Publicar en redes sociales la foto de un menor frente a la puerta del colegio en su primer día de clases es una costumbre entre los padres y cuidadores de niños y adolescentes para atesorar y compartir con orgullo un momento único. Sin embargo, esta actividad aparentemente inofensiva, conocida como ‘sharenting’, puede ponerlos en riesgo al mostrar su identidad y dar a conocer un espacio al que acuden con frecuencia. Por ello, 8 de cada 10 menores quisieran que sus padres les pidan permiso antes de compartir sus imágenes en redes.
Este es uno de los más importantes hallazgos de la encuesta “Uso y riesgos en el entorno virtual” realizada por Aldeas Infantiles SOS Perú a más de 6 mil personas, entre niños y adolescentes, padres y cuidadores, docentes y directores de colegios a nivel nacional.
El estudio abordó riesgos y delitos en el entorno digital como el ciberacoso, el grooming, la sextorsión, el ‘sharenting’ y los retos virales peligrosos.
La encuesta fue aplicada en 10 regiones del país —Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Callao, Cusco, Lambayeque, Lima, Junín, Piura y Puno— con el objetivo de promover entornos virtuales seguros para la niñez a través de la campaña Conectadasos.
De esta forma, se busca fortalecer el conocimiento de la legislación vigente y las sanciones aplicables contra los delitos en el entorno digital; empoderar a los menores con información sobre estos problemas; e informar y sensibilizar a padres, cuidadores y la comunidad educativa sobre cómo actuar y comprender su impacto en la salud mental.
Una amenaza a la niñez del Perú
El estudio revela una realidad alarmante: el 91% de niñas, niños y adolescentes considera que peligros como el ciberacoso, el grooming y la sextorsión pueden tener consecuencias graves, como la depresión y el suicidio.
Esto guarda relación con otro resultado: 8 de cada 10 (82%) aseguran que sus hijos no están seguros al usar Internet.
“Estos resultados son un llamado de atención urgente. No se trata solo de estadísticas, se trata de vidas, emociones, miedos y realidades que están ocurriendo en silencio, muchas veces sin que el mundo adulto lo note o lo comprenda. Este tema tiene que involucrarnos a todos: familias, escuelas y autoridades“, sostuvo Yakelin Caycho, coordinadora de Salvaguarda y Protección Infantil de Aldeas Infantiles SOS Perú.
La experta destacó que la seguridad digital no solo tiene que ver con el uso de la tecnológica, sino también con su impacto emocional y psicológico.
Mayor exposición online en edades más tempranas
La encuesta identificó una reducción en la edad de las víctimas de grooming. Niñas y niños entre 10 y 12 años son ahora el grupo más afectado, siendo el menos preparado para identificar o evitar estas situaciones.
Cabe recordar que el ‘grooming’ es el proceso en el que un adulto busca ganarse la confianza de un menor de edad y se hace pasar por una niña, niño o adolescente, con el fin de abusar sexualmente de ella o él. Para establecer un contacto con el menor, el ‘groomer’ puede utilizar las redes sociales o los videojuegos.
“Los juegos tienen chats públicos. La principal forma con la que los ‘groomers’ buscan establecer contacto y confianza con los niños y adolescentes es ofrecerles recompensas del juego o pasar de nivel. Por eso, el cuarto de los niños, donde los dejamos jugar frente a su computadora, también puede ser un espacio de peligro”, aseveró Caycho. La especialista agregó que el mundo digital es “una puerta no solo a otras localidades del país, sino a todo el mundo”. Esto incrementa el riesgo de que los menores sean víctimas de un delito en el entorno digital.
Además, un 39% de niños y adolescentes admite compartir información privada en redes sociales, lo cual los expone abiertamente frente a cualquier peligro. A pesar de que la mayoría (98%) asegura poder identificar perfiles peligrosos, al menos 1 de cada 10 niños reconoce haber interactuado con desconocidos en línea, ya sea aceptando solicitudes o iniciando conversaciones donde se preguntan datos como nombre o edad.
