MIRA: Israel dice que permitirá el acceso a la Explanada de las Mezquitas durante el ramadán como “en años anteriores”
Si bien Hamás e Israel no se han pronunciado oficialmente, las negociaciones se extendieron desde el lunes hasta ayer en El Cairo, donde los mediadores Egipto, Catar y Estados Unidos redoblaron la presión para llegar a un acuerdo mientras la catástrofe humanitaria crece sobre la población del enclave palestino.
Dos funcionarios egipcios dijeron que la ronda de diálogos había concluido. Añadieron que Hamás entregó una propuesta que los mediadores discutirán con Israel en los próximos días, según la agencia AP. Estos son los puntos más importantes sobre las negociaciones.
La negociación en curso
Fuentes palestinas y egipcias cercanas a las conversaciones en El Cairo señalaron a la agencia Efe que hasta el momento ambas partes habrían llegado a un acuerdo en el que la tregua duraría 40 días. En ese plazo se liberarían 40 rehenes israelíes a cambio de la excarcelación de 404 presos palestinos en cárceles de Israel.
Además, dentro de los puntos básicos del trato estaría la entrada al enclave de al menos 500 camiones de ayuda humanitaria cada día y la retirada de Israel de los centros de las ciudades de toda la franja. También se permitiría que muchos de los desplazados regresen a las regiones del norte y el centro del enclave palestino.
El plazo informal para acordar un cese al fuego estaba previsto para antes del inicio del mes sagrado de ramadán, que comienza la próxima semana.
La lista de rehenes
Israel no envió ninguna delegación a El Cairo ya que, según expresó el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, solo negociaría una tregua si Hamás difundía una lista de los rehenes que siguen con vida desde su secuestro el 7 de octubre, cuando tomaron cautivos a más de 250 personas en un ataque dentro del país hebreo.
Del otro lado, Hamás se niega a liberar a los aproximadamente 100 rehenes que todavía tiene, o a los restos de otros 30, a menos que Israel ponga fin a su ofensiva, se retire de Gaza y libere a una gran cantidad de prisioneros palestinos, incluyendo milicianos que cumplen cadenas perpetuas. Algunas fuentes señalan que Hamás incluso ha pedido el regreso de “familias” y no de “personas” hacia la zona norte del territorio.
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El lunes, un alto dirigente de Hamás dijo a la agencia AFP que el grupo no sabe quiénes de los rehenes están vivos o muertos, ya que están retenidos por “numerosos grupos en múltiples lugares” en la franja de Gaza.
Discrepancias en torno a Rafah
Otro de los desacuerdos gira en torno a Rafah, ciudad en el extremo sur de la Franja de Gaza donde alrededor de la mitad de la población Gaza ha buscado refugio. Según personas cercanas a las negociaciones, Israel no quiere hacer ninguna promesa de no invadir Rafah.
Israel sigue lanzando ataques en partes de Gaza y ha amenazado con extender su ofensiva terrestre a Rafah. Benny Gantz, miembro del Gabinete de Guerra israelí y el principal rival político de Netanyahu, ha dicho que el operativo en Rafah podría comenzar en ramadán si no hay acuerdo sobre la libertad de los rehenes.
Estado de las conversaciones
Hasta ahora Netanyahu ha rechazado las demandas de Hamás y ha dicho reiteradamente que la guerra continuará hasta que ese grupo islamista sea destruido y todos los rehenes sean liberados.
Aunque Estados Unidos, el mayor aliado de Israel, ha aumentado la presión sobre el país hebrero para llegar a una tregua, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, ha dicho que en este momento depende de Hamás “decidir si está preparado para comprometerse con un cese de hostilidades”.
En tanto, un alto cargo de Hamás afirmó este martes que el proceso de negociaciones con Israel no estará abierto “indefinidamente”.
“No permitiremos que la vía de las negociaciones esté abierta indefinidamente mientras continúe la agresión y la hambruna organizada contra nuestro pueblo”, declaró Osama Hamdan en una rueda de prensa en Beirut.
PUNTO DE VISTA
“Israel no va a aceptar un acuerdo a cualquier precio”
Roberto Heimovits
Analista internacional
Lo que quiere Hamás es obtener una victoria casi total, es decir, lograr una liberación de numerosos terroristas que están presos en Israel, un cese de fuego permanente y la retirada de Israel de la franja de Gaza a cambio de solo una parte de los rehenes que tiene en el enclave. Para lograr su objetivo, Hamás confía, sobre todo, en la presión internacional que existe sobre Israel para que detenga su avance en Gaza y en la presión de los familiares de los rehenes israelíes que exigen que estos regresen a cualquier costo.
Por el lado de Israel, las exigencias de Hamás son muy difíciles de aceptar. De un lado está el prestigio del gobierno de Benjamin Netanyahu porque aceptar implicaría haber realizado su campaña militar terrestre durante casi cuatro meses en Gaza y no haber obtenido nada. Por el lado nacional eso significaría que todas las vidas de los militares israelíes caídos en la guerra se habrían perdido inútilmente. Por otro lado, hay un líder muy importante de Hamás que ha amenazado con repetir la masacre del 7 de octubre, por lo que, si Israel se retira de Gaza sin haber logrado destruir la capacidad militar de Hamás y le permite reconstruirse nada le garantiza que el grupo islamista no pueda volver a cruzar la frontera y lanzar un ataque.
Un tercer factor es que la disuasión juega una parte muy importante en la concepción de la seguridad nacional de Israel. Si Israel cede a todas las exigencias de Hamás esto podría ser interpretado como una señal de debilidad muy grande por otros enemigos de Israel en Medio Oriente, especialmente por Hezbolá, en el Líbano,y, más aún, por Irán. Por todo esto es muy difícil para Israel aceptar las condiciones de Hamás.
Israel ha pedido, como exigencia mínima, que Hamás de una lista de los rehenes en Gaza que todavía están vivos para saber sobre qué base está negociando y Hamás se niega a hacerlo. Hasta que eso no suceda es probable que Israel no vaya a aceptar el trato. Además, hay un sector muy grande de la población israelí que quiere continuar con la guerra y también hay personas en el stablishment de defensa de Israel que considera que si se quiere que se libere a los rehenes la solución es aumentar la presión militar sobre Hamás. Yo creo que Netanyahu, tanto por razones nacionales como de su propia sobrevivencia política, no va a aceptar un acuerdo a cualquier precio. Si Hamás no cumple con la exigencia mínima de Israel de dar una lista de rehenes vivos va a ser difícil alcanzar una tregua en el corto plazo.




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