una especie de monumento de un ave de casi metro y medio de altura ha sido colocado en lo que sería la entrada al humedal. A su lado, un cartel detalla de qué se trata dicho ecosistema y sus características. Es decir, pese a ser reconocida la importancia de dicho lugar, este se mantiene en completo abandono por parte de las autoridades. Un símbolo al desinterés y la inoperancia.
En diálogo con este Diario, Juan Carlos Luján, vecino de Barranco, comentó que este humedal costero no es un terreno vacío ni un espacio residual entre la arena y el mar. Por el contrario, es un ecosistema vivo que cumple funciones clave para la Costa Verde. “Filtra contaminantes, retiene sedimentos, regula el flujo de agua dulce hacia el mar y sirve como refugio para aves, peces juveniles y otras especies marinas. Gracias a estos procesos, el mar cercano se mantiene más limpio y productivo“, detalló.

(Foto: Joel Alonzo)
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Luján sostuvo que un humedal sano mejora la calidad del agua y sostiene la cadena trófica marina. Incluso, agregó, la buena pesca artesanal depende de estos ecosistemas, porque muchas especies utilizan los humedales como zonas de crianza antes de migrar mar adentro. “Sin humedales, el mar se empobrece, la biodiversidad disminuye y la actividad pesquera se resiente”, expresó.
Asimismo, el residente barranquino hizo referencia a que el pasado 2 de febrero, se conmemoró el Día Mundial de los Humedales, razón por la que diversas entidades públicas expusieron gráficos y mensajes en redes sociales destacando esa fecha. Sin embargo, al mismo tiempo, el único humedal existente en la Costa Verde permanece abandonado, sin señalización, sin protección efectiva y expuesto a la informalidad humana y la indiferencia institucional.

(Foto: Mario Zapata)
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“No basta con discursos ambientales ni publicaciones simbólicas. Proteger un humedal implica gestión, control, educación ambiental y coordinación intermunicipal. Cuando se deja degradar un ecosistema como este, no solo se pierde naturaleza: se pierde salud ambiental, sostenibilidad económica y una oportunidad real de convivencia responsable con el mar», manifestó.
¿Qué han dicho las entidades?
El Comercio consultó con las entidades que tienen algún grado de competencia en materia de protección, fiscalización y promoción de este tipo de espacios ecosistémicos. En el caso del Ministerio del Ambiente (Minam), indicaron que aun “se requiere mayor información técnica para determinar si el cuerpo de agua con vegetación circundante existente en la zona corresponde a un humedal”. Para ello, señalaron que es necesario contar con datos sobre la fuente de agua, el tipo de suelo o sustrato, así como otras características físicas y biológicas que permitan evaluar sus condiciones naturales.
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“El Minam, en su calidad de autoridad técnico-normativa para la gestión integral de los humedales y en el marco de la implementación del Reglamento de la Ley N.° 32099, Ley para la protección, conservación y uso sostenible de los humedales en el territorio nacional, viene elaborando instrumentos técnicos que permitirán contar con el mapeo integral de humedales a nivel nacional y su delimitación precisa. Sobre esta base se podrá determinar si un determinado cuerpo de agua es o no un humedal«, precisó.

Sirve de refugio temporal y anidamiento para aves migratorias. (Foto: Joel Alonzo)
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El sector recordó que en el ámbito marino costero coexisten e interaccionan diversos tipos de ecosistemas terrestres y marinos, que brindan soporte a la flora y fauna asociada, ya sea como hábitats para diversos organismos que necesitan de alimento, refugio, anidamiento, entre otras necesidades. “Todos los ecosistemas requieren de una adecuada gestión integral”, subrayó.
El Minam agregó que en el marco de la Ley Orgánica de Municipalidades, los gobiernos locales cuentan con competencias para la conservación de la biodiversidad en su territorio y son también responsables de la limpieza, mantenimiento y salubridad de las playas. “La gestión y administración de la playa Las Sombrillas recae en la Municipalidad de Barranco. Las acciones de supervisión y fiscalización ambiental corresponden al Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA), conforme al marco legal vigente“, precisó.

