domingo, septiembre 13

El jefe de Los Pulpos, Jhonsson Cruz, dijo, refiriéndose a un policía:

–Me quieren achacar que yo tengo algo con él. Yo, causa, no soy soplón. No tengo por qué ir a la justicia. Más bien, la justicia me quiere dar. Ha puesto precio a mi cabeza. ¿Me copias?

–Claro, claro –respondió el ‘Gato Coté’, Josué Blas Lezama.

El ‘Gato Coté’, famoso y millonario, era cabeza de La Gran Alianza, recaudadora de cupos en la minería ilegal de Pataz. Buscó a Jhonsson en mayo del 2024, pocos días después de que Los Pulpos secuestraran a su compadre, un vendedor de oro apodado Pantera, Emilio Julca Huamán. Quería que lo liberaran. La conversación telefónica fue grabada por el ‘Gato Coté’ y encontrada en su móvil por la policía luego de que fuera asesinado aquel mismo año en Colombia. Originalmente, la difundió el periodista trujillano Milver Ávalos en La Hidra, un programa del portal digital de noticias Macronorte.pe.

Antes de tratar el secuestro de Julca, ambos delincuentes hablaron de sus entripados. Jhonsson continuó:

–Contigo ha habido malentendidos, pero nunca hemos ido, como se dice, al choque. Hasta ahorita no vamos a ir al choque. ¿Me copias?

Había dos malentendidos. El primero surgió porque un soplo permitió la liberación, sin pago ni daños, de una secuestrada por Los Pulpos, Nilda Arrascue, dueña de Tiendas Tía de Trujillo, en noviembre del 2022. Estuvo 12 días cautiva. En el mundo de los vagos corrió la versión de que hubo un acuerdo de Jhonsson con la policía. Por eso decía: “No soy soplón”. Y, en otro momento:

–Yo soy, puta, antipolicía, causa. Yo con la justicia ni ahí. No pasa nada. ¿Me copias?

El segundo malentendido era por un atentado contra el ‘Gato Coté’, que este atribuía a Jolín, antiguo aliado de Los Pulpos.

–Eso lo he hecho yo, causa –repuso Jhonsson–. No te dejes engañar. Como con tu amigo Pepito. Lo hicimos al Pepito.

Pepito era José Becerra Espejo, cabecilla de la banda Los 80. Los Pulpos, disfrazados de policías, lo acribillaron dentro de una cebichería del distrito de Víctor Larco Herrera, en Trujillo, el 3 de octubre del 2022. Por pura rivalidad. Al mencionar este episodio, Jhonsson le sugería al ‘Gato Coté’ que era capaz de hacer cosas duras contra él o sus amigos, pero que no lo deseaba y que podían llevar las cosas en paz. El ‘Gato Coté’, sin embargo, puso en duda que Jhonsson lo hubiera atacado:

–Tú no has sido. El cabro de Jolín ha sido.

Se refería a Jolín Bazán Valderrama. Jolín pertenece a una de las facciones de La Jauría, que compite a muerte con Los Pulpos. Fue aliado de Jhonsson, pero, en la coyuntura de la conversación, estaban distanciados. Se sospechaba que Jolín colaboraba con la policía. Jhonsson dijo:

–Me enteré de que me querían hacer una chulillada. Me querían vender ante los tíos, me querían regalar…

–Sé que Jolín te jugó mal. Te cagó –dijo el otro.

Jhonsson añadió que, actuando solo, le estaba yendo mejor. Aludió al secuestro de Nilda Arrascue:

–Desde lo último que realicé con esa tía, han salido como tres o cuatro más. Y han salido bien. Porque ya no he contado con esa persona que, de repente, en su momento, les regaló a los tíos de Lima a la tía. ¿Me copias?

