Con el inicio del 2026, queda oficialmente inaugurada la temporada electoral, la que siempre sabemos cómo empieza, pero nunca podemos imaginar el final.
La carrera por la presidencia y el Congreso se inició con la inscripción de las fórmulas presidenciales y listas al Parlamento, las que ahora incluyen la Cámara de Senadores. La inscripción de planchas no es un mero formalismo (como algunos quisieran), sino que es la primera valla que los partidos deben pasar si quieren entrar en la competencia.
Todo apunta a que la primera baja será la del partido Primero La Gente, cuya candidata presidencial Marisol Pérez Tello quedaría fuera de carrera. El error que los dejaría sin posibilidad de competir fue que se inscribieron a destiempo.
El JNE estableció como plazo el 24 de diciembre al mediodía para quienes habían iniciado el trámite el día anterior. El plazo original fue el 23 de diciembre a las 11:59 p.m. Sin embargo, el partido presentó sus listas a las 3:58 p.m. y 6:01 p. m. del 24. El JNE podrá resolver una apelación como instancia final, pero el JEE adelantó que, hechas las consultas técnicas, no hubo lugar a un error del ente electoral, tal como alegan los de Primero La Gente.
Los plazos y las reglas son importantes y, precisamente, el JNE estableció para esta elección que quienes habían iniciado el proceso de inscripción antes del plazo tuvieran la flexibilidad de hacerlo hasta el mediodía del 24 de diciembre para así evitar lo ocurrido en el 2021, cuando el Partido Aprista quedó fuera, pues cumplido el plazo (a la medianoche) el JNE cerró el sistema, sin importar quiénes estaban en el proceso.
Otro asunto que se busca corregir, teniendo en cuenta la experiencia de la elección pasada, es que no puede haber planchas incompletas. Recordemos que Perú Libre presentó una plancha incompleta, solo con una vicepresidencia. Vladimir Cerrón no pudo concretar su registro, pues entonces contaba con una sentencia vigente. Además, Dina Boluarte, como candidata a la vicepresidencia, debió haber renunciado a su puesto en el Reniec y no lo hizo. La norma establece que los trabajadores del sistema electoral deben renunciar a sus cargos para participar en los comicios. Esto no se cumplió en el 2021.
Así, mientras algunos procesos se han flexibilizado para fomentar la participación democrática, es importante que se respeten las reglas. Un partido no puede jugarse si los actores no respetan al árbitro.
Es cierto que la terrible experiencia del 2021, con Jorge Salas Arenas a la cabeza del JNE, hace que a más de uno le cueste confiar en el árbitro. Sin embargo, el actual presidente del JNE, Roberto Burneo, no ha dado ninguna señal que genere suspicacia, sino todo lo contrario. Es un hombre de pocas palabras y, como dicen los expertos, sus decisiones hablan por él.
Comenzó la carrera y solo queda esperar que la ONPE esté a la altura de su responsabilidad en esta compleja elección, y que el JNE sea el árbitro que imparta justicia electoral. Y lo más importante: que los jugadores acepten y cumplan las reglas del juego.













