Era el futbolista indispensable que, a finales del 2025, le dijo a El Comercio en Campomar: “Me gustaría terminar mi carrera aquí, en Universitario”. Hoy al cabo de algunos meses, de pronto, parece habitar un lugar invisible. Edison Flores conoce perfectamente ese extraño territorio. Hace apenas un tiempo era el hombre de los goles imposibles, el muchacho que aparecía cuando la camiseta pesaba más y el partido pedía héroes. Hoy entrena, concentra, mira los partidos desde el banco y, algunas veces, ni siquiera eso. En el Universitario de Héctor Cúper, el héroe del Matutazo se ha convertido en una pregunta.
El último sábado, en el Monumental, Michael Espinoza añadió nueve minutos al partido entre Universitario y Comerciantes Unidos. La ‘U’ buscaba desesperadamente el tercer gol. Cúper ya había movido tres fichas: Quispe por Quiroz, Murrugarra por Requena y Alzugaray por Fara. Tenía dos cambios disponibles. En el banco estaban Fértoli, Calcaterra, Gutiérrez, Rivera y Santamaría. Flores no estaba entre las alternativas. Tampoco Bryan Reyna.
Y entonces apareció la pregunta que miles de hinchas cremas se hacen: ¿dónde está Edison Flores?
Edison Flores anotó por primera vez en el 2026. (Fotos: Jesús Saucedo /@photo.gec)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
La respuesta no está en una lesión comunicada públicamente ni en una suspensión. Está, por ahora, en una decisión futbolística. Cúper simplemente no lo considera entre sus principales opciones.
El 2026 ha sido una pendiente pronunciada para Flores. Primero fue resistido por Javier Rabanal. Después encontró algo de espacio con Jorge Araujo, aunque allí quedaron expuestas algunas limitaciones físicas que ya habían aparecido durante la temporada anterior. Ahora, con Cúper, la situación es todavía más dura: trabaja durante la semana, concentra con el grupo, pero muchas veces desaparece de la lista de convocados.
Sus números en el Clausura explican parte de esa realidad. Fue considerado para cuatro partidos, pero apenas participó en dos. Jugó 23 minutos frente a ADT en Tarma y otros nueve ante Los Chankas en el Monumental. Contra Cusco FC y UTC permaneció los 90 minutos sentado en el banco. En total, 32 minutos. Una cifra demasiado pequeña para quien alguna vez fue una de las caras principales de la ‘U’.
Hay una explicación que pasa por la competencia. A mitad de año, Universitario tomó dos decisiones que modificaron el mapa ofensivo: decidió conservar a José Rivera y contrató a Gianluca Lapadula. De pronto, el equipo tenía seis atacantes para apenas dos posiciones, dependiendo de si Cúper utiliza el 4-4-2 o el 3-5-2.
Lapadula y Alex Valera se adueñaron de esos lugares. Y no por decreto, sino por rendimiento. La sociedad funciona. Hacen goles, se asocian, se buscan y han convertido al ataque crema en uno de los puntos fuertes del Clausura.
Después aparecen los demás. El ‘Tunche’ espera su oportunidad. Lisandro Alzugaray ha ingresado en los últimos encuentros. Flores alterna entre la lista y la ausencia. Reyna, directamente, no ha tenido minutos ni convocatorias en este Clausura.

Edison Flores erró increíble ocasión de gol en el primer tiempo de Universitario vs. Alianza Atlético. (Jesús Saucedo/@photo.gec)
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El fútbol profesional suele ser cruel porque no guarda espacios para los recuerdos. El pasado no juega. Y el presente de Flores, hoy, no parece convencer al entrenador argentino.
Pero hay algo que los números no pueden explicar del todo. Flores no es únicamente un jugador de 32 años que atraviesa un mal momento. Es también uno de los referentes de un vestuario que ha vivido los años más exitosos de la historia reciente de Universitario.
Es el héroe del Matutazo. Es el jugador que regresó al club de sus amores y que formó parte de los equipos campeones. Es uno de los rostros reconocibles de una generación que convirtió al Monumental en una casa de fiestas.
Por eso su ausencia duele de una manera distinta.
El futuro puede terminar de dibujar esta historia. A finales de año, Universitario podría perder a dos de sus capitanes y referentes: Aldo Corzo y Horacio Calcaterra, cuyos contratos vencen en diciembre. Martín Pérez Guedes ya dejó el club a mitad de temporada. La renovación de Andy Polo y la continuidad de Alex Valera garantizan, por ahora, dos nombres importantes dentro del vestuario.
Flores, en cambio, tiene contrato hasta finales del 2027. Eso significa que una eventual salida no dependerá únicamente de la finalización de su vínculo. Será una decisión deportiva y administrativa. Universitario deberá evaluar qué espera de Flores y, al mismo tiempo, qué puede ofrecer todavía el futbolista de 32 años.
Porque nadie sabe cuándo termina la carrera de un jugador. Mucho menos la de uno que todavía tiene fútbol en las piernas y una historia pendiente con la camiseta que ama.
Si Cúper mantiene su idea, Flores deberá pelear por recuperar un lugar que alguna vez fue suyo. Y si el entrenador cambia de opinión, todavía habrá tiempo para otra aparición, otro gol, otra celebración.
La ‘U’ está en carrera por el tetracampeonato. Flores, paradójicamente, parece estar corriendo una carrera distinta: contra el tiempo, contra la competencia y contra la mirada de un técnico que hoy no lo ve como antes.
Quizá todavía quede un último capítulo. Quizá no. Pero resulta extraño mirar hacia el banco de Universitario y no encontrar al hombre que alguna vez apareció cuando todos los demás buscaban una salida.
El héroe del Matutazo sigue allí. Solo que, por ahora, nadie sabe cuándo volverá a aparecer.
SOBRE EL AUTOR