(Foto: Joel Alonzo)
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Por su parte, el Minam informó que a través de su Dirección General de Ordenamiento Territorial y de la Gestión Integrada de los Recursos (DGOTGIRN) se encuentra coordinando con la Municipalidad Metropolitana de Lima y la Autoridad del Proyecto de la Costa Verde sobre el inicio de la formulación de su Plan de Manejo Integrado de la Zona Marino Costera de Lima Metropolitana, además de la asistencia técnica que pueden brindar a la Municipalidad Distrital de Barranco para promover la implementación de la Distinción Ambiental de Playas (DAP) en su jurisdicción.
“La DGDB del MINAM puede brindar asistencia técnica a las municipalidades distritales que correspondan en materia de conservación de ecosistemas, lo que incluye acciones para el fortalecimiento de capacidades en la materia y/o para el desarrollo de iniciativas en las tipologías de proyectos de conservación, recuperación y apoyo al uso sostenible de ecosistemas», manifestó.

El humedal es un ecosistema donde aflora agua subterránea y gran biodiversidad. (Foto: Joel Alonzo)
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En tanto, el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) señaló que al tratarse de un pequeño humedal (el de playa Las Sombrillas), este debería encontrarse incluido en el Registro de Humedales del Ministerio del Ambiente (Minam). “Es importante precisar que el Serfor no tiene injerencia en la gestión de espacios específicos como las playas, cuya administración y manejo corresponden al gobierno regional o a los gobiernos locales”, aclaró.
En el caso de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), comunicó que existe un comité nacional de humedales a cargo del Minam, en el que participan tanto ANA como Serfor, y que vienen preparando instrumentos en el marco de una norma a fin de verificar cuáles son las acciones a realizar y las responsabilidades de cada entidad. Se trata de la Ley 32099, para la conservación de los humedales, que se reglamentó en julio del 2024.
Por otro lado, por parte de la Municipalidad de Barranco y la Municipalidad de Chorrillos, no hubo respuesta alguna.
La importancia de los humedales
Ronald Rodríguez, director de la Carrera de Ingeniería Ambiental de la U. Autónoma del Perú, detalló a El Comercio que un humedal es un ecosistema costero (aunque también hay en la zona andina y en la selva) que está permanentemente o de manera temporal anegado con agua. Señaló que este lugar tiene múltiples funciones, ya que alberga una vegetación y fauna adaptada a tales condiciones. “Son como los riñones que tienen nuestro planeta porque ayudan a filtrar contaminantes antes de que lleguen al mar”, dijo.
“También regulan el agua, de esa manera la limpian, protegen también a la costa de la erosión por tormentas u oleajes anómalos, los humedales sirven de barrera para la erosión costera. Al crecer plantas estas sirven para secuestrar carbono y evitar que este se vaya hacia la atmósfera e incremente de esa manera el calentamiento global. Además, sirve de hábitat para diferentes especies, entre animales y plantas“, explicó.

En la zona costera había muchos más humedales de los que existen ahora. (Foto: Joel Alonzo)
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Asimismo, Rodríguez comentó que actualmente no es muy común ver humedales en playas, pese a que en el pasado hubieron humedales en casi toda la costa peruana. Estos, con el crecer de la urbanización han ido perdiendo espacio y desapareciendo, sostuvo. «Estos humedales han ido perdiendo importancia y se han vuelto invisibles. Le damos prioridad a las construcciones y hacemos mal uso de las playas sin establecer senderos adecuados para los turistas y de esa manera no dañen los humedales“, indicó.
Por su parte, Ana Sabogal, directora del Instituto de la Naturaleza, Tierra y Energía (INTE-PUCP), precisó que un humedal es un espacio donde aflora agua subterránea que puede venir de diversas partes: de las lluvias de la tierra, así como también de la conexión que hay entre humedales de la costa peruana, que va desde la zona de Trujillo hasta Arequipa. “Esto hace que este tipo de ecosistemas tengan un valor ecológico sumamente importante”, mencionó.

