La intensa ola de calor que asfixió Europa a finales de junio causó más de 3.000 muertos adicionales entre Francia y Bélgica, según los balances provisionales publicados este viernes, cuando se espera una nueva subida de las temperaturas.
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La evaluación del impacto de la ola de calor tomará meses. Los episodios de 2003 y 2022 causaron la muerte respectivamente de alrededor de 70.000 y 61.000 personas en Europa, principalmente entre las de más edad.
La tendencia parece confirmarse en la última ola de calor. Casi la mitad de los fallecimientos en Bélgica, es decir 530, correspondían a personas de 85 años o más, según el balance provisional de las autoridades.
En Francia, “aunque hay un aumento entre los 45 y 64 años que es claramente visible, el número de defunciones entre los mayores de 65 años representa la mayor parte”, según la agencia de salud pública.
Las autoridades francesas alertaron de las muertes de personas en casa, que casi se duplicaron en una semana. El jueves, el primer ministro, Sébastien Lecornu, abogó por crear “una red de centros para proteger a las personas frágiles”.
“Si nadie está detrás, si nadie te ayuda, estás desamparada”, explicó a AFP a finales de junio Sonia Koppitz, de 69 años, en referencia a las visitas de voluntarios de la asociación Petits Frères des Pauvres en Estrasburgo, en el noreste de Francia.
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Las muertes no son las únicas consecuencias de las olas de calor que ganan en intensidad y frecuencia en Europa. El calor extremo también recrudece fenómenos como la sequía y los incendios, y afecta a las cosechas agrícolas.
Cientos de bomberos continuaban luchando contra las llamas este viernes en el sur de Francia, tras estabilizar un incendio cerca de la frontera española y detener el avance del fuego más importante de la temporada, cerca de Narbona, que arrasó ya unas 950 hectáreas.
“Estamos muy preocupados por la temporada, llevamos un mes de adelanto en la aparición de incendios”, declaró el ministro francés de Interior, Laurent Nuñez.
La región de Véneto, en el noreste de Italia, declaró el jueves el estado de emergencia debido a la sequía que la afecta.














