viernes, enero 30

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¿Qué implicará este cambio? ¿Qué tan rápido llegará? ¿Será mi celular actual compatible con esta tecnología? Para resolver todas nuestras dudas en torno a esta tecnología todavía en desarrollo, El Comercio consultó con el ingeniero Javier More Sanchez, experto en telecomunicaciones y docente de la carrera de ingeniería de sistemas de la Universidad de Lima.

Por sentido común, todos sabemos que el salto entre generaciones es ventajoso para los usuarios y ciertamente nos trae una sonrisa al rostro ver cuando nuestro celular cambia de red 3G a 4G cuando nos movemos de locación. Pero, ¿cuál es exactamente la diferencia entre una generación y otra?

“Las tecnologías móviles surgieron en los años 90 con el 1G para luego pasar al 2G en el año 2000, 3G aproximadamente en 2010 y 4G en el 2020. Ahora estamos en el 5G y probablemente tendremos el 6G para el 2030”, señala More. “El paso de una generación a otra supone aumentos drásticos en velocidad de transmisión y reducción de la latencia. Por ejemplo, mientras el 3G ofrecía alrededor de 1 Mbps, el 4G llegó a los 100 Mbps. Actualmente el 5G alcanza, en términos prácticos, a un 1Gbps de velocidad, y el 6G podría superar los 10 Gbps”.

Y si bien la velocidad y la disminución de la latencia son las principales ventajas que ven los usuarios utilizadas para ver películas o quizás jugar videojuegos en línea, estos saltos tecnológicos también habilitan nuevas funcionalidades y servicios antes considerados imposibles. Por ejemplo, el 5G permite ofrecer velocidades más altas a clientes mediante banda ancha móvil mejorada (eMBB por sus siglas en inglés), mientras que la baja latencia permite que se presten servicios en situaciones críticas donde un retardo puede ser letal, como la telesalud o las cirugías robóticas.

More recalca que el 5G tiene la ventaja adicional de permitir lo que se llama comunicación de tipo máquina (MTC en inglés) que permite que diversos dispositivos como autos, sensores inteligentes y demás puedan conectarse a la red y entre sí sin intervención de los humanos. Esto a su vez facilita la automatización y optimización de recursos, permitiendo proyectos como las llamadas ciudades inteligentes.

En el caso del 6G, se presume que el salto generacional no solo facilitará aún más estas funciones, sino también podrá hacer realidad a algo que estaba recluido a la ciencia ficción como las llamadas holográficas, con empresas como Ericsson trabajando con otras empresas en el rubro de los hologramas para posibilitar algo que parecía relegado a Star Wars o Star Trek.

El 6G se refiere a la sexta generación de las tecnologías móviles, que reemplazará paulatinamente a la 5G. Aunque más conocido por el nombre de 6G, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el órgano de la ONU encargado de regular las comunicaciones a nivel internacional, ha dado a esta tecnología en desarrollo el nombre oficial de IMT – 2030, abreviación de International Mobile Telecommunications – en español Telecomunicaciones móviles internacionales – y la década cuando presuntamente saldrá. Por ejemplo, el 5G tiene como nombre oficial IMT – 2020.

Según explica More, es la propia UIT, en colaboración con el grupo 3GPP (Proyecto Asociación de Tercera Generación en español) que reúne a asociaciones de telecomunicaciones de todo el mundo, los encargados de sentar las especificaciones de la tecnología, aunque en el caso del 6G estos todavía no han sido decididos en este momento.

“Es decir, publica documentos técnicos para que los fabricantes, como Huawei, Nokia, Edison, adopten esos estándares y los implementen de manera física en un equipo real que se puede instalar en un laptop o en un celular”, señala.

Entre las funciones más importantes de este grupo es elegir también las nuevas bandas de espectro que utilizarán estas tecnologías móviles, ya que según explicó More son estas las que posibilita que se ofrezca más rapidez. “La mayor velocidad no se puede dar por magia y para ofrecerla se necesita de bandas del espectro radioeléctrico”, explica. “Estamos hablando de bandas ya no de 3,5 gigahertz (como las usadas en el 5G) sino de unas de 24, 26 y hasta 300 gigahertz, que es una conocida como ‘bandas super altas”.

La inteligencia artificial, la palabra y tecnología del momento, también tomará un red central en las telecomunicaciones durante la 6G. “Ya desde el 5G se están incorporando modelos de inteligencia artificial para optimizar las señales móviles, y en el 6G esto será aún más profundo, con comunicaciones más rápidas y con menos cortes”, consideró More.

Debido a que la tecnología todavía se está desarrollando, es difícil saber exactamente cuánta velocidad ofrecerá la tecnología 6G a sus usuarios, aunque tenemos algunos indicios.

Durante nuestra conversación con Javier More, el ingeniero consideró que esta tecnología podría superar a los 10 Gbps en situaciones reales y empresas como Bitel señalan que esta tecnología apunta a sobrepasar velocidades superiores a los 100 Gbps.

Cuando hablamos de situaciones ideales, en laboratorios, el cálculo cambia y en julio del 2025 China Mobile afirmó que en una prueba del 6G logró descargar un archivo de 50GB de peso en 1,4 segundos, lo que implicaría una velocidad sostenida de 280 Gbps, alrededor de 14 veces el máximo teórico con la tecnología 5G actual.

Esta diferenciación entre el posible teórico y la experiencia del usuario es importante, y por ejemplo en el documento ITU-R M.2160 de la Unión Internacional de Comunicaciones, que reúne los objetivos para el desarrollo del 6G, señalan que se aspira a que esta nueva generación alcance velocidades de hasta 200 Gbps, pero una línea después señalan que se espera que este se traduzca en una velocidad de 500 Mbps para los usuarios.

A estas alturas, es difícil dar una fecha aproximada para la salida comercial del 6G, el CEO del titán de semiconductores Qualcomm, Cristiano Amon, afirmó que están preparados para lanzar los primeros celulares con capacidad 6G para el 2028, aunque especificando que estos dispositivos serían de prueba y por lo tanto no en disposición de los usuarios.

Para Javier More, el estándar del 6G “podría estar listo entre 2029 y 2030”, fecha que coincide con lo que han especulado empresas como Samsung. De ser así, su llegada al Perú podría tomar entre uno o dos años – 2031 o 2032, “dependiendo de qué tanto el gobierno pueda poner las bandas de espectro a disposición de los operadores”.

La adopción de ahí sería paulatina mientras los operadores empiezan reemplazando sus antenas, comenzando por las zonas de alto tráfico en metrópolis y centros urbanos para luego expandirse a lugares menos poblados.

También será paulatino la salida de celulares compatibles con el estándar 6G, ya que debido a su situación todavía conceptual ninguno de los equipos que se comercializa en este momento puede utilizar.

Sin embargo, Javier More alerta que si bien el 6G está a un par de años de distancia, en un periodo más corto tendremos un cambio en las redes de telecomunicaciones con la llegada del 5.5G o 5G+, una versión mejorada del 5G actual que servirá como ‘puente’ para el 6G con menor latencia y velocidades hasta 10 veces más rápidas.

“Lo que hará el 5.5G lo que hace es sentar las bases para el 6G que se viene, algo así como pasó con el 4.5G en el mundo”, advirtió.

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