El ‘sharenting’ y los peligros detrás de la fotos que compartimos de nuestros hijos
Caycho comentó a El Comercio que el sharenting ocurre cuando las madres, padres o cuidadores comparten en Internet —especialmente en redes sociales— fotos, videos o información de los niños y adolescentes bajo su cuidado. “Apelando al orgullo y a registrar un recuerdo feliz, muchas veces los padres, tíos o abuelitos comparten fotos del rostro del menor y su nombre, en qué colegio estudia, en qué talleres participa, dónde se moviliza, en qué restaurante come el fin de semana, etcétera. Sin saberlo, podemos poner en riesgo a nuestros hijos al exponer estos datos de su identidad a un groomer que se enterará sobre qué le gusta, dónde está, qué tipo de actividades hace, quién es su familia... De esa manera, luego puede engañar al niño o adolescente“, advirtió Caycho.
«Esta práctica no es mala en sí misma. Sin embargo, si esta publicación se realiza en una cuenta pública, puede llegar a un groomer, es decir, a un adulto abusador que busca conocer información sobre el menor con la intención de contactarlo por medios virtuales y abusar de él”, declaró.
Según la encuesta realizada, 4 de cada 10 madres, padres o cuidadores señalan que han publicado fotos, videos o información sobre sus hijos en las redes sociales.
5 de cada 10 señalan que publican fotos, videos o información de sus hijos sin previa consulta a ellos redes sociales.
Asimismo, 1 de cada 10 adultos refiere que no es importante pedir permiso a sus hijos antes de compartir información sobre ellos en las redes sociales.
No obstante, los menores son capaces de reconocer que una publicación en redes sociales en la que aparecen no solo puede causarles vergüenza, sino también exponerlos a peligros.
6 de cada 10 niños y adolescentes encuestados expresaron que sus padres o cuidadores publican fotos y videos sobre ellos en las redes en modo público.
En ese sentido, 7 de cada 10 reconocieron que este contenido puede generarles vergüenza y el 61% considera que la información que publican sus padres o cuidadores pueden ponerlos en alguna situación de riesgo. Por ello, el 80% de menores quisiera que sus padres o cuidadores les pidan autorización antes de compartir sus fotos.
“Hay que reconocer que los niños y adolescentes conocen mucho más el mundo digital que nosotros, y si ellos nos dicen que perciben que les incomoda o existe un riesgo con la información que los adultos comparten, es importante escucharlos y dialogar con ellos. Así les demostraremos que tomamos en cuenta su opinión y esto los empoderará”, expresó Caycho.
La especialista recomendó a los padres de familia a colocar sus cuentas de redes sociales en modo privado para controlar de mejor forma quién ve e interactúa con el contenido que publican.
Salud mental en riesgo y dependencia digital
Así también, el estudio resalta que tres de cada diez adolescentes sienten desesperación o ansiedad al dejar de usar redes sociales o videojuegos, y el 33% afirma que es más fácil hacer amigos en línea que en la vida real, lo cual revela un vínculo emocional complejo y preocupante con entornos digitales.
De igual manera, el 54% de los menores se han sentido tristes o molestos porque algún compañero de la escuela recibió burlas o acoso en Internet. Esto también sugiere que una parte de los adolescentes podría estar desensibilizada o tendría miedo de actuar en estas situaciones.
Campaña Conectadasos
La página web oficial de la campaña Conectadasos “Navegar seguros es más divertido”, es una herramienta esencial para la consecución de sus objetivos. Este landing page sirve como un centro de información accesible y detallada sobre los principales riesgos digitales (grooming, sextorsión, ciberacoso, retos virales peligrosos, entre otros), así como los mecanismos de prevención para enfrentarlos de manera segura.
Para cada uno de los principales riesgos que aborda la campaña—como el grooming, la sextorsión, el ciberacoso y los retos virales peligrosos—, la página web ofrece definiciones claras, explicaciones sobre cómo se ejecutan estos delitos, sus implicaciones legales (incluyendo las penas de cárcel correspondientes), así como pasos concretos para actuar y denunciar.
En la web, también se ha implementado una serie de cómics descargables que forman parte integral de las acciones de concienciación y prevención.
Del mismo modo, para el 2025 se ha implementado un videojuego en línea dirigido a niños y adolescentes, con fines educativos, preventivos y de entretenimiento. Este recurso estará disponible a partir de agosto, como parte de las acciones de la campaña orientadas a promover el uso seguro y responsable de las tecnologías digitales.