Aquí Jhonsson admitió que Jolín podía haber delatado la ubicación de la empresaria, que fue liberada por la policía. No estaba seguro. Ahora se sabe que esa suposición era cierta porque, en el juicio oral, en el 2024, un policía convocado por la fiscalía afirmó que Jolín fue el delator y que, para protegerlo, el operativo de rescate dejó huellas equívocas a fin de que el delator no fuera identificado. De acuerdo con un testigo, Jhonsson, quien asistía al juicio virtualmente desde la computadora de su abogado, lanzó una imprecación y anunció:

–Voy a partir a este miserable.

Jolín fue absuelto por falta de pruebas, pese a que financió el secuestro, según informaciones obtenidas por la Fiscalía de Crimen Organizado. En otro proceso fue condenado a cadena perpetua, aunque está prófugo. Pero la delación causó la enemistad entre Jolín y Jhonsson, a tal punto que ahora se menciona que una de las motivaciones de Los Pulpos para secuestrar a Jenss Lara fue que este había dejado de pagarles para contratar a La Jauría. La hipótesis espera confirmación. Lo seguro es que querían su dinero, lo que al fin obtuvieron. De los dos millones y medio de dólares pagados, un quinto fue para el transador, un amigo de Los Pulpos. A veces, el transador es alguien cercano a la víctima que merece la confianza de los secuestradores. El ‘Gato Coté’ cumplía este rol cuando llamó a Jhonsson en mayo del 2024. Fue elegido por su compadre Pantera. En la conversación entre ambos, finalmente llegaron al punto.

–Entonces, por eso, mira –dijo Jhonsson–. Para que tú veas que yo quiero que se rompa este hielo, ¿ya? Yo a este muchacho lo voy a entregar sin torturarlo. No lo voy a botar como se fue el otro muchacho. No, sino como debe ser. ¿Me entiendes o no? Está en mis manos, está en mis posibilidades. Yo te demuestro con hechos. Tú vas a quedar bien y quedas bien conmigo. Está de por medio la economía, causa. ¿Me copias o no?

–Claro, claro –respondió el ‘Gato Coté’.

Y así fue. Los familiares de Pantera pagaron su rescate y fue liberado a las pocas horas. ¿Quién era “el otro muchacho” al que se refería el cabecilla de Los Pulpos? Santos Sánchez Vera, de 38 años, un mayorista de minerales de Pataz secuestrado el 18 de enero del 2024. Le decían Chapana. Su cuerpo mutilado fue hallado ocho días después en una quebrada de Santiago de Chuco. Le faltaban dedos de la mano y tenía el abdomen cortado. Probablemente no consiguió un buen transador.

Luego de que el ‘Gato Coté’ fuera asesinado el 7 de setiembre de 2024 y abandonado en las cercanías de Medellín, el mercado de los cupos a los mineros ilegales de Pataz quedó a merced de Los Pulpos y de las diversas facciones de La Jauría, que ostenta varios jefes. Los Pulpos tienen la primacía porque son más crueles y matan más, aunque quizá el movimiento económico de las jaurías sea mayor. Desde que se adueñó del liderazgo de la banda en su familia, Jhonsson supo que debía ser el más temido.

En las redes sociales fue divulgado un video de su primer asesinato, en el 2020, cuando tenía 24 años. Atacó a una comerciante mayorista de Trujillo, Santos Eustaquio, conocida como la reina de la papa, para robarle. En el enfrentamiento, la mujer soltó la cartera. Jhonsson la tomó y después, sin utilidad para el robo, le disparó dos veces. Igual ocurrió en el secuestro de Lara: muertes innecesarias para el propósito de la acción. Sin un transador eficaz, con Los Pulpos, el secuestrado iba a perder varios dedos o la vida antes del desenlace.

Por estos días, Los Pulpos se hallan eligiendo un sucesor, pues la incomunicación a la que Jhonsson será sometido dificultará su liderazgo. Por primera vez, es posible que la designación recaiga en alguien que no sea miembro de la familia.

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