La goleada todavía pesa. Un 4-0 no desaparece con el paso de los días, menos cuando llega en Cusco, frente a un rival directo y después de que Universitario había perdido la punta del Clausura. El marcador quedó instalado en la memoria de la semana, pero también dejó una pregunta que comenzó a repetirse en redes sociales, podcasts, transmisiones y conversaciones de fútbol: ¿seguirá Héctor Cúper al frente de la ‘U’?
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Lo que ocurrió después fue, en buena medida, una historia construida alrededor de la incertidumbre. La derrota de Cusco hizo visibles algunas señales que ya venían apareciendo en los partidos anteriores. El empate 2-2 ante Comerciantes Unidos en el Monumental y el triunfo agónico en Matute frente a Alianza Lima habían dejado interrogantes sobre el funcionamiento del equipo. El 4-0 simplemente las hizo más grandes.
Entonces apareció otra versión: referentes del plantel tendrían una reunión con Velazco para conversar sobre el trabajo del comando técnico. Se decía que algunos futbolistas expondrían sus diferencias con la metodología de Cúper. Pero los días pasaron y aquella reunión nunca ocurrió.
Entre domingo y lunes apareció una nueva posibilidad en el ruido exterior: Cúper podía dejar el cargo y la dirigencia evaluaba alternativas. Incluso comenzó a mencionarse el nombre de Fabián Bustos, campeón con Universitario en 2024.
Pero en Ate, según pudo conocer El Comercio, el mensaje fue otro: “Todo está tranquilo”.
No significa que la derrota haya sido olvidada. Significa que, por ahora, la ‘U’ ha decidido procesarla trabajando.
Habitualmente, Universitario comunica al inicio de cada semana su plan de entrenamientos. Durante esta fecha FIFA, sin embargo, el club no publicó su programación con la normalidad acostumbrada.
Lo que sí trascendió es que el plantel modificó sus horarios y pasó a trabajar por las tardes. Desde las 3:30 p.m., aproximadamente, Cúper dirige las sesiones en Campo Mar junto a su comando técnico: el preparador físico Zacarías Gaggero, además de Santiago Cúper y Carlos Amodeo.
Una explicación lógica está en la ausencia de los seleccionados. Diego Romero, César Inga, Jairo Concha, Gianluca Lapadula y Alex Valera se encuentran con la selección peruana de Mano Menezes durante la gira por Estados Unidos y Canadá. El calendario internacional, entonces, también modificó la rutina de la ‘U’.
Pero hay un elemento que no pasa inadvertido dentro del vestuario. La relación entre Santiago Cúper y parte del plantel no es especialmente cercana. Es una situación conocida internamente y que añade una dificultad más al desafío de reconstruir la confianza después de una derrota como la de Cusco.
No hay crisis declarada. Tampoco una ruptura. Hay, eso sí, trabajo pendiente.
El calendario no espera. A Universitario le quedan siete partidos para cerrar el Clausura. Siete estaciones antes de conocer si el sueño del tetracampeonato tendrá una última celebración.
La primera será Melgar, el 10 de octubre a las 7 p.m. en el Monumental. Después vendrá la visita a Alianza Atlético, el 18 de octubre, y el duelo ante Juan Pablo II, el 24, nuevamente en casa.
Los cuatro restantes serán ante Sport Boys, Atlético Grau, Deportivo Moquegua y Sport Huancayo. La programación definitiva de algunos de estos encuentros todavía estaba pendiente al momento de esta publicación; el fixture oficial establece esos cruces para las jornadas finales del campeonato.
El primer partido tendrá, además, una particularidad: el Monumental será escenario de la vigilia de oración que el papa León XIV sostendrá con jóvenes y universitarios el 12 de noviembre. El Vaticano confirmó oficialmente esa actividad para las 6 p.m.

Héctor Cúper ensayó una explicación de la derrota de Universitario. (Fotos: Paloma del Solar/@photo.gec)
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Pero antes de pensar en noviembre, Universitario debe pensar en octubre. Melgar está entre los equipos que todavía miran hacia arriba. También Alianza Atlético, Sport Boys y Atlético Grau aparecen en la conversación por el Clausura. Y el último viaje, a Huancayo, tendrá el componente adicional de la altura y de un rival que puede convertir el cierre en una prueba incómoda.
Por eso las siete fechas pueden parecer un calendario. Para Universitario son otra cosa. Son siete finales. Después de Cusco, Cúper no se fue. La ‘U’ tampoco cambió de entrenador. Ahora toca saber si este tiempo de pausa sirve para reconstruir al equipo, recuperar a sus seleccionados y encontrar respuestas antes de que vuelva la competencia.
Porque el 4-0 ya es parte del pasado. Lo que viene será la verdadera medida del presente.

