Dos miembros de los Guardianes de la Revolución Islámica, el ejército ideológico de Irán, murieron a tiros en el oeste del país, cerca de la frontera con la región autónoma del Kurdistán iraquí, informó este martes la prensa estatal.
Dos miembros de los Guardianes de la Revolución Islámica, el ejército ideológico de Irán, murieron a tiros en el oeste del país, cerca de la frontera con la región autónoma del Kurdistán iraquí, informó este martes la prensa estatal.
Fueron víctimas de un “acto terrorista y cobarde” en la localidad de Paveh (oeste), afirma la televisión pública.
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Otros dos miembros de los Guardianes resultaron heridos.
Teherán suele acusar a grupos separatistas kurdos que operan cerca de la frontera de estar implicados en ataques en la región y sospecha que mantienen vínculos con Estados Unidos e Israel, sus enemigos.
Además, el lunes, en la ciudad de Saravan, en la provincia de Sistán y Baluchistán (sudeste), “el vehículo de una familia fue blanco de disparos” y dos personas murieron, indicó la televisión pública.
Las autoridades no han identificado a los autores del ataque que, según la televisión, fue llevado a cabo por “mercenarios sionistas-estadounidenses”.
Un grupo de iraníes pasa junto a una enorme pancarta del ex comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI), Qasem Soleimani, en la plaza Valiasr de Teherán, el 31 de diciembre de 2025. (ATTA KENARE / AFP)
/ ATTA KENARE
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La república islámica emplea esta fórmula para designar a grupos separatistas o armados.
Sistán y Baluchistán, fronteriza con Pakistán y Afganistán, ha sido durante mucho tiempo escenario de enfrentamientos entre fuerzas de seguridad, grupos insurgentes y narcotraficantes.
Esta provincia, una las más pobres de Irán, alberga a muchos baluches, de confesión sunita.
La mayor parte de la población iraní es musulmana chiita.




