Es el grito sagrado que nació para no quedarse en un solo estadio. Durante décadas, el “Y dale U” tuvo un dueño aparente: el fútbol, el césped, el Monumental y esas tribunas que aprendieron a convertir una camiseta en una forma de vida. Pero la historia de Universitario nunca se quedó solo en un rectángulo verde. Antes de que la pelota de fútbol terminara por convertirse en el gran corazón de su multitud, hubo otras pelotas, otras pistas, otros deportes y otros jóvenes que ya imaginaban a la ‘U’ como una institución capaz de competir en todas partes.
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En semifinales apareció Lima Norte y la serie tuvo que resolverse en un extragame. Fue una de esas noches en las que un punto puede separar la celebración del silencio. La ‘U’ ganó 70-69 en un final agónico y avanzó a la definición.
Stefano Susffalich fue elegido MVP del partido decisivo. Después del encuentro destacó también algo que comenzaba a crecer alrededor del equipo: el público.
Poco a poco, los hinchas empezaban a llegar. Algunos por curiosidad. Otros porque el “Y dale U” no entiende de dimensiones de cancha.
La final ante Atenas volvió a exigir un capítulo extra.
Otra vez un extragame. Otra vez la obligación de ganar cuando el margen se había terminado.
El partido decisivo se jugó en la FIA de la Universidad San Martín, a pocas cuadras del Estadio Monumental. Universitario llegó al último cuarto con un empate de 38-38. Todo estaba abierto. Una posesión podía cambiar la noche.
Entonces apareció la mejor versión del quinteto crema.
La ‘U’ arrasó en el último periodo con un parcial de 24-5. El partido terminó 62-43. De un empate que prometía drama a una victoria contundente. Y después, la copa. Campeón del Apertura 2026.
Carlos Vicente, de la página especializada “PURO TU”, que siguió toda la campaña de Universitario, destaca especialmente el rendimiento de Rangel.
“Qué calidad de jugador. Por su potencia, experiencia y técnica, a pesar de no tener tanta altura, fue el mejor”, cuenta a El Comercio. Su actuación tuvo además una dificultad adicional. “Incluso con molestias jugó el extragame. Al final trataba de dar buena cara a los hinchas con las fotos y firmas, pero se notaba el dolor de su lesión”.
También resalta el carácter del capitán Antonio López y la experiencia del plantel.
“Es un grupo no tan joven, pero con mucha técnica y experiencia, que a veces tenía sus vacíos más por la parte física. Dos extragames seguidos pasan la factura. Pero poco a poco se ha ido complementando. Y sí hacen falta refuerzos extranjeros para lo que resta”, explica Vicente.
Y el regreso de la ‘U’ ha producido otro efecto.
“En lo económico es lo más sobresaliente. Marathon se sumó a dar obsequios por la misma presencia. Los jugadores jóvenes se nota que no están acostumbrados a jugar con tanto público y peor si es en contra”, señala.
La camiseta crema volvió a llevar multitudes a un lugar donde antes no estaban acostumbrados a ellas.
El Apertura es apenas la mitad del camino. Ahora Universitario deberá disputar el Torneo Clausura de la Segunda División de la Liga de Básquet de Lima. Si vuelve a ser campeón, conseguirá el ascenso directo a Primera División. Si otro equipo conquista el Clausura, habrá playoffs para decidir quién sube.
Todavía quedan partidos, puntos, tableros y noches por jugar. Pero el primer objetivo ya está en una vitrina. En agosto, el mes en que Universitario cumplió 102 años, el básquet le devolvió una imagen que parecía guardada en fotografías antiguas: jugadores con la ‘U’ en el pecho levantando una copa.
La noche del lunes pasado, en el mítico Coliseo Dibós de San Borja, la ‘U’ arrancó el Clausura con dos buenas noticias. Primero anunció a Elijah Anthony Wyche, un alero estadounidense de 2 metros de estatura, que se sumó a las filas para buscar el ascenso. El basquetbolista se formó en la Universidad de West Florida y se destaca por su potencia. Sus primeros minutos con la camiseta crema quedaron marcados por un contundente triunfo por 76-51 ante Guerreros Chasky. Elijah Anthony Wyche fue elegido como el MVP del partido.
La ilusión está intacta en tienda merengue. Quizás eso sea lo que significa este campeonato. No solamente el regreso de una disciplina ni el primer paso hacia el ascenso. Significa recordar que Universitario fue concebido para ser más grande que una sola cancha. Que su historia tuvo básquet antes de tener Monumental. Que tuvo campeones, olímpicos y títulos cuando el fútbol atravesaba sequías.
Y que ahora, mientras el vóley crece, el fútbol femenino pelea, el futsal compite y el básquet vuelve a levantar trofeos, aquella palabra final del nombre cobra nuevamente sentido. Universitario de Deportes.
Por eso, cuando vuelva a sonar el “Y dale U”, ya no habrá que preguntar dónde. Puede ser en el Monumental. En una cancha de vóley. En un coliseo. En un torneo de futsal. O frente a un tablero de básquet. Mientras haya una camiseta crema peleando por ganar, habrá una tribuna dispuesta a responder.
Y dale U. En todas sus disciplinas.

En el mes de su aniversario 102, Universitario volvió a levantar una copa en el básquet. | Foto: Universitario de Deportes
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