martes, marzo 24

En los ochenta, para preparar arroz, había que colocarlo en alguna superficie o tazón y escoger cuidadosamente las piedritas que solían acompañar los amarillentos granos para que no nos destrocen las muelas o terminen en nuestro sistema digestivo. Luego se lavaba y colaba tres o cuatro veces para eliminar otras impurezas antes de echarlo finalmente a la olla.

En los ochenta, para preparar arroz, había que colocarlo en alguna superficie o tazón y escoger cuidadosamente las piedritas que solían acompañar los amarillentos granos para que no nos destrocen las muelas o terminen en nuestro sistema digestivo. Luego se lavaba y colaba tres o cuatro veces para eliminar otras impurezas antes de echarlo finalmente a la olla.

La apertura económica trajo competencia y la producción y comercialización de alimentos no fue la excepción. Fue así que las procesadoras de arroz se encargaron de hacer esa limpieza por nosotros y ahorrarnos millones de horas de espulgado y no pocas visitas al dentista.

Quienes circulamos por la carretera Panamericana Sur más allá del kilómetro 56 nos hemos acostumbrado a que, de regreso a Lima, tengamos que desviarnos en el control policial. Asumo que ese control busca encontrar tráfico ilícito, delincuencia e infractores. Sin embargo, en todos los años que vengo pasando por allí no he encontrado método de selección alguno, sino más bien una elección aleatoria de autos a detener.

Es como buscar piedras en el arroz, con la diferencia de que aquí lo ilícito se esconde dentro de los granos del arroz y, por lo tanto, hay que escoger aleatoriamente algunos granos, a ver si resultan ser piedras. Dudo de la eficacia de ese sistema y más bien cuestiono si el tráfico que genera, la pérdida de tiempo productivo y el consecuente malestar de cientos de miles, se justifica.

Las entidades públicas no experimentan competencia y por lo tanto no hay un incentivo claro para que los procesos que implementan mejoren. A alguien, alguna vez, le pareció buena idea desviar a todos en Pucusana y escoger selectivamente a unos pocos a ver si algo pescan. Algo similar ocurre en el control de Senasa en el km 105 hacia el sur. Ejemplos sobran.

Como ciudadanos debemos exigir que las medidas y procesos que implementan las autoridades tengan algún tipo de evaluación de desempeño, KPI o algún análisis costo beneficio, pues si no demuestran que son eficaces, simplemente hay que cambiarlos.

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