sábado, febrero 7

Hace unos días Pepsi lanzó una campaña, que será transmitida en la próxima edición del Super Bowl este domingo 08, en la cual revivió el histórico “Reto Pepsi”. En esta ocasión, el icónico oso polar de Coca-Cola ha sido el protagonista de la prueba ciega de sabor, en la cual termina eligiendo Pepsi . Este hecho desató una ola gigante de opiniones, críticas e hipótesis. ¿Es una buena estrategia de marketing?¿A quién termina favoreciendo? ¿Es válido? ¿Es ético?¿Tracciona ventas? ‘Marketeros’, publicistas y por supuesto, el público dividido en dos bandos muy opuestos.

Hace unos días Pepsi lanzó una campaña, que será transmitida en la próxima edición del Super Bowl este domingo 08, en la cual revivió el histórico “Reto Pepsi”. En esta ocasión, el icónico oso polar de Coca-Cola ha sido el protagonista de la prueba ciega de sabor, en la cual termina eligiendo Pepsi . Este hecho desató una ola gigante de opiniones, críticas e hipótesis. ¿Es una buena estrategia de marketing?¿A quién termina favoreciendo? ¿Es válido? ¿Es ético?¿Tracciona ventas? ‘Marketeros’, publicistas y por supuesto, el público dividido en dos bandos muy opuestos.

Hay quienes ven una jugada maestra. Pepsi se apropia de manera provocadora de un activo de marca icónico de Coca-Cola, el oso polar, y reutiliza una fórmula creativa de hace más de 40 años, de manera inteligente y divertida; generando mucha atención alrededor de la marca y sumando a la conversación a generaciones que incluso ni habían nacido cuando el reto se volvió parte de la cultura popular.

Por otro lado, también es cierto que todo este suceso puso a Coca-Cola en el centro de la conversación, evidenciando la empatía y el gran respaldo de sus fans, al punto de que se produjeron distintas respuestas rápidas y creativas por parte de la gente, siendo una de las más memorables, aquella creada con IA, que apelaba a que todo había sido un sueño. Adicional a esto, diversas marcas y los mismos consumidores alrededor del mundo generaron miles de memes y contenidos publicitarios usando al oso –trascendiendo al reto per se– y capitalizándolo como un personaje en tendencia (solo en Perú, más de 30 marcas lo han utilizado en sus redes sociales). El famoso oso ha estado más visible, querido y vigente que nunca, y sin invertir un dólar. Una paradoja donde el ataque también puede funcionar como recordatorio del poder icónico del rival.

Entonces, ¿es buena la estrategia? Los indicadores de marca y los números lo dirán. Pero lo que sí es cierto es que ambas firmas están ganando mucho en la conversación: Pepsi porque vuelve a poner el sabor –en esta oportunidad el zero azucar– en el centro; Coca-Cola porque uno de sus íconos más representativos se reactiva, reforzando el vínculo en la mente y en el corazón de la gente. Como un primer termómetro, en redes la campaña ya circula con volúmenes masivos de interacción reportados por análisis de ‘performance’ social (decenas de millones de impresiones en pocos días).

Por ahora, parece que nadie pierde. La categoría se dinamiza, la recordación se reactiva y la lealtad se hace más fuerte; vuelven las ganas de probar, de comparar, de reconectar… y queda abierta la mejor pregunta: ¿qué pasará en el próximo capítulo? Estaremos atentos. Por mientras, algo clave para ambas marcas y hasta para la categoría de bebidas zero en general es aprovechar esta coyuntura para mantener vivo el interés y detonar el consumo, desde todos los frentes de contacto con los consumidores.

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