(Foto: Joel Alonzo)
La experta precisó que en el Perú habían muchos más humedales de los que existen ahora. Explicó que precisamente la Costa Verde se llama así porque en algún momento fue toda verde. Y este verde era producto de las aguas subterráneas. Por otro lado, dijo que los humedales siguen siendo relativamente frecuentes y el nivel de importancia radica no tanto en su tamaño, sino en la cantidad de especies que dependen de estos, como las aves.
“En el caso del humedal de El Paraíso, es uno súper importante. Igual los que están en la zona de San Pedro, en la playa del mismo nombre, hacia el sur. No obstante, se están construyendo un montón de casas y esos humedales están desapareciendo“, manifestó.
Contaminación y normativas
Rodríguez explicó que además del desmonte, la basura y desperdicios que se pueden ver a simple vista en el humedal de Las Sombrillas, hay un daño más grande que es el de los micro plásticos. De acuerdo al Minam, dijo, cerca del 50% de los residuos que se botan a las playas son plásticos, que por lo general son de un uso, como envolturas, vasos, platos.
Al respecto, Sabogal señaló que si bien la presión de la ciudad trae consigo contaminación de agua subterránea por lavado de ropa, por ejemplo, que arrastra gran cantidad de restos de detergente, el otro gran contaminante de la ciudad actual es el tema de los micro plásticos, es decir, las botellas de plástico reciclables, las bolsas de plástico de los plátanos orgánicos, entre otros, que terminan diluyéndose hasta convertirse en pequeños plásticos muy pequeños, microscópicos. «Estos terminan dentro de las aves, provocando que sufran consecuencias como parte de la contaminación“, detalló.

(Foto: Joel Alonzo)
La experta añadió que al ser aves migratorias, de Estados Unidos y algunas pocas de África, recorren miles de kilómetros y necesitan descansar. En consecuencia, la contaminación de los humedales les afecta tremendamente. “Existe la Convención de Ramsar, que es un tratado internacional para la conservación y el uso sostenible, así como la Comisión de la Biodiversidad Biológica, que establecen pautas para el cuidado de este tipo de ecosistemas”, precisó.
Por su parte, Rodríguez comentó que otro problema es el incremento del CO2 que genera el sobre calentamiento global y que afecta a todo el mundo. Este escenario, agregó, ocasionará consecuencias a mediano y a largo plazo, como la desaparición de estos humedales, por más pequeños que sean.
“Sin embargo, todo depende de la voluntad tanto de la población como de las autoridades porque se deben establecer estas zonas de protección legal, por ejemplo, restringir la construcción de actividades extractivas para controlar el vertido de aguas residuales, de residuos sólidos y promover la educación ambiental a los visitantes y residentes para que conozcan la importancia del ecosistema. Tenemos al Ministerio del Ambiente que tendría que involucrarse porque es un área ecosistémica que está a punto de perderse“, resaltó.

Los microplásticos son uno de sus principales contaminantes. (Foto: Joel Alonzo)
Finalmente, Sabogal sostuvo que en una ciudad manejar humedales es bien complejo, porque hay que tener en cuenta no solo el sitio o el lugar puntual, sino todo el espacio por donde fluye el agua subterránea. Explicó que para saber por dónde está el agua subterránea ahora se usa el tema del sistema de información geográfica y los satélites que nos dan los espectros descoloridos y nos muestran por dónde va el agua.
“Eso sería un trabajo importante. No sé si actualmente lo está siendo el Serfor, pero que hay que mapear y hay que ver justamente cómo los desagües terminan o no allí, al igual que el jabón, el detergente y todo lo demás que usamos en la ciudad a diario y los micro plásticos”, puntualizó.
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